28/09/2026
No era miedo. Era mi intuición protegiéndome.
Hoy me lo recordó una buena amiga, la intuición es esa sabiduría del cuerpo que tantas veces silenciamos por miedo, pena, conveniencia o por no decepcionar a nadie.
La madurez también es esto: elegirte sin pedir perdón.
El cuerpo avisa. Un n**o en el estómago. Una tensión. Un cansancio que no toca. Esa sensación de “por aquí no”.
Y ahí está ella.
Gracias, intuición, por avisar a tiempo.
Ahora te escucho.
Contigo, en medio de esta era artificial, me siento más humana que nunca.