La presente práctica profesional se realizará en asociaciones civiles, centros comunitarios pertenecientes a ONGs , centros de salud mental y hospitales públicos, que trabajan sobre la problemática del consumo de sustancias. La propuesta se fundamenta en presentar a estas instituciones y sus distintas modalidades de respuesta en el campo de las adicciones, como espacios comunitarios donde confluyen: políticas sociales de salud y de integración con redes comunitarias, programas e intervenciones de prevención en adicciones y de reducción del daño así como también las diversas estrategias de respuesta frente a las emergencias y situaciones de riesgo. Mostrando la importancia de estos espacios como el punto de partida a cualquier respuesta posible a la problemática. Las nuevas tendencias en el campo de las políticas de la salud pública y específicamente de la salud mental se apoyan entre otos pilares en la consideración de redes comunitarias como parte activa del proceso de la promoción de la salud y de la calidad de vida. Generaron por su influencia en el ámbito privado la creación de numerosas ONG dedicadas a la promoción, prevención y asistencia. Para el ámbito público: políticas de descentralización hospitalaria, redimensión de funciones profesionales, apertura a la comunidad, implementación de programas de atención primaria de la salud, programas de reducción de daño (para el caso de la problemática de las adicciones). Esta nueva propuesta que parte de pensar los agentes de salud como miembros activos de la comunidad con un desempeño específico, implica sin lugar a dudas nuevos marcos y sustentos para comprender la función de las organizaciones sociales, los hospitales y los centros de salud. La conceptualización de organizaciones públicas y privadas-comunitarias que no sólo ofertan salud sino que la generan a partir de los agentes sociales-comunitarios y de las redes que el sujeto puede generar en estas; requiere de una reconsideración de la función del profesional psicólogo y del conocimiento del desempeño que desde su lugar puede desarrollar. El rol del psicólogo en este marco se entiende como “agente de salud” con conocimientos en lo clínico pero que, dentro de esta función es al mismo tiempo generador del encuentro y la articulación de organizaciones e instituciones con su entorno social. Se reconoce hoy a los ámbitos públicos y privados-comunitarios no solamente por el ejercicio de una oferta interdisciplinaria/interdiscursiva sino también como lugares de acción de diferentes instancias y actores sociales. En relación a la problemática de las adicciones, reducir su noción a un problema psicopatológico es ignorar la dimensión social de la misma y la respuesta comunitaria posible. Si se considera que la cultura por sus actuales características facilita y promueve la ligazón exclusiva de un individuo con uno de los productos de esta; se debe reconocer y crear dentro de la misma comunidad los mecanismos que propongan y contribuyan a romper dicha ligazón.