09/07/2026
✂️ "Mi hijo tiene la edad para usar tijeras... pero todavía no puede. ¿Es normal?"
Es una de las dudas más frecuentes en Atención Temprana, Educación Infantil y en consulta.
Y la respuesta es que depende.
Aprender a usar las tijeras no consiste solo en abrirlas y cerrarlas. Es una habilidad compleja que requiere la integración de muchas capacidades que maduran poco a poco.
🧠 Para recortar, un niño necesita desarrollar:
✂️ Motricidad fina.
💪 Fuerza y resistencia en la mano.
🤲 Coordinación entre ambas manos (una corta y la otra gira el papel).
👀 Coordinación ojo-mano.
🧩 Planificación motora.
🎯 Atención y control postural.
Por eso, algunos niños aprenden rápidamente y otros necesitan más tiempo, más práctica o un mayor acompañamiento.
📚 ¿Qué dice la evidencia científica?
El desarrollo del uso de las tijeras sigue una progresión relacionada con la maduración neuromotora, la coordinación bimanual y la práctica. Las edades que aparecen en esta publicación son orientativas y proceden de estudios sobre desarrollo motor y terapia ocupacional. No deben interpretarse como una fecha exacta que todos los niños deban cumplir.
💜 Cada niño tiene su propio ritmo.
Y esto es especialmente importante en niños con trastornos del neurodesarrollo.
Si tu hijo tiene un diagnóstico como TEA, trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL), parálisis cerebral, síndrome de Down, trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC) u otra condición del desarrollo, es posible que estas habilidades aparezcan más tarde o sigan una evolución diferente.
❤️ Eso no significa que no pueda aprender.
Significa que necesitará objetivos adaptados a su nivel, más tiempo, estrategias individualizadas y mucho acompañamiento.
✨ Compara siempre a tu hijo con su propia evolución, nunca con la de otros niños.
🌱 ¿Cómo puedes ayudar en casa?
✔️ Empieza con tijeras infantiles adecuadas a su mano (si es zurdo, procura utilizar tijeras para zurdos).
✔️ Utiliza papel fino al principio.
✔️ Haz sesiones cortas y divertidas.
✔️ Convierte el recorte en un juego.
✔️ Refuerza el esfuerzo, no la perfección.
✔️ Si un día no quiere hacerlo, no pasa nada. La motivación también forma parte del aprendizaje.
A veces, cinco minutos de práctica con ilusión enseñan mucho más que media hora de obligación.
🚩 ¿Cuándo conviene consultar?
Si observas que las dificultades para recortar se mantienen en el tiempo o se acompañan de problemas en otras habilidades (como la motricidad fina, el lenguaje, la escritura, la coordinación o la autonomía), puede ser recomendable solicitar una valoración.
Dependiendo de las necesidades del niño, puede intervenir un terapeuta ocupacional, un logopeda, un fonoaudiólogo o terapeuta del lenguaje (según el país), así como un equipo de Atención Temprana, que valorará el desarrollo de forma global.
❤️ Ninguna tabla sustituye una valoración individual.
Las tablas orientan.
Los profesionales valoran.
Y cada niño escribe su propia historia de desarrollo.
👇 Ahora te leo:
¿A qué edad recuerdas que tu hijo empezó a recortar con más seguridad?
💬 Tu experiencia puede ayudar a otras familias.
💾 Guarda esta publicación para consultarla más adelante.
📤 Compártela con familias, docentes y profesionales de Educación Infantil.
💜 Logopeda Fiore
📚 Referencias científicas
• Case-Smith J, O'Brien JC. Occupational Therapy for Children and Adolescents (Elsevier).
• Schneck CM, Henderson A. Descriptive Analysis of the Development of Scissor Skills in Young Children y trabajos sobre coordinación bimanual y desarrollo de la motricidad fina.
• American Occupational Therapy Association (AOTA). Guías sobre desarrollo de habilidades funcionales en la infancia.
• American Academy of Pediatrics (AAP). Recomendaciones sobre desarrollo infantil y adquisición de habilidades motoras finas.
• Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Developmental Milestones (como referencia general del desarrollo, siempre interpretando las edades como orientativas).
🌸 Un último recordatorio para las familias:
No todos los niños llegarán a estas habilidades al mismo tiempo, y eso no significa necesariamente que exista un problema. Lo importante es observar si hay una evolución, ofrecer oportunidades para practicar de forma respetuosa y pedir ayuda cuando existan dudas. Detectar una dificultad a tiempo no es etiquetar; es ofrecer el apoyo que cada niño necesita para seguir avanzando.