28/08/2026
Hoy no quiero decir que el tiempo lo cura todo, porque no es verdad. Hay ausencias que no se curan… se aprende a vivir con ellas, aunque algunos días duelan más que otros.
Han pasado siete meses desde aquel día que cambió mi vida para siempre. Siete meses de extrañarte en silencio, de buscarte en tantos lugares, de querer contarte cosas y recordar que ya no puedo llamarte.
Me haces falta en los días buenos, pero sobre todo en los días difíciles. Me haces falta cuando tengo que ser fuerte, cuando miro a nuestro hijo y quisiera que pudieras abrazarlo y verlo crecer.
A veces sonrío, sigo adelante y pareciera que estoy bien. Pero solo Dios sabe cuántas veces he llorado, cuánto pesa tu ausencia y cuánto me cuesta aceptar que ya no vas a volver.
Dicen que debemos continuar, y lo hago. Por nuestro hijo, por nuestra gente, por todo lo que construimos juntos. Pero continuar no significa olvidarte. Significa aprender a caminar con tu recuerdo y con este amor que la muerte no pudo llevarse.
Siete meses después,
Y todavía hay días en los que mi corazón sigue esperando que vuelvas.
Hasta que nos volvamos a encontrar.