22/01/2026
Volver aquí, en este primer post del año, se siente como abrir un cuaderno después de mucho tiempo. El invierno me ha llevado hacia adentro: entre cobijas, café y proyectos propios, encontrando poco a poco espacio para las palabras y para la creatividad.
Creo que no siempre es fácil crear así. Hay días en que las cobijas pesan más que las ideas, y sostener el hacer y escribir entre tantas capas se vuelve un pequeño desafío. Pareciera que el frío se instala en el cuerpo y también en la energía. Pero entonces preparo café o té, abro mi cuaderno o computador, y algo se acomoda. Y recuerdo que escribir, incluso en lo mínimo, se siente profundamente maravilloso.
De igual forma, a la par de ese reencuentro con la escritura, me han acompañado dos lecturas:
-"Street Haunting" de Virginia Woolf, un texto tipo ensayo de la gran diosa, y que fue una revelación sobre el acto de caminar en el invierno; mirar, pensar y sentir como actos íntimos de escritura.
-"Big Magic" de Elizabeth Gilbert, que llegó a mí por recomendación de una amiga luminosa, de esas cuya creatividad inspira y contagia. Un recordatorio de que crear puede ser ligero, curioso y vivo.
Cierro este primer post del año con una invitación suave: probar hoy un ritual mínimo de escritura. Cinco minutos, una bebida caliente, una sola frase. 🌙