29/06/2026
El Señor dice:
"Estoy poniendo fin a las palabras del hombre. Estoy anulando las acusaciones levantadas contra ti. Estoy deshaciendo toda obra de hechicería. Estoy cerrando las puertas que se abrieron en tu vida y en tu corazón, aquellas que te mantuvieron vulnerable a las palabras hirientes y a las difamaciones.
También estoy quebrantando las fortalezas que se levantaron desde tu juventud. Estoy destruyendo ese espíritu de orfandad que ha intentado regresar, junto con el rechazo y el temor al hombre que te han mantenido reprimido, limitado y disminuido. Incluso han llegado a hacer que restringieras mi poder y mi unción en tu vida.
*Has vivido como la cola y no como la cabeza. Te has preparado para resistir los golpes, escondiéndote bajo las cobijas, cuando en realidad esta es la temporada en la que te estoy llamando a levantarte con valentía y hablarle a las tormentas."
¿Puedes ver lo que está en juego? Este es un tiempo decisivo. Dios está cerrando el capítulo del pasado y, al mismo tiempo, está renovando su unción sobre tu vida para lo que viene. Es un tiempo de transición, un momento sagrado, y ese cierre también es santo.
¿Has notado cómo Dios ha ido cerrando tantas puertas a tu alrededor? Muchas etapas han llegado a su fin. El cierre no siempre representa muerte; muchas veces significa libertad. El Señor está poniendo punto final a todo aquello que te ha perseguido durante años: el espíritu de orfandad, el rechazo y el temor al hombre. En este tiempo, Dios está tratando con cada una de esas áreas.
Escucho al Señor decir:
"Jonás, Jonás, Jonás... no te escondas. No te ocultes cuando te he llamado a ser una voz. No te escondas cuando te he levantado para anunciar mi Palabra."
El enemigo desea que permanezcas cómodo y protegido. No quiere ver la versión de ti que está dispuesta a romper esquemas. No quiere a esa persona apasionada, libre del temor al hombre, libre de las cadenas del pasado y de las temporadas que ya terminaron. Su intención es mantenerte atado, silenciado y apagado precisamente cuando Dios quiere impulsarte hacia adelante. Pero el Señor te llama a salir de ese lugar. Este es un tiempo para avanzar a un nuevo nivel. Deja de vivir jugando a lo seguro.
Escucho al Señor decir:
"Permíteme romper el yugo que ha limitado tu mente y quitar el velo que ha nublado tu visión."
Esta será una temporada en la que el modo de supervivencia quedará atrás. Ahora esta es tu asignación: sacúdete la derrota, comienza a profetizar, adorar y declarar quién es Dios, quién eres tú en Él y todo lo que ha hablado acerca de tu vida. Recuerda sus promesas. Rompe todo acuerdo con las mentiras que han gobernado tus pensamientos y vuelve a alinearte con el propósito y el corazón del Señor.
¿Acaso has olvidado lo que Dios declaró sobre ti? ¿Te has desconectado de tu historia profética? ¿Has dejado de creer en los planes que Él reveló hace años para tu vida? Dios está llevando al punto final cada asignación que ha peleado contra ti. También está sacando a la luz todo aquello que nunca debió permanecer cerca de ti: personas, relaciones y alianzas equivocadas. Su fuego viene para consumirlo todo, permitiéndote cerrar definitivamente esa temporada pasada y dar el paso hacia lo nuevo.
Dios está destruyendo todo yugo de esclavitud que permanecía sobre tu vida. Te está libertando de cada asignación, pacto o acuerdo que permitiste, toleraste o incluso aceptaste, y que te mantuvo atrapado en el pasado hasta desgastarte.
El Señor dice:
"Estoy restaurando lo que fue quebrantado. Estoy sanando las grietas. Estoy cerrando las brechas. Voy a devolverte la plenitud y a restaurarte completamente. Volverás a tener una mente firme y un corazón íntegro. Ya no vivirás dividido ni serás llevado de un lado a otro. Observa cómo te rescato de la prisión mental en la que has estado y te pongo nuevamente de pie."
(Basado en una palabra profética de Nate Johnston).
Salmos 33:21-22 (NVI)
"Esperamos confiados en el Señor; él es nuestro socorro y nuestro escudo. En él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre. Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti."