30/06/2026
Después de un curso intenso, toca bajar el ritmo.
Empecé el curso en un centro, lo terminé en otro… pero en ambos dejé algo de mí y me llevé mucho más de lo que imaginaba.
Ha sido un año de adaptarme, improvisar, aprender, equivocarme, acertar y volver a empezar. Un curso que comenzó en el IES Al-Qázeres y terminó en el IES Bárbara de Braganza, dos centros, dos equipos, dos realidades y un mismo objetivo: dar siempre la mejor versión de mí dentro del aula.
Porque esa es la parte que pocas veces se ve de la interinidad. Llegamos cuando el curso ya está en marcha, con grupos que ya tienen una dinámica creada, aprendemos nombres a toda velocidad, construimos vínculos en tiempo récord… y, cuando todo empieza a encajar, llega el momento de despedirse.
Aun así, me llevo muchísimo. Compañeros y compañeras que han hecho el camino más fácil, alumnado que deja huella y la certeza de que, estés donde estés, enseñar merece la pena cuando se hace con ilusión.
Este curso también me ha recordado que la educación necesita docentes que se atrevan a innovar, a crear y a conectar con su alumnado. Y esa ha sido, sin duda, una de las partes más bonitas de esta experiencia.
Ahora toca descansar, desconectar y volver a ser un poco Sonia antes de volver a ser “profe”.
Y como muchos me habéis preguntado por ello, durante estas vacaciones iré compartiendo el proyecto de gamificación que hemos desarrollado este curso: cómo nació la idea, la planificación, los recursos, materiales editables, dinámicas, actividades… y también aquello que no salió como esperaba. Porque creo que compartir también los errores es la mejor forma de seguir aprendiendo.
Ojalá todo ese trabajo pueda servir de inspiración o de ayuda a otros docentes que, como yo, creen que aprender puede ser una auténtica aventura.
Nos seguimos leyendo durante el verano… con arena en los pies, la cabeza más despejada y muchas ganas de volver con nuevas ideas.
🏖️☀️📚
21/06/2026
👩🏼🏫Ayer estuve en las oposiciones de Educación Primaria y no pude evitar reflexionar sobre algunas cosas del proceso.
Seguimos convocando a miles de personas para un acto de presentación cuya asistencia podría gestionarse telemáticamente. Y no se trata solo de evitar desplazamientos, madrugones o problemas de aparcamiento (que también).
Se trata también de cuidar un poco más a quienes realmente van a enfrentarse a las pruebas.
Porque dentro de esas aulas conviven dos realidades muy diferentes. Están quienes han decidido no presentarse y acuden únicamente para cumplir el trámite. Y están quienes llevan meses, incluso años, preparándose para ese momento.
La diferencia entre unos y otros es enorme.
Mientras unos hablan, comentan, entran y salen o simplemente esperan a que termine el acto, otros permanecen sentados intentando controlar unos nervios que les acompañan desde hace días. Repasando mentalmente temas, dudando de si han estudiado suficiente, intentando calmar una cabeza que no deja de funcionar.
Y todo ello en un aula llena, con el calor apretando, los abanicos moviéndose sin descanso y esa mezcla de cansancio y tensión que hace que cada minuto de espera parezca mucho más largo de lo que realmente es.
Empecé a opositar en 2016 y aprobé en 2022. Ayer recordé perfectamente esa sensación de incertidumbre, de querer que llegara el momento y, al mismo tiempo, desear tener unas horas más.
Por eso me pregunto si algunos trámites siguen teniendo sentido tal y como están planteados. No porque la oposición tenga que ser más fácil, sino porque bastante difícil es ya.
Modernizar un proceso no es hacerlo más fácil.
Es hacerlo más humano.
04/06/2026
Junio explicado con una sola imagen: Un pulpo 🐙
Porque tienes que corregir con una mano,
hacer informes con otra,
atender al alumnado con otra,
ir a reuniones con otra,
organizar actividades con otra,
contestar correos/ Rayuelas con otra,
y sujetar el café con las tres que te quedan.
☕🐙
No somos docentes. Somos pulpos administrativos con vocación educativa.
Pero si has llegado hasta aquí, quiero recordarte algo:
❤️ Has acompañado.
❤️ Has enseñado.
❤️ Has escuchado.
❤️ Has tenido más paciencia de la que imaginabas.
Y aunque ahora solo pienses en corregir, evaluar y sobrevivir… estás a punto de cruzar la meta.
Ánimo, profes. Queda muy poco.
Nos vemos al otro lado de junio. 😅☀️
😜☕🐙📚🏖️
01/06/2026
👩🏽🏫
“Una docente ejerciendo su derecho a la huelga. Un empujón y una caída.
Hay imágenes que retratan mucho más que un instante.
Nos hemos acostumbrado a exigir a los docentes que eduquen en democracia, respeto, convivencia, no violencia… Pero cuando reclaman derechos laborales, ¿qué respuesta reciben?
La violencia nunca debería ser el lenguaje con el que una sociedad responde a quienes sostienen la educación pública.
Porque detrás del uniforme hay una persona. Pero detrás de esa docente también hay una persona. Y, además, una profesional a la que llevan años pidiendo que repare las fracturas sociales que otros no quieren abordar.
Lo ocurrido debería hacernos reflexionar. No solo sobre la actuación concreta, sino sobre el valor real que otorgamos a la educación y a quienes la hacen posible cada día.”
07/03/2026
El problema de la igualdad no es solo lo que ya vemos.
Es todo lo que todavía seguimos sin querer ver.
A veces tenemos la sensación de que hemos avanzado muchísimo. Y sí, en muchas cosas hemos avanzado. Las leyes han cambiado, el discurso social es otro y hoy hablamos de temas que hace años ni siquiera tenían lugar en la conversación.
Pero basta con mirar un poco más de cerca para que aparezcan las grietas.
Se nota en los silencios que todavía rodean al cuerpo de las mujeres.
En lo poco que se habla de procesos que forman parte de nuestra vida.
Se nota en cómo siguen organizándose los cuidados.
En quién termina sosteniendo lo invisible.
Se nota en los estándares imposibles que todavía pesan sobre el cuerpo, la edad o la forma de vivir de muchas mujeres.
Y también en los detalles más pequeños: en a quién se dirige la mirada cuando alguien explica algo importante.
En las suposiciones que hacemos cuando vemos a un hombre y a una mujer juntos.
En bromas que todavía provocan risas.
Y los justificamos con: ‘Perdona, la costumbre’.
Costumbres que llevan siglos repitiéndose y que seguimos reproduciendo casi sin darnos cuenta, o si.
Y no, esto no es solo cosa de hombres.
Las mujeres también hemos crecido dentro de estos mismos esquemas culturales y, a veces, también los reproducimos.
Por eso el feminismo no debería ser solo una crítica hacia fuera. También debería ser una invitación a mirar hacia dentro.
Porque la igualdad no se construye solo en las leyes ni en los discursos de un día concreto.
Se construye en lo que cuestionamos.
Y también en todo lo que dejamos de cuestionar.
Quizá por eso el verdadero reto no sea ver las desigualdades evidentes, sino, atrevernos a mirar todo aquello que durante demasiado tiempo hemos llamado ‘normal’.
Y es que, en realidad, hemos creído ver el sol hasta que al tocarlo salieron las grietas.
💜🦋✨
04/03/2026
¿Alguna vez te has preguntado qué llevamos los docentes en nuestra mochila emocional?
Hablamos muchas veces de la mochila emocional del alumnado. De todo lo que traen a clase: preocupaciones, miedos, historias que a veces pesan demasiado para su edad. Y como docentes intentamos mirar más allá para entender qué hay dentro de esa mochila.
Pero… la nuestra no se queda colgada en la percha del aula cuando suena el timbre. Se viene con nosotros.
A veces se llena con cosas pequeñas que, sin embargo, pesan más de lo que parece.
Un comentario inesperado.
Una forma de cuestionar algo que habíamos preparado con cuidado.
Una conversación que se queda dando vueltas en la cabeza mucho después de que el aula se quede en silencio.
Nos llevamos preguntas, nombres e historias que, de alguna manera, se quedan con nosotros/as.
Y se viene de camino a casa, se cuela en la cena y aparece mientras preparamos la clase del día siguiente.
Ser docente no termina cuando suena el timbre y cerramos la puerta del aula.
Y, aunque también nos llevamos cosas bonitas, como, una sonrisa inesperada, o, la sensación de que estamos justo donde queremos estar, yo me pregunto, ¿dónde dejamos los docentes nuestra mochila?
Quizá no haya una respuesta sencilla.
No sé muy bien si la dejamos apoyada en una silla.
Si se queda tirada en el sofá.
O si, sin darnos cuenta, sigue colgada del hombro.
Porque, mientras tanto, la vida sigue latiendo más allá del aula.
Tenemos familia, amigos, preocupaciones propias, días buenos y días en los que el cansancio pesa más de la cuenta.
En definitiva, una vida que intenta convivir con todo lo que traemos del aula.
Solo sé que, detrás de cada uno de nosotros y nosotras hay una persona que intenta equilibrar muchas mochilas a la vez.
La del aula.
La de los demás.
Y la de su propia vida.
🎒📖🦋❤️🩹🍃
04/02/2026
Escribir ‘Espejos rotos’ ha sido toparme con la realidad de golpe, mirar de frente lo que muchas veces preferimos ignorar y sentir, y, al mismo tiempo, lo frágil y complejo que es nuestro mundo.” ❤️🩹
Espejos Rotos - Magisnet
La educación, en su sentido más amplio, siempre ha sido un reflejo de la sociedad. Hoy, ese reflejo nos lo devuelve una pantalla encendida las 24 horas del día. Los documentales producidos por Shine Iberia, 'Generación Click' y 'Generación P***o', no son un mero reportaje; son un diagnóstico u...
03/02/2026
Hace tiempo escribí una reflexión que no llegué a publicar en ningún sitio.
Hablaba de infancia, pantallas, algoritmos y silencios.
Hablaba de una preocupación que no ha hecho más que crecer.
Hoy, con una ley que plantea limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años, siento que estas palabras deben salir a la luz.
Porque esto no va solo de prohibir.
Va de reconocer que hemos llegado tarde.
De asumir que no podemos seguir permitiendo que nuestros y nuestras menores se autorregulen frente a sistemas diseñados para generar adicción, ansiedad, FOMO, identidades filtradas, sexualidad aprendida desde el p***o y una soledad disfrazada.
Educar es imprescindible.
Pero también lo es proteger y poner límites.
No podemos frenar la tecnología, pero si educar y proteger para que no se pierdan entre algoritmos.
‘ Se va y a la vida le pierdo el apego y el juicio’
(Robe Iniesta, un suspiro acompasado)
23/12/2025
Esta Navidad quiero daros las gracias.
Gracias por cada día en el aula, por la paciencia infinita, por la vocación que no siempre se ve, pero siempre se siente.
Por sostener, acompañar, escuchar y creer incluso cuando el cansancio pesa.
Por el trabajo en equipo, por las risas en los pasillos y por el apoyo silencioso en los días difíciles.
Ojalá estas fiestas nos devuelvan la calma, la ilusión y la energía.
Ojalá recordemos que educar es un acto profundamente humano y valiente.
Y que, aunque no siempre lo veamos, dejamos huella.
Feliz Navidad a quienes educan con el corazón.
Seguimos. Siempre. 🎄✨