29/12/2019
Ahora los días se hacen más cortos, la noche llega más temprano, las temperaturas son más frías y el viento sopla. También en nuestras vidas este tiempo es lleno de compromisos, movimiento y preparaciones para navidad y fin de año. Es fácil y sencillo perderse la calma, el timón, el ritmo y la verdadera esencia de la navidad.
La celebración de la espiral de adviento nos ofrece un espacio donde podemos alentar nuestros pasos, estar con la calma que nace en cada uno de nosotros y recordar la importancia de ser parte integral de la época y de la fuerza positiva en el mundo.
En nuestra escuelita hacemos esta celebración al cierre del año escolar y con todas las familias para poder juntar la iluminación de cada uno en una gran luz de esperanza, paz, amor y comunidad. En un salón oscura con una sola candela en el corazón de la espiral, uno por uno entra con una nueva candela, la enciendan en al centro y en camino hacia afuera van expandiendo la luz hasta el final de la espiral. Pronto un salón oscuro se convierte lleno de luz cálida, abrazador, edificante e inspiradora, todo lo que ocupamos en este tiempo para poder recibir el nuevo año llenos y positivos. . .