30/09/2026
Definitivamente el sentir de muchos directores y directoras que aman su profesión... Feliz día a todos y que Dios bendiga nuestra labor 🙌
¡Feliz Día del Director y de la Directora! ❤️🏫
A quienes cada día sostienen una escuela con trabajo, decisiones, paciencia y corazón.
A veces veo mi escritorio y pienso en todo lo que la gente no alcanza a ver desde afuera.
Ven una silla, una computadora, papeles, documentos… y quizá piensan: “Ahí está la directora, sentada detrás de su escritorio.”
Pero no ven las preocupaciones que llegan con cada niño.
No ven las decisiones que pesan.
No ven los problemas que se resuelven en silencio.
No ven las llamadas que tenemos que hacer, los correos que se tiene que enviar, las solicitudes que se tienen que tramitar, los documentos que se tienen que entregar, los formatos que se tienen que llenar, las puertas que tenemos que tocar, las gestiones que tenemos que insistir una y otra vez.
No ven las veces que tenemos que ser fuertes aunque por dentro también estemos cansadas.
No ven todo lo que una directora carga sobre sus hombros.
Porque dirigir una escuela no significa solamente administrar.
Significa cuidar.
Cuidar a nuestros alumnos.
Cuidar a nuestros maestros.
Cuidar a las familias.
Cuidar los espacios.
Cuidar que cada día la escuela siga funcionando, aun cuando falten manos, recursos, tiempo o respuestas.
Y sí, muchas veces somos quienes reciben las quejas, los reclamos y los cuestionamientos.
Cuando algo sale mal, preguntan por la directora.
Pero cuando algo sale bien, pocas veces preguntan quién estuvo detrás de esa solución.
Qué fácil es juzgar el trabajo que no se ve.
Porque nadie ve cuando una directora se queda pensando, gestionando o atendiendo un problema de la escuela después de su jornada.
Nadie ve cuando sigue buscando una solución mientras todos los demás ya se fueron.
Nadie ve cuando se preocupa por un alumno, cuando siente impotencia por no tener los recursos que quisiera, cuando intenta conseguir algo que la escuela necesita o cuando se va a casa preguntándose si tomó la decisión correcta.
Y quizá eso sea lo más difícil:
dar tanto y que muchas veces parezca que no hiciste nada.
Pero también hay algo hermoso en este trabajo.
Está en mirar a un niño aprender.
En ver a un maestro recuperar la confianza.
En solucionar aquello que parecía imposible.
En ver una escuela avanzar, aunque sea poquito.
En saber que detrás de cada logro hubo muchas personas trabajando para hacerlo posible.
Por eso, si eres directora y alguna vez has sentido que nadie reconoce lo que haces, quiero que recuerdes esto:
Tu trabajo tiene valor, incluso cuando nadie lo aplaude.
Tu esfuerzo tiene sentido, incluso cuando nadie lo menciona.
Y tu cansancio también es válido, porque detrás de esa directora que todos ven… también existe una mujer que siente, que se preocupa, que se cansa y que muchas veces sigue adelante simplemente porque ama lo que hace.
No estamos detrás de un escritorio.
Estamos al frente de una responsabilidad enorme.
Y quizá no todos comprendan lo que significa sostener una escuela…
pero nosotras sí sabemos cuántas veces hemos tenido que respirar profundo, secarnos las lágrimas, levantarnos y volver a abrir la puerta al día siguiente diciendo:
“Vamos a seguir. Porque nuestros niños y nuestra escuela lo merecen.” ❤️🏫