01/08/2026
𝐁’𝐞𝐥𝐞𝐣𝐞𝐛´ 𝐁’𝐚𝐭𝐳’: 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐞 𝐡𝐢𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐚𝐫 𝐮𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐭𝐞𝐣𝐢𝐝𝐨
Cuarenta días después de la celebración del sagrado Waqxaqi’ B’atz’, el calendario sagrado marca B’elejeb’ B’atz’, cuyo significado se relaciona con los “nueve hilos”. Este día anuncia la apertura de un nuevo ciclo energético vinculado con la energía femenina, la luna, la fertilidad, el tejido y la continuidad de la vida.
Las abuelas nombran este momento como un “nuevo tejido”, una “nueva hilatura” o una “nueva urdimbre”. Estas expresiones indican que comienza una nueva etapa. No significa olvidar lo anterior, sino continuar a partir de lo aprendido y de la memoria heredada.
Dentro de la cosmovisión maya, el tejido está relacionado con la matemática, la organización del tiempo, la creación, la memoria y la continuidad de la existencia. B’atz’ representa el hilo de la vida, el hilo umbilical, el corazón del tejido realizado por las mujeres mayab’, la unión de la familia y la continuidad con las abuelas y los abuelos.
Por esta razón, B’eleje’ B’atz’ reconoce especialmente la sabiduría de las mujeres como portadoras de vida, conocimiento y continuidad cultural.
El acto de hilar y tejer expresa una manera de crear, ordenar y transmitir la memoria. Cada hilo se une a otro para formar un tejido, de la misma manera que cada generación enlaza sus conocimientos con los de quienes la precedieron.
Ancestralmente, esta fecha era una ocasión para hacer descansar, limpiar y adornar con pétalos de flores y hierbas aromáticas la indumentaria y los instrumentos relacionados con el hilado y el tejido. Entre ellos se encontraban los petates, mecapales, paletas, lazos, mecates, hiladores y demás herramientas utilizadas en la actividad textil. Este gesto expresaba gratitud y respeto hacia los objetos que acompañaban el trabajo cotidiano y sostenían la vida familiar y comunitaria.
Durante las ceremonias sagradas se honra la energía femenina, la fertilidad y los artefactos que representan el loq’ pamaj, el sagrado vientre o matriz. También se pide por el equilibrio de la energía maternal, por la salud de las mujeres y de las niñas, y por la continuidad de los conocimientos transmitidos desde las abuelas.
En este día se destaca el lugar central que ocupan las mujeres dentro de la vida familiar, comunitaria, ceremonial y cultural. Puede comprenderse de manera más amplia como una celebración de la sabiduría femenina, la creatividad, la regeneración, la fertilidad y la continuidad de la vida.
B’eleje’ B’atz’ invita a comenzar de nuevo sin desprenderse de la memoria. Una nueva urdimbre no elimina los conocimientos anteriores, sino que permite crear otra forma a partir de los hilos heredados. Así, la vida puede volver a tejerse con intención, paciencia, equilibrio y comunidad.
Celebrar B’eleje’ B’atz’ es reconocer que cada ciclo trae la posibilidad de renovar el camino, agradecer el trabajo realizado y abrir espacio para una nueva creación.
𝐸𝑠 𝑟𝑒𝑐𝑜𝑟𝑑𝑎𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑠𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑡𝑟𝑢𝑦𝑒 ℎ𝑖𝑙𝑜 𝑝𝑜𝑟 ℎ𝑖𝑙𝑜 𝑦 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑛 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑡𝑒𝑗𝑖𝑑𝑜 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑒𝑐𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑚𝑒𝑚𝑜𝑟𝑖𝑎, 𝑙𝑎 𝑠𝑎𝑏𝑖𝑑𝑢𝑟𝜄́𝑎 𝑦 𝑙𝑎 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑎 𝑑𝑒 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑣𝑖𝑛𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠.