24/02/2022
Las disfonías infantiles son trastornos de la voz que afectan a niños y niñas en edades comprendidas entre los 6 y 10 años.
Podríamos definir la disfonía como una alteración de la voz que afecta a alguna o varias de sus características acústicas básicas: su altura, timbre o calidad vocal o su intensidad. Se trata de unas voces "roncas" con mayor o menor pérdida de aire al hablar, voces que "no suenan bien", apagadas, sordas, oscuras, sin brillo ni color, a veces con un componente nasal excesivo.
- Cómo detectar una disfonía infantil
A veces, discretas alteraciones de la voz no alarman a los padres, sobretodo en entornos familiares donde la madre o el padre hablan con gran intensidad, o si alguno presenta una voz disfónica.
En muchas ocasiones, es en el colegio donde se detectan problemas en relación con la voz o el habla. Por eso, es importante que el medio escolar esté sensibilizado y preparado para poder detectar inicialmente un trastorno de la voz infantil y de esta manera, orientar a los padres y poder realizar una tarea preventiva o dirigir hacia un tratamiento específico.
- Hábitos vocales de los niños
En edades tempranas se puede llevar a cabo una educación de la voz a través de una serie de hábitos vocales que tienen que ver con actitudes tan simples como saber escuchar y hablar respetando a los demás, respetando los turnos en las intervenciones, no gritar ni chillar, no forzar la voz al cantar, no abusar de la voz en ambientes con ruido de fondo, etc...
Un factor que puede influir negativamente en la educación vocal es el ejemplo que supone el protagonismo del uso abusivo de la televisión: la forma de expresión oral está en consonancia con los contenidos, valores y presentación que transmiten muchos programas y las voces pueden adquirir características agresivas y timbres metálicos.
(Maria Teresa Molina, Logopeda, y Secundino Fernández, Otorrinolaringólogo de la Clínica Universitaria de Navarra)