Somos una Institución Educativa que pertenece a la Congregación de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Castres, más conocida como las “Hermanas Azules”. Así como Emilie, Hermana Fundadora, estas hermanas entendieron que el lema “Solo Dios” no era un modo de aislarse de la realidad sino que por el contrario, una certeza de que cuanto más cerca se está de la gente, más cerca se está de Él.
Las Hermanas Azules llegaron a Argentina en 1905 procedentes de Francia:
“Desarrollarán prácticas educativas inclusivas, se implicarán en vínculos y acciones solidarias transformadoras, harán suyos los sueños de los otros y de todos, abrirán sus 'Casas' al 'Nosotros', identidad comunitaria, planetaria y cósmica”
Tiempo atrás, han afirmado que “… el momento presente es muy importante y que todo lo que hagamos ahora contribuye grandemente al bien de la Congregación […] Lo esencial es no poner ningún obstáculo y disponerse a trabajar” (1853)
Argentina se presentaba como una tierra fértil, propicia para echar raíces. Así, en 1905 ellas llegan a Lomas de Zamora buscando nuevos horizontes, y con la fuerte convicción de continuar la labor iniciada por Emilie. El Hogar Amor Maternal fue obra de vecinos y de las Damas Vicentinas y en 1910 se hacen cargo las Hermanas Azules, imprimiendo su sello peculiar, de acuerdo con el carisma de la Buena Madre Emilie: sencillez, amor a los pobres, servicio, espíritu de familia. Y es así que se dedicaron a las niñas sin amparo alojándoles en esta casa, dándoles instrucción y formación espiritual. Una de las tareas a las que se dedicaron las Hermanas Azules fue la escolaridad de las chicas del Hogar, quienes concurrían a rendir los exámenes a la Escuela N.º 1, ubicada frente a la Plaza Grigera. Finalmente, en 1956 la escuela abre sus puertas como Escuela Primaria Hogar Amor Maternal y en 1965, con el nombre Instituto San José, se abre el Secundario Comercial. Esta escuela, su campana, su puerta, su capilla, su patio, cada aula y cada rincón son testigos del gran esfuerzo que, hermanas y docentes, alumnos y sus familias, auxiliares y administrativos, y todos los que de algún modo fueron parte de este sueño, realizaron y continúan realizando, en búsqueda de un mundo mejor. Hoy somos una escuela que mantiene vivas sus raíces, que no olvida su matriz fundacional de “Hogar”. De esta forma surgieron también lo que hoy llamamos “Proyectos de integración”. La atención de la diversidad es inherente al nacimiento del Asilo Amor Maternal, presente hasta hoy, como convicción y metodología de trabajo. Una institución que se nutre de su propia diversidad, que se resignifica día a día, abierta a los desafíos de este tiempo y conectada al contexto socio – político – cultural entendiendo esto no sólo a partir de su nivel académico, sino desde de un abanico de experiencias afectivo - sociales y personales vividas por los miembros de la comunidad, adecuadas a los distintos grupos y vinculadas a la aplicación del conocimiento. Creemos en la importancia de los vínculos, estamos convencidos de que en la base de cualquier aprendizaje están el afecto y el respeto por el otro, reconocido como ser único e irrepetible. En otras palabras, creemos en la educación como fuerza transformadora para construir una sociedad más justa Como comunidad educativa somos depositarios de aquellos sueños que bajaron de los barcos hace tanto tiempo, como habitantes de este espacio “Hogar”, “refugio”… un “lugar dador de sentido para todos los que lo transitamos”.