19/11/2025
¿Recuerdan la cursiva? ¿Alguna vez se han preguntado por qué hoy en día ya no se les enseña a los niños a escribir en cursiva? Y no, no es casualidad que se tienda a usarlo cada vez menos.
Escribir en cursiva significa traducir el pensamiento en palabras; te obliga a no levantar la mano de la hoja. Un esfuerzo que estimula el pensamiento, que te permite asociar ideas, vincularlas y relacionarlas. No es casualidad que la palabra cursiva derive del latín «currere», que significa correr, fluir, porque el pensamiento es alado, corre, se eleva. Escribir en mayúsculas, en cambio, significa, según los psicólogos del desarrollo, "fragmentar el pensamiento, seccionarlo en letras, negar el tiempo y el aliento de la frase".
Es natural que la cursiva ya no tenga lugar en el mundo de hoy, un mundo que hace todo lo posible por ralentizar el desarrollo del pensamiento, por cojearlo. Piensen que la cursiva nació precisamente en Italia y luego se extendió por todo el mundo. ¿Por qué? Porque era una escritura compacta, elegante y clara.
Pero la nuestra es una sociedad que ya no tiene tiempo para la elegancia, para la belleza, para la complejidad; Tenemos síntesis pero no claridad, rapidez pero no eficiencia, información pero no conocimiento. Sabemos demasiado y demasiado poco porque ya no somos capaces de relacionar las cosas. La gente ya no sabe pensar. Ya no sabe construir un discurso. ¿Recuerdan cuando en la escuela primaria la maestra les pedía que escribieran "pensamientos"? Dan ternura, en su desarmante sencillez, los primeros temas escritos por los niños, al menos cuando son los niños quienes los hacen.
Pensamientos, frases de impacto y eslóganes creados a medida para manipular y sorprender, pero ciertamente no para hacer pensar: ¡Así ha quedado la cultura, la información! Por eso habría que volver a escribir en cursiva, sobre todo en la escuela. Porque aquí no se trata solo de recuperar un estilo de escritura, sino de volver a dar aliento a nuestros pensamientos. Todo lo que nos hace vivir, que nutre el alma, que sostiene el espíritu, está ligado a la respiración. Sin aliento, decían los antiguos griegos, no hay pensamiento. Y sin pensamientos no hay vida. Si es importante o no, se lo dejo a su criterio.
12/11/2025