17/10/2022
Concierto de Pipo romero en Capsa de Música (Tarragona) 16/10/22
Mas cerca que nunca de casa, por nada del mundo no perderíamos el concierto que el guitarrista y compositor Pipo Romero ofreció ayer en Tarragona en CapsadeMusica. Se trata de uno de los muchos conciertos del Ciclo Girando Por Salas , un auténtico soplo de aire para artistas talla XXL en un pais que, cuando de músicos originales se trata, hay que sacar a la audiencia de su zona de confort con entradas a precio popular en pequeñso clubs con barra de bar. Y eso que la de Pipo es, a nuestro parecer, una música bien confortable para un oido español; tambien para tímpanos catalanes: no por casualidad, esa en la patria de Sor, Tárrega o Llobet donde aparecieron los primeros métodos de guitarra, o donde Toti Soler ha aunado el flamenco de Diego del Gastor con el folklore catalán y las armonías del jazz. El problema, como bien se ocupó de contar, es cuando haces música moderna instrumental que no es flameco ni jazz, sino todo lo contrario. Como otros hicieron antes, Pipo está abriendo una nueva ruta de las Américas y el oleaje es bravo.
En efecto, Pipo Romero ha venido a dar una vuelta de tuerca a la guitarra hispánica, quizás la definitiva: tocar con deje de Cadiz (tanguillo y bulerías) a traves de la guitarra anglosajona, la de cuerdas de acero, la de Dylan o, mas propiamente, la del legendario Michael Hedges, con quien converge en el uso de afinaciones alternativas y arpegios de arpa. El resultado, competir duramente en un mundo, el fingerstyle, de códigos musicales muy alejadas de lo hispano; o bien ser ignorado cordialmente desde el mundo Flamenco, probablemente sobrepasado por una apuesta no tan alejada de la de Paco de Lucía en su día. Ante la disyuntiva de seguir su intuición o volver a los conciertos mutitudinarios del Pop (donde pasó una temporada junto a los mediáticos) Pipo parece asumir cada vez mejor su destino- su ikigai. Así que, ante el oleaje mediático, él esboza una sonrisa y, pasito a pasito, va conquistando públicos de Estados Unidos, Canadá Italia, Portugal y, recientemente, Corea.
El gaditano se presententó ayer con su increïble Greenfield acustica y un par de musicos de lujo (Alexis Lefevre al violín y Alberto Martinez a las percusiones) para ofrecernos un repaso de sus tres discos, cuyos títulos ya lo dicen todo: Folklórico (2017) Ideario (2019) y Ikegai (2020). Fué un concierto musicalmente brillante, no exento de la clase magistral y hasta del monólogo ocurrente, casi chirigotero, que ayudó al público a hacerse suyo el mensaje musical de Romero, un extraterrestre de la guitarra que, en el fondo, solo quiere compartir con nosotros donde está su casa: en los entresijos del sentimiento, que es un Universo entero, sin géneros. Un lugar precioso donde conviven bulerías, aires celtas, pasodobles, tangos y algo del jazz que estudió en sus tiempos mozos en Madrid. No por casualidad Pipo es de Cadiz, la ciudad mas atlántica de Andalucía. Y ayer en Tarragona, que comparte su misma humedad portuària, Pipo y su gente se sintió como pez dentro del agua. Qué gusto de concierto, cuantas chirivitas en el alma.
No dejen de seguir a este músico, el guitarrista que osó ir mas allá de las paroquias guitarreras. Con dedos pero sin egos. Con duende y sin efectos.