10/08/2026
El próximo 12 de agosto viviremos uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de nuestras vidas: un eclipse total de Sol. Y como queremos que lo disfrutéis con total seguridad, aquí van unas cuantas recomendaciones desde y gracias a nuestra profe .
Lo primero es revisar las gafas antes de salir de casa. Deben estar homologadas (ISO 12312-2), sin arañazos, perforaciones, dobleces ni zonas deterioradas. Una forma sencilla de comprobarlas es encender una luz LED potente y mirarla a través de ellas. La bombilla no debería verse como un punto brillante. Si apreciáis claramente un haz intenso o el filamento, descartad esas gafas. No son seguras.
Y aprovechamos para recordar un clásico: las radiografías no sirven para observar el Sol. Tampoco los CDs, cristales ahumados, negativos fotográficos, gafas de sol ni ningún otro invento casero.
Si alguien utiliza un cristal de soldador, debe ser como mínimo de grado 14. Aun así, no es la opción recomendada, ya que está diseñado para proteger durante la soldadura y no específicamente para la observación solar. Siempre que sea posible, utilizad gafas homologadas para eclipses.
A medida que la Luna vaya cubriendo el Sol comenzaremos a ver las famosas perlas de Baily. No son otra cosa que los últimos rayos de luz solar atravesando los valles y montañas del relieve lunar. Poco a poco esas perlas irán desapareciendo hasta que quede un único punto intensamente brillante: el anillo de diamante.
Cuando ese anillo pierda intensidad... preparaos. La totalidad está a punto de comenzar.
En ese instante, y solo cuando el disco solar esté completamente oculto, es totalmente seguro quitarse las gafas. Es el momento más espectacular del eclipse.
Podréis contemplar la corona solar, la atmósfera exterior del Sol, invisible el resto del tiempo porque el brillo de la fotosfera la oculta por completo. La corona alcanza temperaturas de entre uno y tres millones de grados y su forma está esculpida por el campo magnético solar, de modo que sus estructuras nos permiten intuir cómo es el magnetismo de nuestra estrella en ese momento.
Durante esos casi dos minutos también podréis apreciar cómo el cielo adquiere un aspecto crepuscular, desciende ligeramente la temperatura, algunas aves dejan de cantar y, con un poco de suerte, incluso podrán verse algunos planetas y las estrellas más brillantes.
En Gijón disfrutaremos de aproximadamente 1 minuto y 50 segundos de totalidad. Si las nubes lo permiten y no nos pasa como a Guillaume Le Gentil, podremos vivir un espectáculo que muy pocas generaciones tienen la suerte de contemplar desde su propia ciudad.
Pero atención: la totalidad termina tan rápido como empieza. En cuanto empecéis a intuir que vuelve a formarse el anillo de diamante, es el momento de ponerse nuevamente las gafas. No esperéis a que el brillo sea evidente. El primer destello de la fotosfera solar ya puede dañar vuestra vista.
Al finalizar la totalidad, el eclipse continuará siendo parcial. En nuestro caso, el Sol se pondrá por el horizonte antes de que termine el fenómeno, así que lo veremos desaparecer todavía con un "mordisco" de la Luna. Después tocará cambiar de objetivo... y dar la bienvenida a las Perseidas.
Un consejo importante para quienes vengáis con niños pequeños: es completamente normal que intenten mirar hacia donde miramos los adultos. Por eso conviene vigilarlos especialmente y ofrecerles métodos de observación indirecta, como una caja oscura o un proyector estenopeico, que les permitirá disfrutar del eclipse con total seguridad.
Y un último recordatorio: buscad un horizonte oeste completamente despejado. Un edificio, una hilera de árboles o una pequeña loma pueden ser suficientes para ocultar el Sol justo en el momento más esperado.
Nos vemos bajo la sombra de la Luna.
07/08/2026
04/08/2026
27/07/2026
25/07/2026
12/06/2026
08/06/2026
04/06/2026
01/06/2026