04/05/2026
Es fascinante ver los malabares mentales que alguien puede hacer cuando se le cae la careta..
Cuando exponer la violencia digital te convierte automáticamente, según su manual de excusas generadas por IA, en alguien movido por el "despecho" y la "superioridad moral".
Ayer hablábamos de la cosificación y de lo que significa usar fotos íntimas de mujeres como trofeos en grupos de Telegram.
Hoy, el autor de esos "trofeos" responde con un texto de manual (literalmente, parece un prompt mal diseñado) para intentar darle la vuelta a la tortilla.
En psicología, esta estrategia de manipulación básica tiene nombre y apellido: DARVO (Deny, Attack, and Reverse Victim and Offender / Negar, Atacar e Invertir los roles de Víctima y Ofensor).
Pero vamos a traducirlo para que se vea los básicos que son éstos sujetos:
Lo que dice la IA: "Estás usando el diagnóstico como arma para despojarme de mi humanidad".
La realidad: Tú despojaste de humanidad a las mujeres al exhibir sus fotos privadas a miles de desconocidos sin su consentimiento.
Lo que dice la IA: "Es una estrategia para buscar el aplauso digital".
La realidad: Denunciar la violencia digital no busca aplausos, busca proteger a futuras víctimas. El que buscaba la validación de 2,000 personas en un chat compartiendo fotos ajenas eras tú.
Lo que dice la IA: "Es un mecanismo de defensa porque la ex ha seguido adelante".
La realidad: Es una reclamación por un abuso y una vulneración a la privacidad. No tiene nada que ver con rupturas, tiene que ver con respeto básico e integridad.
Puedes usar toda la verborrea pseudopsicológica, los conceptos complejos y las excusas artificiales que quieras para intentar disfrazar tus actos y hacerte la víctima.
Pero hay algo que ninguna inteligencia artificial te puede redactar: una justificación válida para compartir imágenes íntimas ajenas, y sobretodo no devuelve la dignidad...
La gimnasia mental no borra los hechos. Y la violencia digital no se tapa con palabrería.