Inteligencia Emocional Canina

Inteligencia Emocional Canina ¡Hola! Soy Romi Gallo, de Córdoba, Argentina. Podés mejorar la vida de tu perro y la tuya también.

📽️Contenido que inspira y educa.
🐶 EDUCADORA | 🐕 ADIESTRADORA |
📣 ACTIVISTA | 🎓Capacitada en etología canina
📍Argentina
✍️Suscribite a Patreon para más contenido educativo: https://patreon.com/DiadePerros Soy educadora, adiestradora, especialista en conducta canina, activista por los derechos de los animales,traductora de inglés, contadora de historias...y mucho más! Si necesitás coregir la con

ducta de tu perro o educarlo desde cero, no importa en qué lugar del mundo estés, puedo ayudarte. Desde la pandemia del 2020, trabajo de manera virtual y a distancia con gente de todos lados, y hemos obtenido muy buenos resultados! Escribime por privado y conversamos, te daré uan solución a la medida de tu perro, de su problema y de tus necesidades. Gracias por ser parte de esta hermosa perricomunidad que no deja de crecer!

8 perros, 1 gata, la familia, y un puñado de amigos.Hace un par de años elegí hablar abiertamente de mi postura política...
08/12/2025

8 perros, 1 gata, la familia, y un puñado de amigos.

Hace un par de años elegí hablar abiertamente de mi postura política (sin colores ni banderas pero con convicción) porque he cambiado mucho. Así como hablé siempre en contra del maltrato animal y de otros temas que sé que a mucha gente le interesan tanto como a mí.

Elegí hablar abiertamente de las cosas en las que creo porque, al menos para mí, entre otras cosas, es una manera de "limpiar" el entorno. De poder rodearse de gente con los mismos intereses, la misma vibra, la misma mirada sobre la vida.

Y ojo que yo escucho y leo a quienes piensan distinto, y, como buena capricorniana que soy, *observo* mucho también. Esa es justamente la manera en la que formo opinión, y no al revés.

Tu vida, la mía, la de los demás, la vida en general, pasa bien lejos de las redes sociales...Yo siempre digo que tengo muchos buenos conocidos y un puñadito de buenos amigos.

Se va acabando el año y se dice por ahí que 2026 será un año súper importante en tema de relaciones.

¿Vos cómo vas con eso?

A medida que voy envejeciendo, voy comprendiendo más y más la importancia de la calidad de los vínculos, por encima de la cantidad.

Así sean 8 perros, 1 gata, la familia y un puñado de amigos.

✨💫Somos polvo de estrellasLa p**a madre que te extraño
30/11/2025

✨💫Somos polvo de estrellas

La p**a madre que te extraño

Al final me queda la duda de si está bien o no, pedir que seamos más humanos.
25/11/2025

Al final me queda la duda de si está bien o no, pedir que seamos más humanos.


♥️
23/11/2025

♥️

No sé si les pasa a ustedes lo mismo, pero yo vengo haciendo duelos anticipados.Podemos alargar sus vidas un poco, alivi...
21/11/2025

No sé si les pasa a ustedes lo mismo, pero yo vengo haciendo duelos anticipados.

Podemos alargar sus vidas un poco, aliviarles algún dolor, mejorar sus etapas de ancianidad, pero no podemos evitar que se vayan.

Con mi Flaca Elisa, que se fue en julio de este año, lloré durante meses ya de antes que se fuera.

La Flaca atravesó tres instancias de cáncer en dos años. Cuando murió tendría unos 13 años ya. La tercera vez que apareció, junto con su vete, decidí que aliviaría su dolor, le daría la buena vida que siempre tuvo, intentaría no romper sus hábitos y rutinas lo más posible y pasaría con ella el mayor tiempo posible.

Creo haber cumplido, si no en un 100%, en un gran porcentaje.

El día que ya no pudo levantarse, no pudo comer y la vi sufrir, la dejé ir. Y si. Volví a llorar a moco tendido y la sigo extrañando y llorando.

Dina, la de la foto, ya es anciana, y se nota. Viene atravesando una demencia senil y está muy desmejorada.

Yo sé que ninguno de los ocho que quedan en mi manada son eternos. De hecho, 5 de ellos superan ya los 10 años.

Sé que han sido y son de los seres más importantes de mi vida.

Sé que he hecho y hago cosas por ellos que a la gente que no siente como yo, les resulta extraño, loco, innecesario.

Anoche Dinita estaba muy cansada. Su mente y su cuerpito agotados. La acosté, la acaricié, le canté suavecito.

A juzgar por su estado esta mañana, anoche pudo descansar bien.

De mis ocho perros conozco sus ladridos, sus reclamos, sus dolencias, sus estados de ánimo, sus necesidades, sus pasados, sus gustos incluso.

Soy una orgullosa mamá perruna a la que le duele cuando ellos no están bien ❤️‍🩹.

Dedicado a Huayra de Noe Coronel y a Tina (✨💫) de Gaby Suter.

Romi Gallo
Inteligencia Emocional Canina


14/11/2025

✨♥️ Ayúdanos a salvar su vida. Estuvo internada, a punto de recibir la eutanasia.

🗨️La Flaqui mostró ganas de vivir, Sil dijo yo te voy a hacer el aguante y algunos de uds ya estuvieron colaborando.

🫠💰Pero la deuda es grande y falta un esfuerzo más...

⭐Info inicial:

La Flaquita fue atropellada. Sil tiene más de 10 perros propios, rescatados y excelentemente cuidados, y, además, alimenta, desparasita, vacuna y castró a una familia de cuatro perros de unos vecinos irresponsables, que viven a la vuelta de su casa (Está lleno de esos, no? ¡La p**a madre!)

♥️ Querida perricomunidad:

Si podés, si querés, lo que puedas, lo que quieras.

Es un montón de dinero para una sola persona, más para alguien que ya tiene más de diez perros, varios de ellos con necesidades especiales.

No cuenta con ayuda de la familia de donde provienen estos perritos, ni vale la pena *ahora* discutir al respecto...ya habrá tiempo para eso.

Cualquier duda o consulta *para colaborar*:

✨ WhatsApp Sil: +54 9 351 2022167

📍Esto es en Villa Allende, Córdoba, Argentina 🇦🇷



v.a

✨♥️Actualización Flaquita para esta Perricomunidad (podés ver el caso en Instagram).💪🏼La recontrare está peleando y Sil ...
12/11/2025

✨♥️Actualización Flaquita para esta Perricomunidad (podés ver el caso en Instagram).

💪🏼La recontrare está peleando y Sil no le ha soltado la patita.

🪙 Faltan reunir $550000 a hoy 12/11/2015.

🫰🏼Lo que puedas, lo que quieras, todo suma!
💰Alias: naranja1983. BBVA Nora Cabrera - Silvina Córdoba

Por cualquier consulta: .cba al WhatsApp +54 9 351 2022167.

📍Villa Allende, Córdoba, Argentina.

♥️ Querida perricomunidad:Si podés, si querés, lo que puedas, lo que quieras.Es un montón de dinero para una sola person...
10/11/2025

♥️ Querida perricomunidad:

Si podés, si querés, lo que puedas, lo que quieras.

Es un montón de dinero para una sola persona, más para alguien que ya tiene más de diez perros, varios de ellos con necesidades especiales.

No cuenta con ayuda de la familia de donde provienen estos perritos, ni vale la pena *ahora*, con esta urgencia, ni discutir al respecto...

Si quieren, después, cuando la flaca ya esté bien y fuera de peligro y todo saldado, puteamos entre todos por la irresponsabilidad de algunos (Para mi, al menos, es bastante liberador).

Cualquier duda o consulta *para colaborar*:

✨ Eva Inguelman Villa Allende, + 54 9 351 8787777
✨ WhatsApp Sil: +54 9 351 2022167

🫠Lleva $476000 gastados y si necesitara, una cirugía cuesta $600000 más.

Esto es en Villa Allende, Córdoba, Argentina 🇦🇷

Si silbarle de vuelta a los pajaritos,bailarle a la gata,cantarle a mis perros, emocionarme por la primera flor del cact...
09/11/2025

Si silbarle de vuelta a los pajaritos,
bailarle a la gata,
cantarle a mis perros,
emocionarme por la primera flor del cactus,
decirle a mis sobrinos que los amo hasta el cielo ida y vuelta,
enojarme por las injusticias y decirlo,
ponerle límites necesarios a la gente,
expresar mi autenticidad sin vergüenza,
putear cuando tengo ganas,
no comer animales y defenderlos,
amar la música de los '40 a los 90,
ser un ser libre,
me hacen ver como una loca frente a tus ojos...Dejame así, que no quiero curarme.

(¿Qué es estar loco, de todos modos?)

Tengo seguidores de México. Difundamos
08/11/2025

Tengo seguidores de México. Difundamos

07/11/2025

Durante años no soporté al perro de mi vecino.
Cada tarde, sin falta, en cuanto giraba con el coche hacia nuestra pequeña calle de Toledo, antes incluso de ver el río Tajo, él empezaba a ladrar. Fuerte, agudo, insistente.
Podía estar aún al principio de la calle y ya sentía cómo algo se me encogía por dentro. Ese ladrido metálico cortaba el aire como un cuchillo.

Al principio me decía: los perros ladran, es lo que hacen.
Pero con el tiempo, aquel sonido se me metió bajo la piel.
Murmuraba cada vez que lo oía: ese perro me tiene manía.
Cerraba la puerta del coche de golpe, subía más rápido la cuesta de la casa, como si pudiera escapar del ruido.
Se había vuelto algo personal, como si me retara.

Mi mujer lo veía de otra manera.
—No es malo —me dijo una noche mirando por la ventana—. Está solo. Siempre atado, haga sol o llueva. Nadie le habla.

Tenía razón. Los vecinos no eran precisamente cariñosos. La luz del patio quedaba encendida todas las noches, pero nunca salían.
El perro, un mestizo marrón con una oreja caída y ojos del color de las hojas mojadas, estaba siempre en el mismo rincón. Un cuenco rajado, una manta que apenas lo era.

A veces mi mujer le tiraba un trozo de pan por encima del muro.
—Al menos que alguien piense en él —decía.
Y cuando no podía hacerlo, me pedía que lo hiciera yo. Refunfuñaba, pero lo hacía.
El perro ladraba una vez, tal vez como agradecimiento. Yo giraba la cara para no cruzar su mirada.
Así pasaban los años: su ladrido, mis suspiros.

El tiempo siguió su curso. Su ladrido se volvió parte de nuestras vidas, como el tic tac del reloj. Al principio molesto, luego familiar.
Ladraba cuando llegaba a casa, al cartero, a los truenos, a las sombras.
Ladraba al mundo para decir: sigo aquí.
Y sin darme cuenta, me acostumbré a necesitar ese sonido.

Hasta que un día llegó el silencio.
Era el día en que traía a mi mujer del hospital.
Había estado enferma mucho tiempo.
Conduje por la calle de siempre, el Tajo a la izquierda, el Alcázar al fondo.
Apagué el motor. Nada.
—¿Lo oyes? —me preguntó.
—¿Qué?
—El perro. No ladra.

El silencio pesaba.
Me acerqué a la valla. El patio estaba vacío. La hierba alta, el cuenco seco.
Llamé a la puerta. Nadie.
Un vecino encogió los hombros: se habían mudado.
Llamé a la protectora de animales.
Me dijeron: «Si hay peligro, entra y avísanos.»

Así lo hice, con el vecino como testigo.
Y allí estaba. Entre bolsas de basura, medio escondido.
Flaco, sucio, temblando.
Las costillas marcadas, la respiración débil.
Alzó un ojo y me miró. El mismo ojo que antes me desafiaba.
Ahora solo había cansancio. Y la mirada de quien ha dejado de esperar.

Me arrodillé y lo levanté en brazos.
Era tan ligero... solo huesos y un poco de calor que me golpeó como un recuerdo.
Nadie respondió cuando llamamos. Lo metí en el coche.

Mi mujer se llevó las manos a la boca.
—Dios mío...
—Los vecinos se han ido —dije—. Lo han dejado atrás.
—Llévalo al veterinario —ordenó. No fue una petición. Asentí.

La veterinaria lo examinó, suspiró y sonrió levemente.
—Deshidratado, muy delgado... pero tiene fuerza. Quiere vivir.
Esa sonrisa abrió algo dentro de mí.

Lo trajimos a casa.
Agua tibia, un poco de comida, una manta vieja.
Le pusimos un nombre: Canela, por el brillo rojizo de su pelaje.
Los primeros días apenas se movía.
Mi mujer tarareaba suavemente, y a veces él levantaba la cabeza, como si recordara una melodía de otra vida.

Días después, al volver del trabajo, el aire olía a lluvia y tierra.
Giré por nuestra calle y lo escuché: un ladrido.
Breve, claro, inconfundible.
Reí en voz alta, sin poder evitarlo.
Lo entendí al fin.

No era ruido.
Era un bienvenido.
Canela decía: has vuelto, te veo.

Desde entonces ladra cada día —cuando corto el césped, cuando salgo, cuando regreso.
Mi mujer lo llama «su manera de querer».
Y tiene razón.

Le acaricio el cuello.
—Antes no entendía tu lenguaje —le digo.
Porque eso era: su idioma.
Ladrar significaba: sigo aquí. No me he rendido. Espero a que alguien me escuche.

Cuando desapareció su voz, algo faltaba.
Cuando volvió, la casa volvió a tener alma.

Por las noches paseo con él junto al río.
La gente se detiene:
—¿Cuántos años tiene? ¿Qué le pasó en la oreja? ¿Por qué te mira así?
Sonrío.
—Era el perro de mi vecino. Ahora es de la familia.

Antes creía que el silencio era paz.
Ahora sé que, a veces, un poco de ruido es lo más hermoso del mundo.

Cuando entro en nuestra calle y lo oigo ladrar, bajo la ventanilla.
Dejo que su voz entre como aire fresco.
Ya no es ruido.
Es lealtad. Es perdón.
Es el sonido de una segunda oportunidad.
Es el sonido del hogar.

Tengo ♥️ animal ✍🏼 Crédito de la foto a quien corresponda
07/11/2025

Tengo ♥️ animal

✍🏼 Crédito de la foto a quien corresponda

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