21/08/2026
Al médico, sí se le exige que demuestre amor a su profesión renunciando a su futuro.
Y ahí está el doble rasero que nadie quiere nombrar.
A nadie le molesta que un abogado tenga su despacho. A nadie le molesta que un arquitecto monte su estudio. Pero en cuanto un médico construye algo propio, de repente tiene que justificarse.
Aquí hay dos cosas que se están mezclando a propósito: que un médico se queje de las jornadas y que decida qué hacer con su vida son cosas distintas.
Un médico no se queja porque no quiera trabajar. Se queja porque el sistema le impone jornadas que ningún otro profesional aceptaría como normales.
Y luego, en su tiempo libre, tiene el mismo derecho que cualquiera a decidir: descansar, estar con sus hijos, o abrir su propia clínica.
Nadie le exige al abogado o al arquitecto que renuncien a su futuro para demostrar que aman su profesión. Esa exigencia, misteriosamente, solo aparece cuando el que progresa es médico.
👇 ¿Esa obligación de “demostrar vocación” existe para todos... o solo para los médicos?