18/08/2018
A Propósito de la innovadora banda marcial con reciclaje Magüi Payán.
Esta semana, el presidente, varias personas y empresarios se conmovieron con los talentosos jóvenes de la banda marcial de Magüi Payán, cuya visibilidad se debió a que sus instrumentos están hechos a partir de tarros de aceite, palos de madera y sus redoblantes fueron creados con de cajas de madera y piezas de metal. Tal era la originalidad de su propuesta, que tocaron en la posesión del nuevo ministro de defensa. Nos sorprendió sin embargo, que el premio a esa innovación y originalidad fue donarles instrumentos musicales, en lugar de premiar y seguir impulsando su creatividad e innovación.
No estamos en contra de una generosa donación, que seguramente fue un gran momento para la banda marcial. Sin embargo, sabemos que muchas veces en lugares remotos de nuestro país, los instrumentos no cuentan con el mantenimiento adecuado y oneroso que requieren y quedan en el olvido. Es por eso, que como luthiers urbanos, que promovemos la creatividad y la innovación a partir de la elaboración de instrumentos con materiales recuperados y con basura, queremos hacer un llamado a la reflexión. Creer que solucionamos problemas donando objetos que no tienen cuenta de la realidad de una comunidad puede traer más frustración a mediano y largo plazo que satisfacción y empoderamiento. De hecho, creemos que pensar en soluciones de este tipo es desconocer los procesos de cambio, innovación y empoderamiento de las comunidades.
Porque no se trata simplemente de usar un balde como tambor, se trata de un proceso creativo de los jóvenes y niños que además de lograr hacer música de calidad, proponen soluciones ambientales sencillas reutilizando elementos que están en su entorno. Lo que los hace únicos como Banda Marcial es que en medio de la adversidad encontraron soluciones para hacer arte. No esperaron que todo les fuera entregado, no esperaron a que hubiera dinero para formarse y cumplir sueños.
La lutheria urbana es un movimiento mundial, que cada vez tiene más auge, es reconocido como una propuesta artística, musical innovadora y por supuesto, sostenible. Hay procesos hermosos que han contribuido a que niñosy jóvenes conozcan el mundo, estudien, mejoren su calidad de vida y sean cuidadores del planeta, como la Orquesta de Sonidos Reciclados de Cateura de Paraguay, que ha acompañado a Metallica en varios de sus conciertos y ha girado alrededor del globo. En Italia, España, Francia, Colombia, África, México, hay experiencias reconocidas e interesantes que vale la pena conocer.
En Latin Latas seguiremos impulsando la innovación y creatividad de las personas que aportan soluciones de fondo en nuestro país. Creemos en un futuro sostenible y para eso tenemos que salir de la comodidad y proponer soluciones perdurables en el tiempo. Continuaremos creando semilleros de músicos y jóvenes luthiers para que niñas, niños y jóvenes cumplan sus sueños a pesar de sus circunstancias. Seguiremos promoviendo procesos constantes que enriquezcan los saberes y potencien la creatividad de las personas, creando nuevos caminos de vida. Si alguien conoce a los jóvenes de la Banda Marcial Hercules, quisiéramos contactarlos para intercambiar conocimientos de luthería urbana y música.