02/01/2024
La responsabilidad afectiva es tener la consciencia de que lo que hacemos o decimos tiene un impacto en el otro y que los vínculos que establecemos implican un cuidado mutuo. Tenemos que ser capaces de expresar nuestras necesidades y emociones respetando las del otro y sobretodo considerar sus sentimientos antes de actuar y/o tomar una decisión que le afecte. Implica ser cuidadoso, precavido y consecuente en nuestras relaciones, apoyándonos con una mejor comunicación en base a la empatía, asertividad y respeto mutuo. La responsabilidad afectiva nos ayudará a crear una relación sana y madura, a afrontar y superar los conflictos, ya que se busca que se solucionen y se superen.
Cosas que pueden ayudarnos:
Hablar sobre los sentimientos, necesidades y expectativas de la relación.
Cuidar como nos expresamos. Tanto en la forma como el momento y la manera.
Establecer límites y acuerdos que beneficien y necesitemos ambos.
Reconocer los errores, trabajarlos y aprender de ellos.
Validación recíproca de los sentimientos y necesidades.
Entender que en cualquier relación van apareciendo conflictos.
Comprender que en una relación no solo estás tú.