12/07/2026
Posicionamiento de la Sociedad Mexicana de Etología y Bienestar Animal (SOMEBA).
Las palabras importan
Las palabras nunca son inofensivas. Quienes tienen un micrófono, una cámara o una plataforma con millones de personas tienen también una enorme responsabilidad social. Cuando desde un espacio de comunicación se habla de envenenar perros, mandar al psiquiatra a sus tutores o cortarles las cuerdas vocales como si fueran ocurrencias o bromas, se normaliza la violencia y se envía un mensaje profundamente peligroso.
Desde la Sociedad Mexicana de Etología y Bienestar Animal (SOMEBA) manifestamos nuestro rechazo a cualquier expresión que promueva, justifique o banalice el maltrato hacia los animales.
En México, millones de personas conviven con perros como miembros de su familia. Además, la ciencia ha demostrado de manera contundente que los animales son seres sintientes, capaces de experimentar dolor, miedo y sufrimiento. La comunicación pública debe estar a la altura de ese conocimiento y de los valores de una sociedad que avanza hacia un mayor respeto por todas las formas de vida.
Las palabras construyen cultura. También pueden alimentar la violencia. Sabemos que muchos actos de crueldad comienzan con la deshumanización, la burla o la normalización del daño. Por ello, los mensajes emitidos por figuras públicas no pueden minimizarse bajo el argumento de que "era una broma".
Decimos con claridad: BASTA. La libertad de expresión conlleva responsabilidad, especialmente cuando se tiene la capacidad de influir en millones de personas.
Al mismo tiempo, creemos que toda controversia puede convertirse en una oportunidad para aprender. Invitamos a quienes hoy participan en esta conversación pública y a toda la sociedad a conocer historias que muestran el profundo vínculo entre las personas y los animales, como el programa "A + A", transmitido por Canal Once, que promueve la empatía, el respeto y la convivencia responsable.
Construyamos una cultura donde las palabras no promuevan violencia, sino compasión. Porque el bienestar animal también comienza con el lenguaje.