13/07/2025
Minotauro en encierro.
Atiende, es una metodología de TÉCNICAS DE ESTUDIO diseñada para hacer de la actividad de estudiar una acción de éxito.
ATIENDE, es una metodología compatible con el desarrollo del estudio de personas que padecen TDA/H.
13/07/2025
Minotauro en encierro.
13/07/2025
Antón IX. Confesiones de un indigno.
¿Y sabes qué es lo más terrible?
Que lo hice con una sonrisa.
Con voz suave.
Como un ángel.
Como un maestro.
Como un salvador.
Ese es el crimen que nadie verá:
el que se comete en nombre del bien.
13/07/2025
Antón VIII. Confesiones de un indigno.
Algunos me llamarán monstruo. No me importa.
Porque si hay algo peor que el mal, es la ingenuidad.
Y yo me juré no volver a ser ingenuo nunca más.
Ahora sé que la confianza puede ser usada como seda o como cuerda.
Yo les ofrecí ese alivio.
A cambio de obediencia.
De favores.
De silencio.
12/07/2025
Iglesia de TorrePacheco. Primeros trazos.
10/07/2025
Antón VII. Las confesiones de un indigno.
Se llamaba Alma.
Y lo era.
O al menos, eso aparentaba.
Joven, entregada, fervorosa. Una de esas almas buenas que creen que Dios necesita ser defendido, como si el Creador fuera frágil y las oraciones bastaran para sostener el mundo. Se acercó a mí con devoción, buscando guía, dirección, un poco de orden en medio del caos emocional que arrastraba desde su infancia. Yo era Su “refugio”.
La escuchaba durante horas. No por compasión. No por caridad. Sino porque vi en ella algo que podía servirme.
Alma era hija de un empresario influyente, benefactor habitual. Un hombre que jamás habría confiado en mí. Pero Alma sí. Y eso era suficiente.
09/07/2025
Antón VI. Confesiones de un indigno.
Ese pecado me pertenecía. Fue mi nacimiento. O tal vez, mi ab**to espiritual.
Desde entonces, todo lo demás fue fácil. La corrupción no es un salto: es una escalera.
Y cuando pisas el primer escalón…
Ya sabes que vas a bajar.
Y que no vas a querer volver.
09/07/2025
Yoli I. La justificación del hipócrita.
Me subo al estrado y hablo de igualdad, de justicia, de los más vulnerables… porque eso es lo que hay que decir. Porque la gente necesita esperanza. Y si no la tienes, hay que inventarla.
Pero cuando bajo del atril, cuando las cámaras se apagan y los aplausos se disuelven en la nada, lo único que queda es el juego.
Y este juego no lo gana quien cree, sino quien negocia.
He votado leyes que no comparto.
He defendido pactos que me repugnan.
He aceptado favores, prebendas, privilegios… no porque me gusten, sino porque esa es la moneda con la que se compran pequeñas victorias.
08/07/2025
Antón IV. Confesiones de un indigno.
“No soy menos moral por ser corrupto. Soy más humano. Y por eso, más alto.”
Y no me aparté.
Actué.
Mentí cuando hizo falta.
Silencié cuando convenía.
Obedecí, sí, a la lógica de la supervivencia.
Y mientras los santos dormían tranquilos, yo construía estructuras para que el templo no cayera.
Mientras los puros predicaban, yo financiaba.
Mientras los limpios rezaban, yo decidía.
¿Eso me hace indigno? Sí.
¿Eso me hace inferior? No.
Me hace más real.
Y por tanto, más capaz.
Más fuerte.
Más necesario.
07/07/2025
El pensamiento del corrupto.
“El alma pura es un lujo para quienes nunca han tocado el barro.”
Nos acusan de corruptos. De manipuladores, de hipócritas, de vestir un uniforme mental de partido. Pero ¿y si les dijera que, en cierto modo, somos mejores que ustedes?
Sí. Nosotros, los corruptos.
Porque mientras ustedes se cobijan en su inocencia —tan cómoda, tan ciega— nosotros hemos mirado de frente la verdad. Y no hemos retrocedido.
La pureza moral es una ficción útil para los simples. La verdadera humanidad se juega en las decisiones que se toman cuando no hay testigos, cuando el bien no brilla y el mal no ruge. En ese silencio… es donde nosotros reinamos.
¿Hipocresía? No. Lucidez.
Sabemos que el mundo no se sostiene con buenas intenciones, sino con estructuras. Y toda estructura necesita cimientos. Algunos de esos cimientos son sucios. Pero sostienen.
06/07/2025
Antón IV. Las confesiones de un indigno.
Antón era un hombre religioso, sí. Pero no un creyente. Era de los que vivían por rutina, se sentaba sin reparar en su existencia, repetía patrones como si se trataran de gestos físicos aprendidos desde la infancia. Su alma era gris, tibia, como agua estancada. No pecaba con pasión, ni rezaba con fervor. Era correcto, obediente, invisible.
Vivía atrapado entre dos palabras: deber y vacío. No amaba. No dudaba. Sólo existía.
Hasta que La Vía Espiritual lo encontró.
06/07/2025
Antón III. Víbora de raza.
Voy a abrir mi alma en canal, a mostrarla pútrida y sin anestesia. Y lo haré porque he aprendido que el mal solo se reconoce cuando se le pone nombre, y yo fui discípulo de un mal que se vestía de gloria.
05/07/2025
Antón II. Confesiones de un indigno.
Me llamo Antón. Fui guía espiritual, director de conciencias, administrador de almas. También fui ladrón, mentiroso, hereje y tal vez—aunque esto aún no lo sé con certeza—instrumento de una Voluntad que me desbordaba como un diluvio sin nombre.
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