Hay varias razones para aprender alemán; para algunos se trata de algo laboral, para otros cultural, y para otros podría ser una razón sentimental. Lo que sí es seguro es que nadie se arrepentirá de aprender esta hermosa lengua, que se habla en Alemania, Austria, Luxemburgo, Liechtenstein, en buena parte de Suiza, en partes de Holanda, de Bélgica, de Francia, de Italia. Es la lengua más hablada en
Europa central; para más de 100 millones la lengua materna, y para más de 80 millones la segunda lengua. Después del inglés, el alemán es el idioma más extendido por Internet y en el mundo científico y tecnológico, pero también hay muchos escritos filosóficos, periodísticos y culturales. Una de las razones principales para aprender alemán son las oportunidades de una mejor formación y estudios. En Alemania el nivel educativo es muy alto y todas las universidades son gratis, con lo cual resulta muchas veces más barato estudiar allá que en una universidad privada en Honduras. Además, para postgrados hay una gran abundancia de becas, que muchas veces se pierden por no haber candidatos que hablen alemán. Otra posibilidad muy importante es la de poder trabajar allá; pero, el dominio del alemán es un requisito imprescindible. Trabajo puede darse acá también con las empresas alemanas con sedes en Latinoamérica: Siemens, Bayer, Mercedes, Nivea, BMW, Volkswagen o Bosch. Para muchos países hispanohablantes, donde el turismo supone un motor económico importante, el turista de habla alemana tiene un peso muy significativo. La Cenicienta, Los músicos de Bremen, El Flautista de Hammelin, Rapunzel o la Caperucita Roja son los cuentos e historias con los que todos nos hemos ido a la cama, todos son de procedencia alemana. Sin embargo, la producción artística y cultural alemana es mucho más amplia. Alemania, con compositores como Beethoven, Wagner o Bach, es el idioma de la música, pero también el dominio de esta lengua te permitirá disfrutar, en su idioma original, de las obras de Goethe, Schiller, Kafka o de contemporáneos como Bertolt Brecht, Herman Hesse, Hertha Müller, Elfriede Jelinek, Günter Grass, Patrick Süsskind o Sven Regener, cuyos chistes y guiños no se podrían entender sin conocer la cultura e idioma alemán. ¿Sabías que un 20% de los libros se publican en alemán? Hablar alemán te permitirá también disfrutar del cine de directores como Fassbinder, Herzog y Emmerich. Hablando alemán además podrás viajar más a gusto, probar todos los platos y bebidas típicos que quieras probar y te podrás comunicar con la gente sin problemas. El alemán no es un idioma fácil de aprender, pero cuando se logra dominar una parte de él, cuando se empieza a notar progreso en nuestro aprendizaje, se entienden los textos o las conversaciones con mayor facilidad, la satisfacción con uno mismo es inigualable. Es ahí donde está el reto, y por eso es tanta la demanda de profesionales que lo hablen. En casi todos los países de Latinoamérica hay escuelas alemanas, donde se crece hablando el idioma, sólo en Honduras no hay ninguna.