25/05/2026
PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO
AMIGOS DE LA NEURODIVERSIDAD
RED DE NEURODIVERGENCIA DE BOLIVIA
Bolivia atraviesa una crisis social, económica y humanitaria que está dejando profundas consecuencias en miles de familias, particularmente en aquellas que viven diariamente situaciones de discapacidad, neurodivergencia y alta vulnerabilidad.
Desde Amigos de la Neurodiversidad y la Red de Neurodivergencia de Bolivia expresamos nuestra profunda preocupación, dolor e indignación frente al deterioro progresivo de las condiciones de vida que hoy enfrentan niños, adolescentes y adultos neurodivergentes, así como sus familias y cuidadores.
La crisis no afecta a todos por igual.
Mientras gran parte del país enfrenta incertidumbre, violencia y desabastecimiento, miles de familias neurodivergentes atraviesan además una sobrecarga emocional, física y económica extrema, agravada por el incremento descontrolado de precios, la interrupción de servicios esenciales y los constantes escenarios de tensión social.
Hoy, numerosos medicamentos, alimentos y productos básicos han duplicado e incluso triplicado sus costos, dejando a muchas familias en una situación límite.
Para gran parte de la población neurodivergente esto representa una emergencia silenciosa.
Existen niños, adolescentes y adultos con selectividad alimentaria, hipersensibilidades sensoriales y necesidades médicas específicas que no pueden simplemente adaptarse a cualquier alimento, a cambios abruptos o a la ausencia de rutinas, tratamientos y estabilidad.
Cuando una persona neurodivergente pierde acceso a sus alimentos seguros, a sus medicamentos, terapias o espacios de regulación, las consecuencias pueden derivar en crisis severas, desregulación emocional, afectaciones neurológicas, deterioro conductual y graves impactos en su salud mental y bienestar integral.
A ello se suma la dificultad para acceder a atención médica, transporte, terapias y servicios especializados debido a los conflictos, bloqueos y paralización parcial de actividades esenciales.
Los recientes hechos de violencia registrados contra un joven con autismo, quien habría sido agredido junto a su mascota en medio de escenarios de conflictividad social, reflejan con crudeza el nivel de vulnerabilidad y desprotección al que hoy están expuestas muchas personas neurodivergentes en Bolivia.
Ninguna persona debería temer por su integridad física, emocional o su vida debido a contextos de violencia e intolerancia.
Las poblaciones neurodivergentes y con discapacidad no pueden seguir siendo invisibilizadas en medio de las crisis nacionales.
El Estado boliviano tiene la obligación constitucional y humana de garantizar la protección efectiva de los derechos fundamentales, la seguridad, la integridad, la salud y la dignidad de todas las personas, particularmente de aquellas pertenecientes a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Exigimos a las autoridades nacionales, departamentales y municipales, así como a todos los actores involucrados en el conflicto:
• Garantizar el libre tránsito para emergencias médicas y terapéuticas.
• Asegurar el abastecimiento regular de medicamentos, alimentos y productos esenciales.
• Proteger prioritariamente a niños, adolescentes y adultos con discapacidad y neurodivergencia.
• Reducir escenarios de violencia que generan graves consecuencias emocionales, sensoriales y neurológicas.
• Implementar medidas reales de apoyo para familias cuidadoras que hoy enfrentan agotamiento físico, emocional y económico extremo.
No podemos normalizar que las familias más vulnerables sobrevivan entre el miedo, la incertidumbre y el abandono.
La indiferencia también vulnera derechos humanos.
Bolivia necesita humanidad, empatía y responsabilidad colectiva. Necesita recordar que detrás de cada crisis existen personas reales, niños reales y familias que están sufriendo en silencio consecuencias profundamente dolorosas e invisibles para gran parte de la sociedad.
Reafirmamos nuestro compromiso permanente con la defensa de la neurodiversidad, la dignidad humana, la inclusión y los derechos fundamentales de todas las personas.
Porque ninguna crisis puede justificar el abandono de quienes más necesitan protección.
La Paz – Bolivia, mayo de 2026
Erika Ferrufino
Representante
Amigos de la Neurodiversidad
Red de Neurodivergencia de Bolivia