06/06/2017
Mola hidatiforme
Es una masa o tumor poco común que se forma en el interior del útero al comienzo de un embarazo. Es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional (ETG).
Causas:
Una mola hidatiforme, o un embarazo molar, es el resultado de la fertilización anormal de un ovocito (ovario). Que resulta en un feto anormal.
La placenta crece normalmente con poco o ningún crecimiento del tejido fetal. El tejido de la placenta forma una masa en el útero. Generalmente, en el ultrasonido, esta masa muestra una apariencia de mora ya que contiene muchos quistes pequeños.
Las mujeres mayores corren más riesgo de tener una formación molar. Un historial de embarazos morales en años anteriores también es un factor de riesgo.
Existen 2 tipos de estas masas:
Embarazo molar parcial. Hay una placenta anormal y algo de desarrollo fetal.
Embarazo molar completo. Hay una placenta anormal pero no hay ningún feto.
No existen maneras conocidas para prevenir que se formen estas masas.
Tratamiento:
Si su proveedor de atención médica sospecha un embarazo molar, probablemente recomendará una dilatación y un legrado.
A veces un embarazo molar parcial puede continuar. Una mujer puede decidir continuar con su embarazo con la esperanza de tener un parto exitoso. Sin embargo, estos son embarazos altamente riesgosos. Los riesgos incluyen sangrado, problemas con la presión arterial, y parto prematuro (tener al bebé antes de que esté completamente desarrollado). De igual manera, esta afección puede empeorar. Las mujeres necesitan discutir a profundidad los riesgos con su proveedor de atención médica antes de continuar con el embarazo.
Una histerectomía (cirugía para extraer el útero) puede ser una opción para las mujeres mayores que no desean volver a embarazarse en el futuro.
Después del tratamiento, se vigilan los niveles de la gonadotropina coriónica humana (GCH). Es importante evitar el embarazo y utilizar un anticonceptivo confiable durante 6 a 12 meses después del tratamiento para un embarazo molar. Esto permite la realización de pruebas precisas para estar seguros de que el tejido anormal no vaya a reaparecer. Las mujeres que embarazan demasiado pronto después de un embarazo molar tienen un mayor riesgo de tener otro.