25/10/2025
Cuando pensamos en buscar vida en otros planetas, casi siempre imaginamos mundos parecidos al nuestro: con agua líquida, temperaturas agradables y sol. Básicamente, una "playa en Acapulco", como bromeaba el Dr. Mario De Leo-Winkler / Astrónomo en la ponencia que impartió en el auditorio principal del edificio "Adolfo Ruiz Cortines", en el Science Fest.
Pero, ¿y si estamos buscando con un criterio demasiado limitado?
El Dr. de Leo Winkler nos llevó en un viaje a los lugares más inhóspitos de nuestro propio planeta, sitios donde la vida no debería existir, pero que, testarudamente, existe.
Resulta que la Tierra está llena de "extremófilos", organismos que prosperan en condiciones que nos matarían al instante. En el fondo del océano, por ejemplo, hay ventilas hidrotermales donde el agua alcanza los 300°C, y aún así, están repletas de bacterias. Se ha encontrado vida bajo 2.8 kilómetros de hielo en el Polo Sur, en oscuridad total y bajo una presión aplastante. Incluso hay microbios que viven felices en el Mar Mu**to, con una salinidad extrema, o en ambientes tan corrosivos como el ácido clorhídrico.
Si la vida fue capaz de adaptarse a semejantes infiernos aquí, ¿Quién dice que no pudo encontrar una forma de surgir en las lunas heladas de Júpiter o en los mares de metano de Titán?
Como señaló Winkler, la búsqueda de vida extraterrestre nos obliga primero a redefinir qué es la "vida" y a entender que no necesita nuestras cómodas condiciones para abrirse paso en el cosmos.
📸 & ✒ 💫Mariana G. Sixtos | 🪐