13/03/2023
Elegir una buena alimentación para perros es fundamental para aportarles todos los nutrientes esenciales y favorecer su estado de salud. La teoría nos la sabemos, pero ¿qué debe o no debe comer un perro? ¿cuál es la mejor comida para nuestros peludos? Lo analizamos.
Como sucede en las personas, los perros tienen necesidades nutricionales y energéticas distintas en función de su edad, tamaño, etapa de vida, nivel de actividad física y otros factores específicos en cada animal.
En consecuencia, es importante adaptar la comida para perros cuando son cachorros y realizar una transición de la alimentación en la etapa adulta.
En general, en las primeras semanas de vida, la alimentación del cachorro se basa fundamentalmente en la ingesta de leche materna (o sustitutos de la leche en su defecto) hasta los ocho meses aproximadamente.
A partir de los ocho meses, se inicia una transición progresiva hacia la alimentación sólida con unas cuatro comidas al día repartidas en pequeñas tomas durante el día. Para hacer este cambio es recomendable, por ejemplo, mezclar comida sólida con un poco de leche en forma de papilla.
Desde antaño, los perros se han venido alimentando de las sobras de comida en los hogares. No obstante, cada mascota tiene sus propias necesidades y lo que puede ser bueno para una persona, quizá no lo es tanto para el animal. Por ejemplo, en la mayoría de nuestros platos empleamos ajo y cebolla y, estos dos, son justamente dos alimentos que no pueden ingerir los peludos.
Por lo que, alimentar a los perros con comida casera no es lo más recomendable por regla general. Eso sí, podemos cocinarles comidas específicas para ellos, teniendo en cuenta los alimentos que pueden y no pueden comer.
Los mejores alimentos para perros son el arroz, las carnes y los pescados y de frutas el plátano, el melón, la pera y la manzana. En cuanto a las verduras las opciones preferentes son las espinacas, la zanahoria y la lechuga.
Después, hay ciertos alimentos que los perros pueden comer, pero con moderación y en función de sus requerimientos. Algunos ejemplos son el brócoli, la sandía, el tomate, los arándanos y el pan.
¿Qué alimentos no pueden comer los perros? Estos son los que deben quedar fuera de su dieta por ser tóxicos para ellos: las uvas, las nueces, la cebolla, el ajo, las gominolas, la cerveza, la granada, el chocolate o los cacahuetes.
Tampoco es recomendable darles almendras, apio, cerezas, maíz, gambas, palomitas, entre otros.