27/02/2013
Chi kung: La Órbita Microcósmica
La órbita microcósmica es una práctica de alquimia interna taoísta mediante la cual se aumenta el caudal y se optimiza el curso de Chi (energía) en su recorrido por los canales extraordinarios Du Mai y Ren Mai que se conectan entre sí formando un círculo cerrado. Estos canales se encuentran dividiendo el cuerpo sagitalmente, o sea, en dos mitades, derecha e izquierda, subiendo ambos y encontrándose en la boca. Uno, el Du mai, nace en el coxis y sube a lo largo de la columna vertebral para luego descender por la cabeza y la cara, hasta introducirse en la boca y terminar su recorrido en el paladar superior. El otro, el Ren mai, nace entre el ano y los genitales, sube por la cara delantera del cuerpo, y finaliza su recorrido debajo del labio inferior.
La energía orbita alrededor de los tres Dan Tian del cuerpo humano (el primero ubicado a cuatro dedos por debajo del ombligo, el segundo a nivel del corazón, y el tercero en el entrecejo), por lo que se denomina Xia Zhou Tian u órbita microcósmica; también se la conoce como microcirculación celeste, dado que el ser humano se comprende en el taoísmo y en la Medicina Tradicional China como un pequeño cosmos.
Generalmente, el Chi circula lentamente por estos meridianos, sufriendo atascos y bloqueos debido a malas posturas y cristalizaciones originadas por emociones no manifestadas o pensamientos reprimidos.
Cuando estos canales están drenados y libres de toxinas, garantizan el libre paso a un buen caudal de energía. De esta manera, el practicante dispone de una dotación energética que es clave para la salud física, emocional y mental.
Du mai y Ren mai pertenecen a los ocho meridianos extraordinarios que son los encargados de administrar el Yuan Qi o energía vital original, es decir, heredada, y por lo tanto, de reserva limitada. Estos meridianos vierten su energía en los doce canales principales (corazón, pulmones, hígado, intestinos, etc.) cuando la energía vital nutritiva que corre por estos está en defecto, o la recogen si está en exceso a través de los puntos de conexión que actúan a modo de compuertas.
La práctica está especialmente indicada para prevenir y atenuar patologías de carácter congénito o enfermedades de tipo hereditario. Por supuesto, no es necesario padecer un problema de salud para poder realizar este ejercicio. (Foto 2)
La postura más adecuada para hacer el recorrido por la órbita microcósmica es sentados con la columna derecha y sin apoyarla en el respaldo. Las piernas a 90° y los pies apoyados en el suelo a una distancia del ancho de los hombros. Los ojos, es recomendable mantenerlos semiabiertos y la lengua se apoya en la raíz de los dientes superiores.
También podemos sentarnos en el suelo o sobre un zafu (almohadón de meditación), adoptando la postura que se usa en zazen. Se tratará, en todo caso, de sentarse de la manera más cómoda posible, pues al cabo de unos minutos, pueden entumecerse las piernas y así perder la concentración.
El círculo se comienza a recorrer desde el tan tien inferior, ubicado a cuatro dedos por debajo del ombligo, la atención se dirige hacia la columna vertebral, atravesando el abdomen hasta el coxis. Una vez allí, se continúa el recorrido por la columna vertebral hasta lo alto de la cabeza, para luego descender por la cara y el pecho y terminar nuevamente en el tan tien. Es muy importante, antes de pasar por ambos meridianos, ir obteniendo una respiración calmada y profunda que active la energía heredada depositada en los riñones.
La mente mueve el Chi, dicen los taoístas, por eso el ejercicio se hace con la intención mental de inducir la energía por las zonas mencionadas y así vehiculizar la energía.
Con el tiempo de práctica, la energía se acumula en el tan tien inferior, permitiendo que no se disperse y pueda circular sin mayores inconvenientes por los canales Du mai y Ren mai.
Por último, dos puntos a destacar: en primer lugar, le recomiendo a quien desee realizar esta práctica que busque un profesor/a idóneo para que, de esa manera, el ejercicio se haga con una buena guía. En segundo lugar, la práctica de la micro-circulación celeste se va completando cuando se pasa por varios de los puntos de acupuntura que se encuentran a lo largo de ambos meridianos, activando diferentes aspectos energéticos de nuestra condición humana.
Claudio (http://arbolzen.blogspot.com.es)