08/06/2025
El caso de M.
Ella es una mujer que hace muchos años, decidió que estaba mejor sin tener pareja.
Desde muy joven, tuvo algunas relaciones que no se consolidaron en nada formal y, por otro lado, su trabajo era cada vez más satisfactorio para ella y le daba toda la plenitud que buscaba.
Viajó por todo el mundo durante muchos años y gozaba al máximo de su libertad.
Su vida, era lo que ella había soñado. La estaba creando minuto a minuto, y se sentía feliz.
Su certeza de que estaba mejor sola, se iba reafirmando.
Sin embargo…
Después de unos años, le bajó a su ritmo y a la intensidad de su vida.
Fue entonces cuando empezó a sentir una especie de vacío.
Pero ese vacío parecía contradecir lo que siempre había pensado y se sentía mal por ello.
Platicamos largamente.
NO hay absolutamente nada de malo en sentir otra cosa. Cada quien, tenemos nuestros momentos y nuestras épocas para diferentes cosas.
Abiertamente pudo decir: Creo que ahora sí, quiero tener un compañero en mi vida.
TODAS podemos en algún momento, sentir que lo que antes estaba bien para nosotras, ahora ya no lo está, o ya cambió o lo que sea.
No pasa nada.
Simplemente, nos podemos abrir a un cambio. Abrir a una nueva experiencia.
No puedo terminar de contarles lo feliz que M. está ahora.
Empezó hace 2 meses a trabajar conmigo, el compañero ideal, todavía no aparece.
Pero la energía masculina no ha dejado de hacerse presente para ella de formas que nunca se hubiera esperado. Está feliz y divertida.
Si estás lista para abrirte a que llegue tu compañero,
Escribe YO y te contesto por mensaje directo para que platiquemos sobre cómo te puedo ayudar.