03/07/2025
La nota no era suficiente
Hace unos días, una madre me contó con orgullo cómo su hijo había cambiado.
De ser un niño extremadamente tímido…
…a ser el joven que organiza la fiesta de graduación de secundaria (¡el Abifeier!). 🎉
Ese mismo chico transformó el patio del colegio en una playa improvisada:
⛱ encargó toneladas de arena de otra ciudad,
y él mismo la extendió con una pala.
Creativo. Líder. Resuelto.
¿Y su nota de Abi?
📄 Un 1,9.
Pero cuando me lo dijo, la madre se excusó.
Casi como si tuviera que justificarlo:
"Está en esa zona gris de la dislexia… nunca tuvo terapia… en fin…”
Yo solo podía pensar:
¿Cómo no está orgullosa como un pavo real?
🎓 En mis tiempos, un 1,9 era una nota excelente.
Y más aún, sabiendo que detrás hay un camino lleno de esfuerzo silencioso, sin etiquetas ni ayudas, lleno de crecimiento auténtico.
💡 A veces, las notas nos confunden.
Nos atrapan en esa trampa donde todo logro necesita justificación.
Donde “ser brillante” solo cuenta si está bien escrito, rápido resuelto, perfecto entregado.
Pero dime tú:
🧠 ¿Qué valor tiene una nota si no vemos lo que costó llegar a ella?
💪 ¿Qué sentido tiene medir con una misma regla caminos tan distintos?
🌱 Hoy quiero invitarte a mirar las notas de tus hijos de otra manera.
No como etiquetas.
Sino como señales de un recorrido. De un esfuerzo. De una historia.
Porque una nota no siempre dice lo que realmente importa.
Y lo que importa no siempre cabe en una nota.
❓¿Te ha pasado algo parecido? ¿Una nota que no reflejaba todo lo que había detrás?
💬 Te leo en los comentarios.