06/11/2025
HUMILDAD (anavah-עֲנָוָֽה)
Según la Torá, la humildad es una virtud fundamental que implica reconocer que todo proviene del Creador, aceptando que uno depende de ÉL. La Torá considera a la humildad como el camino hacia la grandeza.
Abraham, a pesar de ser el padre de una gran nación, reconoce su naturaleza mortal y finita ante la infinita kedusha (santidad) del Eterno. “respondió Abraham y dijo: He aquí que me he atrevido a hablar al Eterno, y yo soy polvo y ceniza”. Beresh*t (Gen) 18:27. Moshe dijo al Eterno: "¿Quién soy yo para que vaya al Faraón...? ", por lo cual la Torá consideraba a Moshe el más humilde de los hombres de la tierra Bamidbar (Núm) 12:5. El rey David, por su humildad, se calificó de gusano cuando dijo: "Mas yo soy gusano y no hombre; oprobio de los hombres y desecho del pueblo" Tehilim (Salm) 22:6. Estas reflexiones son un recordatorio de que la grandeza espiritual no está en la fuerza humana, sino en la humildad ante el Creador. La emuna (fe) en ÉL, sin importar la propia pequeñez, es lo que permite superar las adversidades y vivir de acuerdo a su voluntad. A través de los personajes bíblicos, se nos invita a reflexionar sobre nuestra propia fragilidad y a depositar nuestra confianza en ÉL como nuestra única y verdadera fortaleza.
El orgullo precede a la ruina, la arrogancia al fracaso. Mejor es ser humilde y estar entre los sencillos que compartir el botín con los orgullosos. Mishlei (Prov) 16:18-19. YESHUA, EL MÁS HUMILDE
Yeshua es el ejemplo principal de humildad porque se enfocó en servir a otros en lugar de buscar su propia grandeza, se sometió completamente a la voluntad de su Padre y demostró esta actitud al actuar como un siervo, llegando incluso a lavar los pies de sus talmidim. Su humildad también se evidencia en su obediencia hasta la muerte en el madero por amor a la humanidad. La humildad de Yeshúa es vista como un reflejo de la naturaleza divina, ya que se atribuye a sí mismo la fuente de todo poder en la tierra, la cual es el Eterno. Mat. 11:29-30: "Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga". Shalom Rafi