24/10/2014
En los países de Centroamérica, entre el 12% y el 26% de los jóvenes entre 15 y 24 años no estudian, ni trabajan, lo que representa un alto costo social (ej: inseguridad, marginalidad) y económico (ej: baja productividad). Los gobiernos hacen esfuerzos por reincorporar a estas personas al trabajo o a la formación educativa, pero a juzgar por las cifras, estos esfuerzos no han sido suficientes. El sector privado puede jugar un rol importante en mitigar la exclusión económica de estos jóvenes con acciones directas y concretas. El documento adjunto presenta 8 casos de éxito en los que el sector privado latinoamericano ha logrado hacer diferencia con respecto a este problema.