19/08/2026
12 AÑOS DE SERVICIO 👨🏻🏫📚
Un 18 de agosto de 2014 comenzó una historia que aquel niño jamás habría imaginado. Ese día ingresé al servicio del Gobierno bajo el renglón 021, sin saber todo lo que los siguientes años traerían consigo.
Hoy, exactamente 12 años después, miro hacia atrás y me cuesta creer cuánto ha cambiado mi vida.
Aquel niño que algún día soñó con salir adelante jamás imaginó que terminaríamos convirtiéndonos en un agente de cambio para nuestra comunidad. No sabía el camino que nos esperaba, mucho menos imaginaba que algún día tendría la oportunidad de servir, enseñar y dejar una pequeña huella en la vida de tantas personas.
El camino no siempre ha sido fácil. Estos doce años también han significado cansancio, estrés, desgaste mental, sacrificios y momentos en los que continuar parecía difícil. He aprendido que muchas veces hacemos grandes esfuerzos sin recibir un agradecimiento y que existen batallas que nadie más conoce.
Pero, curiosamente, en medio de todo eso también he vivido los mejores momentos de mi carrera.
Hoy estoy feliz. Feliz porque después de aquel inicio como 021, la vida me permitió continuar avanzando hasta alcanzar algo que en algún momento parecía lejano: mi nombramiento.
Y tiene un significado todavía mayor cuando recuerdo de dónde comenzó todo. Hubo un momento en el que ni siquiera tenía un peso para poder construir este sueño, pero tenía las ganas de salir adelante. Quizá no sabía cómo iba a lograrlo, pero nunca dejé de caminar.
Hoy no celebro únicamente una fecha ni un puesto de trabajo. “Celebro una historia”.
Celebro cada obstáculo superado, cada alumno que dejó una enseñanza en mí, cada sonrisa, cada actividad, cada madrugada de trabajo, cada momento de estrés y también cada instante en el que confirmé que elegí una profesión capaz de transformar vidas.
Si pudiera mostrarle esta fotografía de mi presente a aquel niño, seguramente no podría creerlo.
Solo le diría:
“Míranos… aquel sueño que parecía tan lejano se convirtió en nuestra realidad. No fue fácil, pero llegamos. Y lo más bonito es que mientras luchábamos por cambiar nuestra propia historia, también tuvimos la oportunidad de aportar algo para cambiar la historia de otros.”
Hoy, 18 de agosto de 2026, celebro con mucha felicidad 12 años de servicio y la bendición de contar con mi nombramiento.
12 años de luchas.
12 años de aprendizajes.
12 años de servicio.
12 años dejando huellas y permitiendo que muchas personas también dejaran la suya en mí.
Y cuando recuerdo a aquel niño y observo dónde estamos hoy, solo puedo pensar:
Valió la pena no rendirnos.