30/08/2026
Buenos días
Blanca de rocío y madrugada,
Paloma que se posa entre los pinos,
tu marisma te aguarda iluminada
por el sol que despierta tus caminos.
No hay carreta que iguale tu belleza,
ni cascabel que cante como el mío,
cuando te alzo, Madre, con firmeza,
y el pecho se me llena de rocío.
Vienes vestida de oro y de misterio,
con el Niño en tus brazos, sostenido,
y el pueblo entero guarda tu recuerdo
como quien guarda el aire más querido.
Blanca Paloma, guía de mi gente,
lucero que se enciende en la distancia,
tú sabes lo que pesa, lo que siente
quien te busca sin más que su constancia.
Que llegue el Camino y que en la arena
quede la huella de quien te ha seguido,
que no hay salve más honda ni más buena
que la que canta el que se ha rendido.
Madre del Rocío, luz que no se apaga,
en Almonte te espera el corazón:
llévanos contigo por el agua,
que en tu mirada está la salvación.
Camino y Rocío