Islam siglo 21 sheij Alí Al-Husaini

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informacion y cultura islamica

01/08/2025

La categoría de “compañeros del Profeta (BPD) o sahábah”
El concepto de sahábah (acólitos, seguidores del Profeta –BPD-), es distinto y mucho más amplio de lo que ordinariamente se difunde. Su comprensión se debe remitir principalmente a lo que dicen el Sagrado Corán y el Profeta (BPD), las fuentes prístinas del Islam, que nunca destacan una categoría especial de seres “elegidos” por el simple nombre, sino por los actos. Esto implica que todas las personas de los distintos sectores del Islam, que cumplen con el Din o fe, están en pie de igualdad con el resto, con las excepciones de los grados espirituales personales que cada cual alcanza, o porque el Sagrado Corán y el Profeta (BPD) distinguieron especialmente a algunos, como ya veremos.
El concepto de Sahábah
La palabra sáhib (“acompañante”, “dueño”, “amigo”, “perteneciente a”), y su plural sahábah son en árabe más amplias que la palabra “compañero” de los idiomas latinos, y se identifican más con “cofrade” y “correligionario”, es decir los que no sólo tienen una cercanía o compañía física, sino también espiritual, porque comparten la misma doctrina. Por eso es mejor traducir sahábah como “seguidores”, pues indica no una cercanía física sino la adhesión espiritual. Pero estas palabras nunca aparecen en el Sagrado Corán referidas a los que acompañaron al Profeta (BPD), lo que es muy importante, sino que ellos son citados con las frases “los que están con él”, o “los que hayan creído con él”, sus seguidores.
Esto significa que el Libro no concede a los sahábah por sí mismos una categoría especial, como la tienen, por ejemplo, los Profetas (P), los emigrados (muháyirún), y los defensores o auxiliares del Profeta (BPD) en Medina (ansár). Lógicamente que estos dos últimos grupos son los mismos compañeros del Profeta (BPD), pero no se los destaca por ser sus contemporáneos sino por ser creyentes, haber emigrado, y haberse empeñado con sus bienes y personas por la Causa de Allah (8:72) Y en cuanto a los ansár el mismo versículo los destaca por haber amparado y defendido a los emigrados, y califica a ambos grupos de verdaderos creyentes (8:74). En cambio, aunque eran musulmanes y contemporáneos del Profeta (BPD), los que no emigraron de Meca son parcialmente marginados de la comunidad, cuando dice los que son creyentes pero nunca emigraron, no tenéis ninguna protección que prestarles hasta que emigren (8:72) Y no sólo eso sino que incluye como verdaderos creyentes a los que con posterioridad, ya sea en época del Profeta (BPD), o después de él –según puede interpretarse- y hasta el Día de la Resurrección, adhieran al Islam y “emigren por la Causa de Allah”, es decir abandonen las faltas y la impiedad.
En conclusión, las palabras sáhib y sahábah surgieron fuera del contexto del Sagrado Corán, para señalar meramente a los contemporáneos del Profeta (BPD), sin que ello significara necesariamente una categoría especial. Excepto que esas personas se destacaran por su conocimiento, o sus virtudes, o por sus actos de bien, o en la lucha por la Causa divina, lo mismo que el resto de todos los musulmanes hasta el Día de la Resurrección. O bien que esas personas hubiesen sido distinguidas especialmente por el Sagrado Corán o el Profeta (BPD) por encima del resto de los musulmanes. La única distinción de los sahábah es que coincidieron temporal y espacialmente con el Profeta (BPD), pero esto, que es una ventaja para ellos, aunque puede también ser una carga más pesada debido a la responsabilidad que supone, no los exime de la prueba que les cabe al resto. Y temed una prueba que no sólo alcanzará sin duda a los injustos de entre vosotros especialmente [sino a todos]. Y sabed que Allah es severísimo en el castigo (8:25)
Esto último no significa rebajar a los compañeros leales al Profeta (BPD) sino por el contrario enaltecerlos, por su esfuerzo espiritual, por su lucha con sus personas, bienes y familias, como es evidente en la vida de los sahábah: ¡Los que sois creyentes! ¿No os indicaré una transacción que os salve de un castigo penosísimo?: Que creáis en Allah y en Su Mensajero, y que combatáis por la Causa de Allah con vuestros bienes y vuestras personas. Esto es lo mejor para vosotros, si es que comprendéis (61:10-11) Y una tradición del Profeta (BPD) expresa: “Cierto día el Profeta (BPD) preguntó a sus compañeros: ‘¿Cuáles creyentes son para vosotros admirables por su fe?’. Respondieron: ‘Los ángeles’. Él dijo: ‘¿Cómo estos no creerían cuando la Revelación desciende sobre ellos [con evidencia]?’. Ellos replicaron: ‘Nosotros’. Respondió: ‘¿Y cómo no creeríais mientras yo estoy entre vosotros?’. Ellos preguntaron: ‘¿Qué personas son entonces más admirables por su fe?’. Respondió: ‘Una gente que vendrá después de vosotros y que encontrará unas hojas [el Sagrado Corán] y ellos creerán en lo que contienen’".
El uso de la palabra sáhib y as-háb por parte del Sagrado Corán
El uso ordinario que da el Sagrado Corán a la palabra “compañero” se evidencia cuando varias veces llama así al mismo Profeta (BPD) respecto de los idólatras quraish*tas, diciendo “vuestro compañero” (sáhibukum), calificación detestable si él (BPD) fuera asimilado por Allah a ellos, de lo que está exento el nobilísimo Profeta (BPD) Dice: No hay en vuestro compañero ningún genio maligno (34:46, y otros similares)
La palabra “compañero” en el Sagrado Corán no indica exclusivamente una amistad especial, basada en la fe, dado que también es usada en el Libro mayormente con un sentido negativo, para indicar enemistad, impiedad, o para las personas destinadas al Fuego: ashábu –l-yahím o ashábu –n-nar, es decir los que pertenecen al Fuego, y menos veces es usada con un sentido positivo ashábu –l-yannah, los que pertenecen al Paraíso. La raíz verbal sáhaba (de la que proceden asháb y sahábah) es utilizada 97 veces por el Sagrado Corán bajo diversas formas, y figura 29 veces como ashábu –l-nár (o al-yahím, o al-sa’ír), “los del Fuego (o que pertenecen al Fuego)”, y 14 como ashábu –l-yánnah “los del Jardín o Paraíso”, pero nunca bajo la forma de sahábah.
En cuanto a los seguidores del Profeta (BPD), que mantuvieron el pacto con Allah y el Mensajero hasta la muerte de este (o de ellos), dice el Libro: Muhámmad es el Mensajero de Allah y quienes están con él son tenaces con los impíos, misericordiosos entre sí. Les ves inclinarse y prosternarse procurando una Gracia de Allah y Complacencia: La señal en sus rostros como signo de la prosternación. Tal es su ejemplo en la Torá, y su ejemplo en el Evangelio, como semilla que germina en retoño, luego se vigoriza, se desarrolla, y por fin llega a madurar afirmándose en sus raíces y tronco, para maravilla de los sembradores, y para ira de los impíos. Allah prometió a los que sean creyentes y obren el bien de entre ellos, una Indulgencia y una recompensa extraordinaria (48:29). El Día en que Allah no frustre al Profeta, y a los que hayan creído con él: Su luz discurrirá delante de ellos y a su derecha, y dirán: “¡Allahúmma, perfecciona nuestra luz y perdónanos, por cierto eres Todopoderoso!” (66:8)
El Sagrado Corán menciona a los seguidores de la Torá y del Evangelio como ejemplos de verdaderos creyentes, lo que amplía hacia el pasado el significado del concepto de “seguidor” de los Profetas (BP). Son los verdaderos creyentes, cualquiera sea la Revelación que les tocara seguir. Pero no se refiere exclusivamente a los contemporáneos de ellos, sino también a todos los verdaderos creyentes del futuro, de todas las épocas, y en el caso de los musulmanes, a todos los que hayan creído en el Sagrado Corán y en el Profeta (BPD)
De lo dicho se deriva que hay dos tipos de seguidores del Profeta Muhámmad (BPD), los históricos, que además de observar la Revelación y la Súnnah fueron sus contemporáneos, y los posteriores a su desaparición física, a los que los eruditos llamaron tabi’ún, “seguidores”, y también tabi’úna –t-tabi’ún, “seguidores de los seguidores”, designaciones que se refieren a la época histórica de la existencia de esas personas (hasta el siglo 3° de la H.) ¿Pero qué impide que posteriormente haya habido seguidores verdaderos del Profeta (BPD) de la misma categoría, o quizás más elevada, que los de esos tres grupos?: Este es el meollo del asunto, porque en el pasado se pretendió privilegiar a esos tres grupos sobre el resto de todos los creyentes, y privilegiar una época sobre el resto de los tiempos, lo que contradice tanto al Sagrado Corán como a ciertas tradiciones auténticas.
Elogio de los sahábah
El Sagrado Corán llama a los auténticos seguidores del Profeta (BPD) “los verdaderos creyentes”, “los triunfantes”, “los temerosos de Allah (virtuosos)”, “los sometidos a Allah o musulmanes verdaderos”, y otros calificativos elogiosos. Y esencialmente hace depender su condición de verdaderos creyentes de obedecer el Sagrado Corán y la Súnnah de Muhámmad (BPD):
1. ¡Creyentes! ¡Temed [virtuosamente] a Allah con real temor a Él, y nunca muráis sino siendo musulmanes! ¡Y aferraos al Cordel de Allah todos vosotros, y no os dividáis [como judíos y cristianos]! Y recordad la merced de Allah para vosotros, cuando erais enemigos, pero Él unió vuestros corazones entre sí [gracias al Islam], deviniendo por Su merced hermanos [en el amor a Allah], y estabais al borde de un precipicio del Fuego infernal [por vuestra impiedad], pero Él os rescató de allí [gracias a Muhámmad y al Islam]: Así es cómo Allah os evidencia Sus Signos, tal vez os bien guieis. Y que resulte de vosotros una comunidad (Ummah) [guía] que convoque hacia lo mejor, ordene el bien y la benevolencia, y vede el mal y la malevolencia, pues tales son los triunfantes (3:102-104)
Ninguna de estas expresiones del Sagrado Corán privilegia a una generación sobre otra, ni se refiere a una época como superior a otra, sino que se refiere a toda la Ummah de todos los tiempos, en los que habrá creyentes, musulmanes y triunfantes, como dicen los versículos.
2. Por cierto que tú [Profeta] nada tienes que ver [sea para su perdón, o su castigo] con los que divergieron en su fe y fueron cismáticos. Su asunto sólo se remite a Allah, luego [al retribuirles] Él les informará de lo que habían hecho. El que obre bondad obtendrá diez [bondades] iguales [por cada acto], y el que obre maldad no será, pues, retribuido más que por su equivalente, sin que ellos [los hombres] sean oprimidos [en sus merecimientos, o injustamente castigados]. Di [Profeta]: “Por cierto que a mí me guió mi Señor hacia un Sendero Recto, una fe perfectísima, la doctrina [y comunidad] del puro Abraham, que no era de los idólatras”. Di: “Realmente mi oración, mi devoción, mi vida y mi muerte son de Allah, Señor de los seres, sin asociados a Él, y en ello fui ordenado, siendo yo el primero de los sometidos [musulmanes]". Di: “¿A otro que a Allah desearé como Señor, siendo Él sin duda Señor de toda cosa? “Pero ningún alma se granjea nada [malo] sino en contra de ella, ni [alma alguna] carga con el peso de otro fardo, y luego a vuestro Señor será vuestro retorno, Quien os informará acerca de lo que hayáis discrepado [sobre el bien y la verdad]. Y Él es Quien os estableció como herederos de la tierra, y elevó a unos sobre otros en jerarquía [honores, cualidades, carácter, belleza y bienes], para probaros con cuanto os concedió. Tu Señor es sin duda Presto en el castigo, pero en verdad Él es por cierto Indulgentísimo, Misericordiosísimo (6:159-165)
Se evidencia en estos versículos, como en los anteriores, que no presentan ninguna restricción de tiempo ni de lugar, excepto el hecho de pertenecer a la Ummah. Pero aún más importante es que la advertencia del castigo está dirigida por igual tanto a los contemporáneos del Profeta (BPD) como a todos los musulmanes posteriores, cuando dice los que divergieron en su fe y fueron cismáticos, y se entiende dirigida con más fuerza aun a sus contemporáneos. Y más interesante resulta cuando dice tú [Profeta] nada tienes que ver, que es lo contrario a la calificación los que están con él o creyeron con él.
Por último, para conocer las características de los compañeros o sahábah, de todos los tiempos, mejor designados como “seguidores”, he aquí lo que dice el Sagrado Corán:
1. El Mensajero [Muhámmad] cree en lo que le fue revelado de parte de su Señor, y los creyentes todos creen en Allah, en Sus ángeles, en Sus Escrituras, y en Sus Mensajeros [diciendo]: "No diferenciamos [en nuestra creencia] entre ninguno de Sus Mensajeros". Y declaran: "Escuchamos [Tu Revelación] y obedecemos [Tus mandatos] ¡Tu Indulgencia, Señor nuestro [suplicamos], pues hacia Ti es el retorno [final de todas las cosas]!” (2:285)
2. Solamente son creyentes los que sus corazones se estremecen cuando se recuerda a Allah, y cuando se les recitan Sus signos [versículos] les acrecientan en fe, y a su Señor se encomiendan. Los que elevan la oración y donan de lo que les hemos provisto. Estos son los verdaderamente creyentes, tienen grados ante su Señor, Indulgencia y una provisión generosísima (8:2-3) Y los que son creyentes, y emigraron, y lucharon por la Causa de Allah, y los que ampararon y defendieron [a aquellos], éstos son los creyentes de verdad. Tendrán una Indulgencia y una provisión generosísima. Y los que fueron creyentes con posterioridad, y emigraron, y lucharon junto a vosotros, estos son de los vuestros... (8:74-75)
3. Han triunfado los creyentes, los que en sus oraciones a sí mismos se humillan, y los que rechazan de sí las vanidades y obscenidades, y los que cumplen de suyo la zakát [contribución obligatoria], y los que por sí preservan su s**o, excepto en cuanto a sus esposas y a lo que posean sus diestras, de lo cual por cierto no serán reprochados. Los que ansíen más allá de esto serán los transgresores. Y los que son de hecho cumplidores de sus juramentos y promesas, y los que espontáneamente son precisos con sus oraciones. Estos son los herederos, que heredarán al Firdáus [el Jardín más elevado y céntrico], donde se perpetuarán (23:1-12)
Es posible citar muchos otros versículos, aunque con lo mencionado es suficiente.
Las causas políticas de considerar superiores al grupo de los Sahábah
Lamentablemente, la prioridad que se le otorgó a los sahábah en cierto momento no respondía al criterio del Sagrado Corán sino a causas políticas, al servicio del poder opresor, para relegar a los que tenían verdadera primacía en la Ummah. Los sahábah fueron calificados según si apoyaban o disentían con el poder opresor, tanto de los omeyas como de los abasidas. Por eso los apologistas de aquel poder destacaron a algunos y postergaron a otros, que de hecho fueron superiores en su fe, pero que fueron despreciados por no someterse a ellos, como sucedió con Abu Dharr Al-Guifári.
¿Cuál fue el motivo de proceder así de los servidores del poder opresor que esterilizaron al Islam?: Fue consagrar la usurpación del poder, la injusticia, la perversión de los gobernantes, etc., refiriéndolos a la Voluntad divina, que prefirió inevitablemente a unos sobre otros en el poder, quienes de ese modo quedaban justificados. Esta es la esencia de la iniquidad, tan presente en el Islam como en cualquier otra cultura, es parte de la prueba divina hasta la Restauración de la Paz y de la Justicia por el Imam Mahdí (P).
Varios hadices se refieren a lo que sobrevendría en el Islam después de la desaparición del Profeta (BPD): En la obra imamita Al-Káfi cuenta el Imam Yá`far Al-Sádiq (P) que el Mensajero de Allah (BPD) expresó en una disertación: "¡Humanidad!: Estáis en una estancia de tregua pero en acto de viajar. La marcha es rápida para vosotros, y habéis observado la noche y el día, el sol y la luna, deteriorar todo lo nuevo, acercar todo lo lejano, y traer todo lo prometido. ¡Preparad las provisiones para una gran travesía!'. Entonces se levantó Al-Miqdád Ibn Al-Ásuad, la Complacencia de Allah sea con él, y preguntó: `¡Mensajero de Allah! ¿Qué significa `la estancia de la tregua'?´. Respondió: `Una residencia de comunicación [divina, de Revelación de la Verdad a través de los Profetas -P-], y de apartamiento [de la realidad]. Así, pues, si las pruebas negativas (los cismas), os cubrieran como si fueran fragmentos de una noche tenebrosa ¡Aferraos al Sagrado Corán porque es protector e intercesor, y lo que él soluciona es cierto! Al que lo adopta como su guía lo conducirá hacia el Jardín, y el que lo pone detrás de sí lo arreará hacia el Fuego. Es el índice que señala el mejor sendero, un Libro que contiene detalle, explicación y conclusión. Es terminante, no está en broma. Tiene un exterior y un interior, su exterior son sus mandatos, y su interior es su conocimiento; su exterior es hermoso y grato, y su interior es profundo. Tiene fronteras (límites) y sus fronteras tienen [otros] límites. Sus maravillas no se cuentan, sus singularidades no caducan. Contiene las luminarias de la Guía, los faros de la Sabiduría, e índice de conocimiento para quienes conozcan lo cualitativo [el significado] Él hará resplandecer la visión [del que lo conozca] y la distinción abarcará su contemplación [el conocimiento distintivo, significativo]. Él salva al que se le arrima, y libra al que se le adhiere. Por cierto que la meditación es la vida del corazón del visionario, y así es cómo marcha en las tinieblas el iluminado. ¡Aplicaos a la mejor liberación [con el Sagrado Corán] y a no esperar mucho para hacerlo!'" (T, III, p. 71)
Y una fuente sunnita transmite una tradición sobre los gobernantes injustos, cuyo primer modelo en el Islam fue Mu`áuiah, el hijo de Abu Sufián, ambos considerados “sahábah”, que un compañero del Profeta (BPD) llamado `Abdul-Rahmán Ibn `Abd Rábbi -l-Ká`bah narró: “Entré a la Mezquita del Templo de la Ká`bah, y allí estaba `Abdallah Ibn `Úmru Ibn Al-`As [pariente y aliado incondicional del usurpador Mu`áuiah], sentado a la sombra de la Ká`bah, mientras la gente se reunía a su alrededor. Me acerqué y me senté cerca de él y dijo: `Estábamos con el Mensajero de Allah (BPD) en un viaje, y paramos en un lugar. Y de nosotros había quien estaba arreglando su refugio, y había quienes rivalizaban con las flechas [tirando el arco], y quienes estaban apacentando su montura. Y he aquí que el pregonero del Mensajero de Allah (BPD) convocó a la oración conjunta [a asamblea] Nos reunimos con el Mensajero de Allah (BPD), y él dijo: `No hubo ningún Profeta antes que yo que no tuviera el deber de indicar a su comunidad el bien que él conocía para ellos, y de advertirles del mal que conocía para ellos. Esta comunidad sin duda tendrá su bienestar en sus comienzos, pero en sus postrimerías la afectará el infortunio, y habrá mucho que rechazarán [de la religión]… Por lo que, el que desee ser apartado del Fuego, e ingresar en el Jardín, que su muerte le alcance mientras que él crea en Allah y en el Día Final, y que contemporice [afablemente] con la gente que desee que convenga con él. Y el que jure fidelidad a un imam [conductor], y le brinde el compromiso de su mano, y el fruto de su corazón: ¡Que le obedezca cuanto pueda! Y si un tercero viene a disputar [contra el conductor] ¡Cortadle el cuello!' Entonces me acerqué a él [dice el narrador] y le pregunté: `¡Te hago jurar por Allah!: ¿Tú escuchaste esto del Mensajero de Allah (BPD)?'. Entonces él señaló sus orejas, y las dobló con las manos, diciendo: `Lo escucharon mis oídos, y lo comprendió mi corazón'. Le repliqué: `He aquí a tu primo Mu`áuiah ordenarnos que nos despojemos los bienes fraudulentamente unos a otros, y que nos asesinemos unos a otros, mientras que Allah Exaltado dice: ¡Creyentes!: No devoréis vuestros bienes unos a otros fraudulentamente, excepto que se trate de una transacción de conformidad vuestra. ¡Ni os matéis entre vosotros! Por cierto que Allah es Misericordiosísimo con vosotros. [4:29]' Entonces calló un momento y luego expresó: `¡Obedecedle en lo que él obedece a Allah, y desacatadlo en lo que él desobedece a Allah!'» (MIK, I, pp. 407-408)
En otra fuente sunnita, Tafsír Al-Zá’labi, de parte de Záid Ibn Al-Musáiiab, se narra de Abu Huráirah que el Profeta (BPD) expresó: “Una gente de mis compañeros vendrá el Día de la Resurrección a abrevar en lo de mí, pero serán separados de la fuente, y yo diré: ‘¡Señor mío! ¡Son mis compañeros!’, y se dirá: ‘¡Tú no conoces qué hicieron después de ti! Por cierto que renegaron y volvieron a sus antiguos pasos’” (T, V, p. 388)
La jerarquía admitida oficialmente entre los compañeros no respondió entonces a sus verdaderas dotes espirituales, ni a lo que indicó el Profeta (BPD) sobre la primacía entre ellos (hay muchas tradiciones desatendidas al respecto), sino que respondió al predominio en el poder. Así se creó una “historia oficial” de los compañeros del primer tiempo del Islam, historia que no responde ni al Sagrado Corán ni a la Súnnah, sino a la necesidad de conservar el poder.
Se suele destacar unos sobre otros a los cuatro califas “bien guiados”, como si Allah hubiese establecido la sucesión de ellos en el poder, lo cual es totalmente erróneo, porque Allah Exaltado dio libertad a la Ummah para probarla (y hasta hoy el resultado es en general lamentable). Lo dicho no significa que esos cuatro compañeros no tuvieran virtudes y merecimientos en el Islam, sino que la importancia que ellos tenían no se debe evaluar por el hecho de que hayan accedido al poder antes o después, porque esto anula la prueba de la Ummah, como si esa prueba no existiera. El haber elegido a esos cuatro ya es parte de la prueba, y si observamos cómo fueron elegidos los tres primeros nos daremos cuenta de hasta qué punto los musulmanes tenían libertad para hacerlo, y cómo la Voluntad divina fue desechada y nada tuvo que ver en ello. Entonces, los merecimientos de esas personas no se deben a su elección sino a su anterior esfuerzo en el Islam.
Sin embargo, el Sagrado Corán destaca a unos sobre otros entre los creyentes, diciendo: Y Él es Quien os estableció como herederos de la tierra, y elevó a unos sobre otros en jerarquía [honores, cualidades, carácter, belleza y bienes], para probaros con cuanto os concedió. Tu Señor es sin duda Presto en el castigo, pero en verdad Él es por cierto Indulgentísimo, Misericordiosísimo (6:165) Y dice que la elevación depende de las obras: Y cada cual obtendrá grados por lo que hicieron, pues Él [Allah] resarcirá sus obras [las de los creyentes] sin que ellos sean menoscabados (46:19) Y la distinción en grados es por el mérito de la fe y del conocimiento: Allah elevará en grados a los creyentes de entre vosotros y a los que han recibido el conocimiento (58:11) Por su parte el Profeta (BPD) destacó a unos sobre otros entre sus compañeros, y no sólo entre ellos sino respecto de los futuros musulmanes, como vimos antes una tradición en que pregunta “¿Cuáles creyentes son para vosotros admirables por su fe?”
Las tradiciones sobre que un sector está en la salvación, y todo el resto en el error
En la fuente sunnita Perlas esparcidas, cuyo autor, As-Saiuti, recopila hadices de las seis fuentes sunnitas, transmite Ánas que el Mensajero de Allah (BPD) expresó: "Se dividieron los de Israel en 71 sectas y mi comunidad se dividirá en 72 sectas, todas las cuales, excepto una, estarán en el fuego". Le preguntaron: "Mensajero de Allah, ¿cuál será esa única?", respondió: "La yamá`ah", es decir la comunidad unida, y luego exclamó: “¡Aferraos al Cordel de Allah todos vosotros y no os dividáis!" (T, III, p. 379) De la misma fuente se cita por parte de Alí (P): "Escuché al Mensajero de Allah (BPD) decir: `La comunidad de Moisés se dividió después de él en 71 sectas, una de las cuales se salva y 70 están en el Fuego, y la comunidad de Jesús se dividió después de él en 72 sectas, una de ellas a salvo y 71 en el Fuego, y por cierto que mi comunidad se dividirá en 73 sectas, una de ellas en la salvación y 72 en el Fuego'" (Id.)
Las tradiciones nos enseñan que los musulmanes no son una excepción, que pueden errar y desviarse. Pero tienen el Sagrado Corán como fundamento seguro. La yamá’ah es definida por la Descendencia del Profeta (BPD) en una tradición que se refiere a los primos maternos, Iáhia Ibn Zacaría (Juan Bautista) e ‘Isa (Jesús), con ambos sea la Paz. Preguntó Jesús a Iáhia: "¿Con qué has venido a los hijos de Israel?", y aquel contestó: "Con el pacto de que me escuchen y obedezcan, que combatan, que salgan de sus pecados y maldades, y que mantengan la unidad (yamá’ah, o comunidad)”. Este es el pacto que trajeron ‘Isa e Iahia, Jesús y Juan, con ambos sea la Paz, a los judíos de su época, y tal es la esencia de toda yamá`ah: Escuchar y obedecer (al-sam'u ual-ta'ah) a Allah y a Su Profeta (BPD), el combate espiritual (al-yihád) por la Causa de Allah, la emigración (al-híyrah) de los pecados o maldades hacia Allah, y establecer y mantener la comunidad (al-yamá`ah)
La yamá`ah, en definitiva, es la Ummah del Islam formada por todos los sectores que acatan el Sagrado Corán y al Profeta (BPD), pero no es ningún sector en especial, porque los musulmanes no son elegidos por el nombre de su sector sino por su fe y sus obras. Y el sector único que se salva no está formado por ningún sector único en particular sino por los miembros de todos los sectores del Islam que conforman la verdadera yamá’ah y no la dividen: ¡Aferraos al Cordel de Allah todos vosotros y no os dividáis!
Los elegidos según el Sagrado Corán y del Profeta (BPD)
En una tradición que se remonta al Imam Muhámmad Al-Báqir (P) que interpreta el versículo que dice: ¡Los que creéis! ¡Obedeced a Allah y obedeced al Mensajero [Muhámmad] y a los de autoridad entre vosotros! Y cuando discrepéis en algo apelad al respecto a Allah y en el Mensajero si es que creéis en Allah y en el Día Final. Tal es lo mejor y la más buena solución (4:59), explicó el Imam: “Fue revelado a favor de Alí Ibn Abi Tálib (P)”. Expresa el discípulo que cuenta esto que le preguntó: “La gente nos dice: ‘¿Qué impidió a Allah nombrar [expresamente] a Alí y a la gente de la Casa [del Profeta (BPD), los Imames], en Su Libro [el Sagrado Corán]?” Respondió el Imam (P): “Contestadles [a los que dicen eso]: ‘Allah reveló a su Mensajero la saláh [la oración], sin mencionar tres [prosternaciones], ni cuatro, por lo que el Mensajero de Allah (BPD) fue quien interpretó esto: y reveló la Peregrinación, sin mencionar ‘circunvalad siete veces’, por lo cual el Mensajero de Allah (BPD) interpretó esto para ellos. Y Allah reveló: ¡Los que creéis! ¡Obedeced a Allah y obedeced al Mensajero y a los de autoridad entre vosotros! respecto de Alí, Al-Hásan, Al-Husain, con todos ellos sea la Paz, y dijo de Alí: `Aquel del que yo fuera su conductor, Alí es entonces su conductor'. Y dijo el Mensajero (BPD): `Os encomiendo el Libro de Allah y a la Gente de mi Casa [su Descendencia]. Por cierto que yo pedí a Allah que no separe entre ambos hasta que vengan a abrevar de Mi Fuente [en el más allá], y me concedió esto'. Y expresó (BPD): `No os elevéis por encima de ellos [de la Descendencia inmaculada], pues son más sabios que vosotros. Por cierto que no os extraerán de una situación de buena guía, ni os harán entrar en una situación de error' (... ) Por eso Allah reveló en Su Libro: Allah quiere solamente alejar de vosotros toda impureza ¡Gente de la Casa y purificaros totalmente! [33:33] Y fueron Alí, Fátima, Al-Hásan y Al-Husain, con ellos sea la Paz, la elucidación de este versículo, tomando el Mensajero de Allah (BPD) la mano de Alí, Fátima, Al-Hásan y Al-Husain (BP), e introduciéndolos bajo su manto, cuando estaba en casa de Ummu Sálamah [una de sus esposas] Dijo entonces: `¡Allahúmma! cada Profeta tuvo su elite, y su familia y descendencia: ¡Estos son mi elite, y familia, y descendencia!'. Y allí preguntó Ummu Sálamah: `¿Acaso yo no soy de tu familia?'. Respondió: `Tú estás de verdad en el bien, pero éstos son mi elite, y familia, y descendencia'” (T, IV, p. 411)
En una tradición que se remonta a Alí (P), éste expresa: “En cuanto a lo más cerca que el siervo se encuentra del error [cuando más yerra], es que no conozca a la evidencia de Allah, Bendito y Exaltado sea, para Sus siervos [el Imam de su época], a quien Allah ordenó a Sus siervos obedecer, e impuso su conducción”. Pidió el relator de esta tradición, llamado Salím Ibn Qáis Al-Hilalí: “¡Emir de los creyentes! ¡Descríbelos para mí [a los Imames]!” Respondió: “Son a quienes Allah los une a Sí y a Su Profeta, diciendo: ¡Los que creéis! ¡Obedeced a Allah y obedeced al Mensajero y a los de autoridad entre vosotros!”. “Expresé: ‘¡Allah me haga morir por ti! ¡Sé más explícito conmigo!’”. Respondió: “Son los que el Mensajero de Allah (BPD) dijo de ellos en varias oportunidades, y en su última disertación, el día en que Allah lo tomó para Sí [hizo fallecer]: ‘Dejo sin duda entre vosotros dos asuntos, gracias a los cuales no erraréis después de mí, si es que os aferráis a ellos: El Libro de Allah, Poderoso y Majestuoso, y la Descendencia de la Gente de mi Casa. Por cierto que el Benevolente, el Informadísimo me prometió que ambos no se separarán hasta que lleguen a mi Abrevadero [del más allá], como estos dos', y unió entre sí los índices de ambas manos. Y agregó: `No digo como estos dos', y unió los dos dedos, índice y medio de una sola mano, diciendo por último: `¡Aferraos a ambos [al Sagrado Corán, y a la Descendencia], y no deseéis prevalecer sobre ellos porque os perderéis!'” (T, IV, p. 412)
El Profeta (BPD) unió sus dos dedos índices de dos manos diferentes, significa que el Sagrado Corán y la Descendencia profética son dos cosas distintas, en las que el hombre debe reconocer idéntica buena Guía, como se reconocen idénticos los índices de una y de otra mano. Si el creyente no hace este esfuerzo, no llega al bien completo, ni comprenderá de verdad el Sagrado Corán, sin la guía de los Imames (BP). Mientras que cuando el Profeta (BPD) unió el dedo índice y el dedo medio de una sola mano, quiso significar una prueba, que reconocer a la buena Guía de los Imames (BP) no es algo de por sí facilitado, sino más bien que el hombre será probado en ello. Porque no están juntos de suyo, sino que el intelecto será probado para que reconozca la unidad de ambas cosas, y siga la buena Guía. Por último, cuando aconseja no prevalecer sobre su Descendencia, los Imames impecables (P), esto se evidencia a través de toda la historia, donde el error comenzó con la discrepancia y rebeldía contra Alí Ibn Abi Tálib (BP), y luego siguió con la usurpación del gobierno de los musulmanes por parte de los opresores, de los hipócritas. Y por fin, hoy termina con el debilitamiento de la Ummah debido a la ausencia del Imam (BP) en el gobierno y en la guía espiritual de todos los musulmanes, excepto de quienes lo reconocen.
La tradición de las dos preciosidades o joyas
Es evidente que el Profeta (BPD) destacó especialmente a su Descendencia purificada como arquetipos de la Súnnah, quienes mejor la cumplieron y son su ejemplo, hasta llegar a identificarse entre sí en las tradiciones sobre al-zaqalain, de “los dos tesoros o joyas”, también de “las dos cosas preciosas y graves” , que habla del Cordel de Allah: “¡Oh gentes! Por cierto que soy un mortal cercano a ser llamado (hacia el otro mundo) y responderé: Por cierto, dejo entre vosotros al-zaqalain : Si os aferráis a ambos no erraréis después de mí , son el Libro de Allah y la Gente de mi Casa Ahlu Baiti, mi Descendencia, una de ambas (cosas) es más importante (o grave) que la otra. En verdad no serán separadas hasta que ambas vengan (a beber) de mi Fuente.
¬ ¡Mirad, pues, cómo me sucedéis (o heredais) respecto de ambas! Al-Latif (Benevolente) Al-Jabir (Enteradísimo de todo) me informó que sin duda, no serán separadas hasta que me encuentren ambas (en el más allá): Pedí esto a mi Señor y me lo concedió.
¬ ¡No prevalezcáis sobre ellos (el Libro y la Descendencia), ni pretendáis ser más sabios, puesto que, sin duda, son más sabios que vosotros!
¬ ¡Aferraos a ellos y no os extraviaréis!
La Fuente es extensa tanto como de Bosra hasta Sana , posee tantas vasijas (recipientes, copas) como el número de los astros.
Segunda versión
¬ ¡Os dejo, con anticipación, pero vosotros me seguiréis! y estáis cerca de venir a beber de mi Fuente. Entonces os preguntaré, cuando me encontréis, acerca de mi joya (la Descendencia). En verdad, Allah es mi interrogador y yo lo soy de vosotros. ¿Qué responderéis?
Quien se dirija (en oración) hacia mi Qíblah (lugar de orientación de la oración islámica), y responda a mi prédica, que desee (procure) el bien de ambos (el Libro y la Descendencia).
Existen tres tipos más de versiones que no citamos para abreviar y por ser evidente nuestro objetivo.
El contenido de la tradición
La tradición en sus diferentes versiones incluye lo siguiente:
A. Se describe al Sagrado Corán y a Ahlu Al-Bait con una misma palabra, Ziql, cuyo dual es Ziqalain, por lo que quedan unidos en el significado: cosa preciosa, joya, tesoro, platillo de una balanza. Dice Ibn Hiyr (famoso sabio sunnita del siglo quinto de la Hégira): “El Mensajero de Allah, con él sean la Bendición y la Paz y con su Descendencia, llamó al Corán y a su Descendencia `ziqalain', porque el `ziql' es todo lo precioso (raro), grave (importante), protegido (guardado, cuidado). Estas dos cosas (el Libro y la Descendencia) son así, pues cada una de ellas es una fuente para los conocimientos del Din, y para los secretos y los preceptos de la Sharí`ah. Por eso el Profeta, Bendición y Paz sean con él y su Descendencia, incitó a imitarlos (a seguirlos), y a aprender de ellos diciendo: `La alabanza sea con Allah (Al-Hámdu lil-Lah) quien estableció la sabiduría entre nosotros, Ahlu Al-Bait... ”
B. Se describe a ambos, Corán y Descendencia, como guías y protectores contra el error. Quien se aferra a ellos se salva. Diceel Sagrado Corán: ¡Aferraos al Cordel de Allah, todos vosotros (musulmanes), y no dividáis!” (3:103), simbolizando el Cordel (habl) lo siguiente: El Corán y la Descendencia profética, con ellos sea la Paz.
Dice Ibn Hiyr, el sabio sunnita, en el párrafo antes citado, “... en las tradiciones que incitan a aferrarse a Ahlu Al-Bait hay un indicio de que es imposible que deje de existir (para cada época) alguien capacitado de entre ellos para poder adherir a él, esto hasta el Día de la Resurrección. Así es también con el Libro, y por esto (Ahlu Al-Bait) son una salvaguarda (gracia) para la humanidad... y al respecto lo testimonia el siguiente dicho (del Profeta, con él sean Bendición y Paz y con su Desc.): `En toda generación de mi comunidad habrá justos de la Gente de mi Casa', y otros del mismo estilo. Luego, a quien con más derecho y realidad debemos aferrarnos de entre ellos (Ahlu Al-Bait) es al Imam y al (más) sabio de ellos: `Alí Ibn Abi Tálib, Allah ennoblezca su rostro... Dijo Abu Bakir (primer califa): `Alí es el linaje (o prosapia) del Mensajero de Allah, con él sean Bendición y Paz y con su Descendencia”.
Una tradición del Profeta (BPD) expresa: “Las estrellas son salvaguardia (Aman) para las gentes de la tierra de perecer ahogados, y la Gente de mi casa (Ahlu Baiti) son el Aman de mi comunidad (Ummati) contra la divergencia (y el desvío). Por lo cual, si una parte (o tribu) de los árabes discrepa con ellos, se diferenciará (del resto) y se convertiráen la facción del Demonio” (Hizbu Iblis, Corán 58:18).
C. Ahlu Al-Bait, la Descendencia inmaculada, son los sabios de la Ummah (comunidad de los musulmanes). Nadie los precede en ello ni puede enseñarles nada que no sepan. Su conocimiento procede de Allah y de Su Profeta (BPD): “¡No prevalezcáis sobre ellos, ni pretendáis ser más sabios, puesto que sin duda son más sabios que vosotros!”
Dijo Fajr Ad-Din Ar-Razi (el gran sabio sunnita del siglo cuarto): “Allah hizo de la Gente de la Casa asociados a él (al Profeta, BPD) en cinco cosas: la prueba, la prohibición de darles limosnas, la purificación, la Paz, y la Bendición (al final del Salah y en toda otra ocasión) y esto no lo obtuvo nadie excepto ellos”.
D. Son los sucesores (jalifas) verdaderos del Profeta (BPD), quien dijo: “Son mis íntimos (selectos) y mi fortaleza... los jalifas después de mí”.
Las numerosas oportunidades en que el Profeta (BPD) pronuncio esta tradición
Dice Ibn Hiyr en su obra Al-Saua'iq Al-Muhriqah (Las centellas fulminantes): “... la tradición `del aferramiento' tiene numerosas vías que proceden de más de veinte compañeros del Profeta (BPD). Algunas de estas vías afirman que fue dicho en `Arafat (lugar en que culmina la Peregrinación), otras afirman que fue dicho en Gadir Jum, otras que lo dijo en Medina, cuando estaba enfermo, en tanto su habitación estaba repleta de sus compañeros. Por último, se afirma que lo expresó en la disertación que pronunció cuando retornaba de Ta`if. Esto no es contradictorio, puesto que no existe objeción para que se los haya repetido (a sus discípulos) en todas esas ocasiones y aun en otras, dado la importancia del Libro Poderoso (el Sagrado Corán) y la Progenie purificada”.

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