24/09/2026
EL AEROPUERTO QUE ACOMPAÑÓ EL CRECIMIENTO DE SANTA CRUZ
Cuando un avión desciende sobre Santa Cruz de la Sierra y comienza su aproximación hacia el aeropuerto Viru Viru, desde el aire se puede apreciar algo que hace apenas unas décadas parecía difícil de imaginar, una ciudad extensa, dinámica y en constante crecimiento.
Pero antes de las modernas terminales, de los grandes aviones internacionales y de las numerosas conexiones que hoy unen a Santa Cruz con Bolivia y el mundo, hubo una decisión fundamental: construir un nuevo aeropuerto que pudiera acompañar el crecimiento de la ciudad.
Y ese aeropuerto llevaría el nombre de un lugar que ya existía mucho antes de que llegaran las aeronaves: Viru Viru.
DEL TROMPILLO A VIRU VIRU
Durante buena parte del siglo XX, el aeropuerto El Trompillo fue la principal puerta aérea de Santa Cruz. Allí comenzó una parte importante de la historia de la aviación comercial cruceña.
El crecimiento de la ciudad, sin embargo, cambió las necesidades de la aviación. El Trompillo, que originalmente se encontraba alejado de gran parte del desarrollo urbano, terminó rodeado por una ciudad cada vez más grande.
La expansión del tráfico aéreo planteaba nuevos desafíos, mayor capacidad, mejores instalaciones, seguridad operacional y posibilidades de crecimiento.
Fue entonces cuando comenzó a tomar forma la idea de construir un aeropuerto completamente nuevo.
En 1973 se elaboró un Plan Maestro para el futuro aeropuerto y, algunos años después, Japón, a través de su Agencia de Cooperación Internacional JICA, participó en los estudios de factibilidad y posteriormente en el financiamiento y desarrollo del proyecto.
La elección del lugar no fue casual.
Mucho antes de que los aviones aterrizaran en sus pistas, aquella zona ya era conocida como Viru Viru.
Es decir, el aeropuerto no creó el nombre. El aeropuerto tomó el nombre del lugar donde fue construido.
Esta particularidad hace que Viru Viru sea mucho más que el nombre de una terminal aérea. Es también un nombre ligado al territorio y a la historia de Santa Cruz.
Con el paso de los años surgieron diferentes explicaciones sobre el origen de la expresión “Viru Viru”. Algunas versiones la relacionan con antiguos cursos de agua otras con lenguas indígenas y con la vegetación característica de la región.
Incluso existe una asociación popular con la planta denominada vira-vira.
Sin embargo, no existe una única explicación etimológica que permita afirmar de manera definitiva cuál es el origen de la palabra. Lo que sí está documentado es que Viru Viru ya era el nombre de la zona antes de la construcción del aeropuerto.
JAPÓN Y UN PROYECTO PARA MIRAR HACIA EL FUTURO
La historia de Viru Viru también está relacionada con la cooperación entre Bolivia y Japón.
Los estudios japoneses contemplaron mucho más que una pista de aterrizaje. El proyecto debía considerar las necesidades de un aeropuerto moderno, instalaciones aeroportuarias, comunicaciones, iluminación, accesos, estacionamientos, combustible y otros elementos necesarios para las operaciones aéreas.
El Estado boliviano oficializó la denominación “Aeropuerto Internacional de Viru Viru—Santa Cruz” mediante el Decreto Supremo N.º 18812, promulgado el 2 de febrero de 1981.
Poco después, las obras llegarían a su etapa definitiva.
El nuevo aeropuerto fue inaugurado en 1983 y, de acuerdo con el historial del proyecto elaborado por JICA, comenzó a funcionar en julio de 1984.
Con Viru Viru, Santa Cruz obtuvo una infraestructura aeroportuaria capaz de responder a una realidad completamente diferente de la que había existido décadas atrás.
La ciudad ya no era aquella Santa Cruz que dependía principalmente de El Trompillo.
Era una ciudad que comenzaba a consolidarse como uno de los principales centros económicos y comerciales de Bolivia.
Y necesitaba una puerta de entrada acorde con ese nuevo papel.
EL TROMPILLO NO DESAPARECIÓ
La construcción de Viru Viru no significó el final de la historia de El Trompillo.
El antiguo aeropuerto continuó formando parte de la actividad aeronáutica de Santa Cruz y, hasta nuestros días, mantiene operaciones de diferentes características.
Así, los dos aeropuertos terminaron formando parte de distintas etapas de la historia aeronáutica cruceña.
El Trompillo representa los primeros grandes capítulos de la aviación de Santa Cruz. Viru Viru representa la expansión de la ciudad hacia una nueva etapa.
Detrás de cada llegada y cada salida existen controladores de tránsito aéreo, pilotos, técnicos de mantenimiento, personal de operaciones, meteorólogos, especialistas en seguridad, trabajadores de plataforma, bomberos aeronáuticos y muchas otras personas que hacen posible que una aeronave pueda operar con seguridad.
Por eso, la historia de Viru Viru también es parte de la historia de la aviación boliviana y de las personas que hicieron posible su desarrollo.
Desde una torre de control, una pista puede parecer simplemente una franja de asfalto. Para un controlador, en cambio, representa un espacio donde cada movimiento debe estar coordinado.
Para un piloto, es el lugar donde comienza o termina un vuelo.
Para un pasajero, puede ser simplemente el punto de llegada a Santa Cruz.
Pero para la ciudad, Viru Viru representa algo mucho más grande: una puerta abierta hacia Bolivia y hacia el mundo.
VIRU VIRU Y SANTA CRUZ, DOS HISTORIAS QUE CRECIERON JUNTAS
Santa Cruz de la Sierra celebra cada 24 de septiembre un nuevo aniversario. Y hablar de su historia significa hablar también de las transformaciones que experimentó la ciudad.
De una ciudad relativamente pequeña pasó a convertirse en uno de los principales centros urbanos, comerciales y productivos del país.
Viru Viru acompañó precisamente ese proceso.
Sus pistas han visto llegar y partir generaciones de aeronaves. Por ellas han transitado pasajeros, trabajadores, empresarios, estudiantes, turistas y familias.
Y detrás de todos ellos permanece un nombre que ya existía mucho antes que la moderna terminal.
En este aniversario vale la pena mirar hacia el cielo y recordar que el crecimiento de una ciudad también puede medirse por las rutas que logra abrir.
Hoy, millones de pasajeros después, aquel proyecto forma parte de la identidad de Santa Cruz.
Porque las ciudades también tienen puertas.
Y para Santa Cruz, una de las más importantes siempre ha estado abierta hacia el cielo.
Felicidades y que Viva Santa Cruz.
ASM...