15/09/2026
Jorge Vergara comenzó construyendo negocios pequeños antes de convertirse en uno de los empresarios más reconocidos de México. En 1991 fundó Omnitrition de México, que comenzó con apenas 10,000 dólares, tres empleados, seis distribuidores independientes y un solo producto.
Lo interesante es que no intentó hacer dinero rápidamente sin construir primero un sistema. Con el paso de los años, aquella empresa se transformó en Grupo Omnilife, que actualmente reúne más de 50 empresas, tiene presencia en más de 20 países y reporta haber llegado a más de 7 millones de clientes.
Vergara también llevó esa filosofía fuera de Omnilife. En 2002 adquirió el control de Chivas, en una operación cercana a 260 millones de dólares, apostando por convertir al club en algo mucho más grande que un equipo de futbol.
La lección para cualquier emprendedor es clara: el dinero puede ser el resultado de hacer algo que funciona, pero difícilmente puede ser el único objetivo. Cuando te concentras en crear un producto, resolver un problema, construir una marca o generar resultados reales, el dinero deja de ser el destino y comienza a convertirse en una consecuencia.