07/10/2024
𝘽𝙪𝙚𝙣 𝙙í𝙖 𝙮 𝙛𝙚𝙡𝙞𝙯 𝙞𝙣𝙞𝙘𝙞𝙤 𝙙𝙚 𝙨𝙚𝙢𝙖𝙣𝙖.
𝙌𝙪𝙚𝙧í𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙞𝙣𝙞𝙘𝙞á𝙧𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙚 𝙚𝙨𝙘𝙧𝙞𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝙅𝙤𝙧𝙜𝙚 𝘽𝙪𝙘𝙖𝙮
𝘿𝙞𝙨𝙛𝙧ú𝙩𝙚𝙣𝙡𝙤.
Ella No sabía decir NO.
Siempre lista para resolver los problemas de todos. Siempre, aunque doliera mucho. Siempre, a pesar del cansancio. Postergándose, infinitamente.
El cuerpo no pudo sostener ese camino.
Aparecieron múltiples enfermedades que no respondían al tratamiento médico. Es que no eran bacterias, ni el metabolismo, ni virus...
Era estrés, frustración, angustia. Nadie se dio cuenta.
Todos pensaban que ella siempre podía, que era la más fuerte, que no necesitaba a nadie.
En esa soledad de abrazos que nunca llegaban, de una calma no permitida, de una demanda que nunca cesaba, de lágrimas que nunca vieron, ella tocó fondo.
Pasó a ser la "loca", la que tenía crisis injustificadas, la que todos mandaban al psiquiatra. Y en ese fondo de angustia e impotencia, pudo "darse cuenta". Darse cuenta que cuando no hay otros brazos, puede abrazarse sola.
Darse cuenta que el tiempo no tienen que dárselo, ella tiene que tomarlo.
Que no sirve esperar que el otro haga lo que ella haría, porque es otro.
Darse cuenta que a veces, los "no" son necesarios.
La abnegación puede ser una virtud moral, pero nada tiene que ver con la salud mental. Es sacrificio. Y el sacrificio constante duele, enferma.
Cuando das la vida por otro, pierdes la tuya. Es como un suicidio en cámara lenta. Es morirse un poco todos los días. Sacrificio, dolor, enfermedad, suicidio, muerte...
Ese no es el camino. No debe serlo.
De ese camino sólo se sale amándose.
Amor propio, aceptación, amor por el otro, vínculos "de ida y vuelta", felicidad, vida.
ESTE SÍ ES EL CAMINO..