17/06/2026
11 meses con Menno Lammers nos trae al hermoso y muy abundante Oosterbeek entre el amor y la regeneración. Para regenerar es primero clave rescatarnos, sanarnos, caminarnos, sostenernos y amarnos completos.
En mi amado país fragmentado, dividido y polarizado le digo, ámense con todo y su odio, sus juicios, sigan dividendose desde la miopía de ver solo un lago, dejen de ser amor, dejando de ver lo más importante que está al frente nuestro: somos seres finitos en un planeta 🌎 hermoso y venimos a amar y a servir.
El día después de las elecciones, gane quien gane, seguiremos tendiendo puentes desde el respeto por la vida y por el increíble patrimonio que tenemos al frente nuestro y debajo de nuestros pies. Y siendo puente entre las empresas y la inversión, y el propósito y la conexión.
Los colombianos nos ganamos el premio gordo de la lotería y no sabemos que en nuestros suelos y en nuestra diversidad de gente y de saberes, está la medicina y la magia del futuro.
¿Qué nos dirían nuestra tierra, nuestros árboles, nuestra biodiversidad?
¿Vamos a ponerle una bomba y talarla? Se te ocurriría hacer lo mismo a obras inmortales humanas como la Capilla Sistina o a la Sagrada Familia? Porque es igual o aún más importante y única en el mundo, nuestra obra de la naturaleza que tenemos debajo nuestro.
Sigamos creyendo que somos creadores poderosos de nuestro mundo, conectemos con esa nueva tierra que está clamando debajo de nuestros pies y nos manda mensajes.
No nos dejemos fragmentar ni dividir por el odio, construyamos con humildad un futuro coherente y abundante.
Y mientras tanto, amemos cada momento en esta vida. ❤️