11/06/2026
Hablo sobre lo que nunca haría como neuropsicóloga: culpar a un niño por sus dificultades. Explico que detrás de una conducta desafiante hay una necesidad no comprendida o un cerebro que necesita apoyo. Comparto que no esperaría que un niño aprenda sentado sin movimiento ni contacto con la naturaleza, ya que el comportamiento es información. Los niños no nos dan problemas, nos muestran que tienen uno. Prefiero observar, comprender y acompañar antes de etiquetar o castigar. Cuando entendemos cómo funciona el cerebro infantil, dejamos de preguntarnos qué le pasa al niño y comenzamos a preguntarnos qué necesita.