23/09/2026
Un niño intenta apilar bloques por quinta vez seguida y la torre se vuelve a caer. Podría rendirse, frustrarse, pedir ayuda... pero muchas veces simplemente vuelve a intentarlo, ajustando algo distinto cada vez. Sin saberlo, está haciendo ciencia pura: prueba, error, ajuste.
Francesco Tonucci, pedagogo que ha dedicado su carrera a repensar cómo miramos la infancia, lo tiene claro: el error no es un obstáculo en el aprendizaje, es el propio camino. El problema llega cuando los adultos interrumpimos ese proceso con un "deja, que te ayudo" o un "así no es", porque ahí es donde el niño empieza a asociar el error con algo que hay que evitar, en lugar de algo con lo que se aprende.
Cambiar la mirada sobre el error empieza por cómo reaccionamos los adultos. En Escuela Bitácoras trabajamos precisamente esto: cómo acompañar sin castigar y sostener el aprendizaje real. Más info en el enlace del perfil.