19/02/2026
¡Un problema: una solución!
¡Un problema: una solución! IST InnovaTec
Formamos tecnólogos que transforman Cotopaxi con código, creatividad y corazón andino
19/02/2026
¡Un problema: una solución!
¡Un problema: una solución! IST InnovaTec
¡Un problema: una solución!
15/02/2026
https://www.lahora.com.ec/columnistasnacionales/educacion-y-futuro-20260205-0048.html
Educación y futuro En tiempos convulsos e inciertos como los actuales buscamos respuestas para poder salir de la fenomenal crisis mundial y local
12/02/2026
“Aprender para no quedarse atrás: el desafío del aprendizaje a lo largo de la vida"Eduardo Salgado Enríquez 👉 En la provincia de Cotopaxi, donde conviven una profunda riqueza cultural, una fuerte vocación productiva y persistentes brechas sociales, el aprendizaje a lo largo de toda la vida se ha convertido en un desafío estratégico para el desarrollo humano y territorial. En un contexto marcado por la transformación digital, el cambio demográfico y la reconfiguración del mercado laboral, la educación ya no puede entenderse como una etapa acotada a la infancia o la juventud, sino como un proceso continuo que acompaña a las personas durante todo su ciclo vital.
Esta problemática adquiere especial relevancia a la luz del reciente informe de la OCDE, Perspectivas de la Política Educativa 2025, que analiza cómo los países pueden apoyar mejor las oportunidades de aprendizaje permanente. El estudio se basa en el examen de más de 230 políticas implementadas en 35 países y economías, y fue presentado en los Diálogos sobre la Reforma de la Política Educativa 2025, realizados en Luxemburgo en noviembre de 2025.
El informe parte de una premisa fundamental: el aprendizaje permanente es esencial para construir sociedades inclusivas, resilientes y preparadas para el futuro. Sin embargo, advierte que la rápida digitalización y los cambios demográficos están transformando radicalmente cómo, cuándo y por qué las personas aprenden. En territorios como Cotopaxi, caracterizados por altos niveles de informalidad laboral, migración interna y externa, y desigualdades de acceso a servicios educativos de calidad, estos cambios plantean retos aún más complejos.
La evidencia de la OCDE muestra que, pese a décadas de reformas, la participación de los adultos en el aprendizaje más allá de la educación inicial permanece estancada en muchos países, mientras que los niveles de habilidades tienden a disminuir. Esta tendencia resulta especialmente preocupante para los adultos a mitad de su carrera profesional, que enfrentan exigencias crecientes de actualización y reconversión laboral. En Cotopaxi, donde una parte importante de la población económicamente activa se inserta en sectores agrícolas, comerciales y de servicios con baja productividad, la falta de oportunidades claras de aprendizaje limita la movilidad social y la adaptación al cambio tecnológico.
El informe subraya que no basta con ampliar la oferta educativa. Lo que distingue a los aprendices a lo largo de la vida es su capacidad para dirigir y sostener su propio aprendizaje mediante la movilización de tres elementos esenciales: voluntad, habilidades y medios. La voluntad se expresa en la curiosidad, la confianza y el propósito; las habilidades incluyen bases cognitivas, socioemocionales y digitales; y los medios abarcan el tiempo, los recursos financieros y las redes que hacen posible la participación.
Desde esta perspectiva, la OCDE identifica cuatro momentos críticos del ciclo de vida en los que las personas están especialmente abiertas al aprendizaje o, por el contrario, corren el riesgo de desvincularse.
En la primera infancia (0 a 6 años) se sientan las bases del aprendizaje permanente. Fomentar la curiosidad y la confianza desde los primeros años es crucial, especialmente en zonas rurales e indígenas de Cotopaxi, donde el acceso a servicios de educación inicial de calidad sigue siendo desigual. Las políticas más efectivas fortalecen el entorno de aprendizaje en el hogar, promueven el desarrollo cognitivo y socioemocional temprano y garantizan un acceso equitativo, con una fuerte articulación entre familias, educadores y servicios sociales.
La adolescencia temprana y media (10 a 16 años) es una etapa decisiva para la formación de la identidad y el propósito. En Cotopaxi, las tasas de deserción y rezago educativo reflejan el riesgo de desvinculación escolar. La evidencia internacional muestra que los entornos educativos relevantes, con prácticas docentes eficaces y relaciones de calidad entre estudiantes y docentes, fortalecen la motivación y la autonomía. Experiencias como las de Finlandia o Islandia, que modernizan currículos y promueven la colaboración intersectorial, ofrecen aprendizajes valiosos para el contexto local.
En la mitad de la carrera profesional (35 a 44 años), los adultos enfrentan el desafío de conciliar trabajo, familia y aprendizaje. En esta etapa, las políticas deben ofrecer cualificaciones modulares y apilables, reconocimiento de aprendizajes previos y apoyo financiero previsible. Para Cotopaxi, esto implica fortalecer la educación técnica y tecnológica, articularla con las necesidades productivas locales y ampliar su alcance a pequeñas y medianas empresas.
En definitiva, Perspectivas de la Política Educativa 2025 deja un mensaje claro para territorios como Cotopaxi: aprender, desaprender y reaprender a lo largo de la vida es una condición indispensable para el desarrollo equitativo. Convertir el aprendizaje permanente en una realidad exige políticas coherentes, enfoque territorial y una apuesta decidida por acompañar a las personas en cada etapa de su vida. Solo así la educación podrá ser, verdaderamente, una herramienta de transformación social y futuro compartido.
Opinión “Aprender para no quedarse atrás: el desafío del aprendizaje a lo largo de la vida"Eduardo Salgado Enríquez 👉 En la provincia de Cotopaxi, donde conviven una profunda riqueza cultural, una fuerte vocación productiva y persistentes brechas sociales, el aprendizaje a lo largo de toda la vida se ha convertido en un desafío estratégico para el desarrollo humano y territorial. En un contexto marcado por la transformación digital, el cambio demográfico y la reconfiguración del mercado laboral, la educación ya no puede entenderse como una etapa acotada a la infancia o la juventud, sino como un proceso continuo que acompaña a las personas durante todo su ciclo vital.
Esta problemática adquiere especial relevancia a la luz del reciente informe de la OCDE, Perspectivas de la Política Educativa 2025, que analiza cómo los países pueden apoyar mejor las oportunidades de aprendizaje permanente. El estudio se basa en el examen de más de 230 políticas implementadas en 35 países y economías, y fue presentado en los Diálogos sobre la Reforma de la Política Educativa 2025, realizados en Luxemburgo en noviembre de 2025.
El informe parte de una premisa fundamental: el aprendizaje permanente es esencial para construir sociedades inclusivas, resilientes y preparadas para el futuro. Sin embargo, advierte que la rápida digitalización y los cambios demográficos están transformando radicalmente cómo, cuándo y por qué las personas aprenden. En territorios como Cotopaxi, caracterizados por altos niveles de informalidad laboral, migración interna y externa, y desigualdades de acceso a servicios educativos de calidad, estos cambios plantean retos aún más complejos.
La evidencia de la OCDE muestra que, pese a décadas de reformas, la participación de los adultos en el aprendizaje más allá de la educación inicial permanece estancada en muchos países, mientras que los niveles de habilidades tienden a disminuir. Esta tendencia resulta especialmente preocupante para los adultos a mitad de su carrera profesional, que enfrentan exigencias crecientes de actualización y reconversión laboral. En Cotopaxi, donde una parte importante de la población económicamente activa se inserta en sectores agrícolas, comerciales y de servicios con baja productividad, la falta de oportunidades claras de aprendizaje limita la movilidad social y la adaptación al cambio tecnológico.
El informe subraya que no basta con ampliar la oferta educativa. Lo que distingue a los aprendices a lo largo de la vida es su capacidad para dirigir y sostener su propio aprendizaje mediante la movilización de tres elementos esenciales: voluntad, habilidades y medios. La voluntad se expresa en la curiosidad, la confianza y el propósito; las habilidades incluyen bases cognitivas, socioemocionales y digitales; y los medios abarcan el tiempo, los recursos financieros y las redes que hacen posible la participación.
Desde esta perspectiva, la OCDE identifica cuatro momentos críticos del ciclo de vida en los que las personas están especialmente abiertas al aprendizaje o, por el contrario, corren el riesgo de desvincularse.
En la primera infancia (0 a 6 años) se sientan las bases del aprendizaje permanente. Fomentar la curiosidad y la confianza desde los primeros años es crucial, especialmente en zonas rurales e indígenas de Cotopaxi, donde el acceso a servicios de educación inicial de calidad sigue siendo desigual. Las políticas más efectivas fortalecen el entorno de aprendizaje en el hogar, promueven el desarrollo cognitivo y socioemocional temprano y garantizan un acceso equitativo, con una fuerte articulación entre familias, educadores y servicios sociales.
La adolescencia temprana y media (10 a 16 años) es una etapa decisiva para la formación de la identidad y el propósito. En Cotopaxi, las tasas de deserción y rezago educativo reflejan el riesgo de desvinculación escolar. La evidencia internacional muestra que los entornos educativos relevantes, con prácticas docentes eficaces y relaciones de calidad entre estudiantes y docentes, fortalecen la motivación y la autonomía. Experiencias como las de Finlandia o Islandia, que modernizan currículos y promueven la colaboración intersectorial, ofrecen aprendizajes valiosos para el contexto local.
En la mitad de la carrera profesional (35 a 44 años), los adultos enfrentan el desafío de conciliar trabajo, familia y aprendizaje. En esta etapa, las políticas deben ofrecer cualificaciones modulares y apilables, reconocimiento de aprendizajes previos y apoyo financiero previsible. Para Cotopaxi, esto implica fortalecer la educación técnica y tecnológica, articularla con las necesidades productivas locales y ampliar su alcance a pequeñas y medianas empresas.
En definitiva, Perspectivas de la Política Educativa 2025 deja un mensaje claro para territorios como Cotopaxi: aprender, desaprender y reaprender a lo largo de la vida es una condición indispensable para el desarrollo equitativo. Convertir el aprendizaje permanente en una realidad exige políticas coherentes, enfoque territorial y una apuesta decidida por acompañar a las personas en cada etapa de su vida. Solo así la educación podrá ser, verdaderamente, una herramienta de transformación social y futuro compartido.
05/02/2026
Desde la Fundación Innovaciencia, un grupo de latacungueños impulsamos la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación para fomentar una cultura de investigación y desarrollo para el progreso social y económico de Latacunga, Cotopaxi y el Ecuador.
https://fundacion-innovaciencia.org/
Se vienen buenas noticias para la ciudad de Latacunga y la provincia de Cotopaxi.
03/02/2026
Latacunga pronto tendrá el primer Instituto Superior Tecnológico particular, referente en la educación superior.