Azules y Grises

Azules y Grises

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Explora la Guerra Civil Americana desde sus múltiples dimensiones: batallas, generales y soldados.

13/05/2026

“Cuando creés que sos Bruto salvando Roma… pero la historia te recuerda como el actor que improvisó el peor final posible.” 🎬☠️

04/03/2026

LA PALIZA AL CONGRESISTA A SUMNER EN EL CONGRESO DE EE.UU
🟥 El caso más famoso es el de Preston Brooks, un congresista del sur de Estados Unidos.
🟥 El episodio
🟥 El 22 de mayo de 1856, el congresista Preston Brooks (de Carolina del Sur) golpeó con un bastón al senador Charles Sumner dentro del Senado de Estados Unidos.
🟥 Brooks lo atacó repetidamente en la cabeza con un bastón de paseo hasta dejarlo gravemente herido.
🟥 El motivo fue un discurso de Sumner contra la esclavitud, en el que criticó duramente a políticos esclavistas del sur, incluido un familiar de Brooks.
🟥 Consecuencias
🟥 Sumner quedó tan herido que no pudo volver al Senado durante casi tres años.
🟥 El episodio provocó enorme indignación en el norte de EE. UU. y fue visto como símbolo de la creciente violencia política previa a la Guerra Civil estadounidense.
🟥 En el sur, en cambio, muchos celebraron a Brooks y hasta le enviaron nuevos bastones en señal de apoyo.
🟥 ✔️ Este incidente se conoce como “la paliza a Sumner” o “Caning of Charles Sumner”, y es uno de los episodios de violencia política más famosos en la historia del Congreso de EE. UU.

18/02/2026

🔷 UNA “JOLGORIO DE PÓLVORA NEGRA” QUE TERMINÓ MAL
🔷 Si un soldado enfrenta la muerte, quiere que sea en el campo de batalla, con el rostro hacia el enemigo. No quiere que le disparen por la espalda, ni terminar su vida como un cobarde huyendo del peligro. No quiere morir en el campamento, abatido por una fiebre invisible o por una disentería incontrolable. Tampoco quiere morir en un campo de prisioneros, consumido por el hambre o congelado por falta de mantas. Pero, sobre todo, no quiere morir de forma inútil por su propia estupidez.
🔷 Un número incalculable de soldados de la Guerra Civil estadounidense se volaron a sí mismos por manipular pólvora con descuido. En dos casos bien documentados durante la campaña de William T. Sherman en las Carolinas, al menos veinte soldados de la Unión se hicieron pedazos sin que hubiera un confederado armado a kilómetros de distancia. Sherman perdió más hombres en Carolina del Sur por negligencia propia que por fuego enemigo.
🔷 Sherman llegó a Columbia, Carolina del Sur, el 17 de febrero de 1865. Tras observar la ciudad con un catalejo y comprobar que no había soldados, entró con solo uno de sus cuatro cuerpos de ejército. Mientras cruzaban un puente de pontones, los hombres del Decimoquinto Cuerpo cantaban:
“Hail Columbia, Happy Land. If I don’t burn you, I’ll be damned!”
Sherman, cabalgando unos pasos delante, fingió no oír.
🔷 Esa misma tarde comenzaron los saqueos. Al caer la noche, al menos veinte incendios ardían en la ciudad. Sherman más tarde afirmó que los confederados en retirada habían prendido fuego a fardos de algodón. Pero para la mañana del 18 de febrero, casi un tercio de los edificios de Columbia habían quedado reducidos a cenizas.
🔷 Sherman ordenó arrojar toda la pólvora negra y la munición dejada por los confederados al río Saluda, para inutilizarla ante posibles rebeldes rezagados. Un soldado federal transportaba pólvora y químicos hacia un carro cuando rompió accidentalmente una botella o un barril, dejando un rastro altamente inflamable, como una mecha larga y perfecta. Nadie sabe si estaba fumando. De algún modo, la mecha improvisada se encendió.
🔷 El fuego alcanzó los carros cargados de municiones. En un instante, dieciséis soldados federales desaparecieron en una explosión que sacudió la ciudad.
🔷 Una diarista sureña, difundiendo el falso rumor de que más de doscientos federales borrachos habían mu**to en los incendios que ellos mismos provocaron, escribió que deseaba que todo el ejército hubiera sido asado vivo. La explosión la llenó de júbilo:
“¡Cómo me alegra pensar que alguno de ellos haya sido mu**to!”
🔷 Sherman reaccionó diciendo que la vida de uno de sus soldados valía más que cualquier arsenal confederado, más que Columbia misma. Si realmente pensaba eso, debió reunir a sus sesenta y tres mil hombres, explicar el accidente y recalcar el peligro de la pólvora negra. No lo hizo. Dos semanas después, el accidente se repitió y murieron más soldados federales.
🔷 Desde Columbia, el ejército marchó hacia el norte, incendiando Winnsboro, antes de girar hacia el noreste para capturar Camden y dirigirse a la pintoresca ciudad de Cheraw, junto al río P*e Dee. Los confederados huían ante el avance veloz de Sherman, muchos rumbo a Cheraw.
🔷 Las vías férreas desde Charleston terminaban en Cheraw. De pronto, la pequeña ciudad se convirtió en depósito militar cuando el teniente general confederado William J. Hardee y la guarnición de Charleston llegaron antes de cruzar el P*e Dee hacia Carolina del Norte. Con Hardee llegaron toneladas de pólvora y munición de artillería, demasiadas para evacuarlas a tiempo. Parte del arsenal fue colocado en un barranco cercano al río, quizá con la intención de rescatarlo o volarlo antes de huir.
🔷 Sherman no le dio ese lujo. El 3 de marzo, regimientos federales sorprendieron a los últimos confederados en retirada. No hubo tiempo para destruir todo el material. Los federales capturaron veinticuatro cañones, dos mil mosquetes, tres mil seiscientos barriles de pólvora, cinco mil proyectiles de artillería y veinte mil cartuchos de infantería. No está claro si eso incluía el depósito oculto en el barranco.
🔷 El 6 de marzo, algunos soldados federales se divertían cerca del barranco encendiendo pequeños montones de pólvora negra. Al aire libre y sin presión, la pólvora desaparece en una nube de humo blanco con un leve estallido, algo que puede resultar divertido. Los soldados llamaban a aquello una “juerga de pólvora negra”.
🔷 Uno de los montones encendió una línea de pólvora que conducía directamente al barranco. Cuando dejaron que la mecha ardiera hasta el depósito, firmaron su sentencia de muerte.
🔷 El barranco explotó con un estruendo ensordecedor que rompió todas las ventanas de cada casa en la calle más cercana. “Varios” soldados murieron y otros quedaron heridos.
🔷 Sherman volvió a sospechar sabotaje. Amenazó con colgar al alcalde y quemar la ciudad en represalia. Una vez más tuvo que retractarse cuando un oficial, avergonzado, le confesó que los hombres se habían matado por su propia negligencia.

17/02/2026

🔵 La huida de Gideon Pillow
🔵 Durante la Guerra Civil estadounidense hubo un número sorprendentemente alto de actos de cobardía por parte de oficiales al mando. Quizás el peor caso ocurrió durante el asedio de Fort Donelson, en Tennessee, en 1862. Cercados por las fuerzas de la Unión dirigidas por Ulysses S. Grant, los comandantes confederados decidieron que no tenían otra opción que intentar abrirse paso y llegar a Nashville.
🔵 En medio de una tormenta de nieve, los confederados salieron del fuerte y lograron hacer retroceder a las tropas unionistas que los rodeaban. Pero tras conseguir esta ruptura, el general Gideon Pillow perdió repentinamente los nervios y convenció a sus compañeros generales, Floyd y Buckner, de cancelar el intento de escape y regresar al fuerte.
🔵 Allí la discusión continuó. Pillow volvió a cambiar de opinión y comenzó a insistir en otro intento de fuga, mientras que sus socios —que antes habían querido escapar— ahora sostenían que no había alternativa más que rendirse. En realidad, Pillow y Floyd dejaron claro que no tenían intención alguna de ser capturados por Grant. Como políticos además de generales, temían ser juzgados por traición y ejecutados. El destino de la guarnición de 15.000 hombres parecía no preocuparles en absoluto.
🔵 Floyd, como comandante en jefe, se sentía bajo mayor presión, así que simplemente renunció al mando en favor de su segundo, Pillow. Pero Pillow era demasiado astuto para caer en esa maniobra, así que también se desentendió y traspasó el mando a Buckner, quien quedó atrapado con la responsabilidad.
🔵 Floyd requisó un barco de v***r y escapó río arriba hacia la seguridad. Pillow tuvo que conformarse con un pequeño bote, pero como su lema en 1861 había sido “libertad o muerte”, claramente consideró justificado cuidar su propia libertad antes que arriesgar la muerte.
🔵 Al día siguiente, Buckner rindió la guarnición de manera incondicional ante Grant. Esto le resultó especialmente irritante, pues en 1854 había ayudado a un Grant arruinado a regresar a casa prestándole dinero. Así es la ingratitud de la guerra.

14/02/2026

EL ANGEL DE MARYE'S HEIGHTS
🩸 Fredericksburg, 13 de diciembre de 1862.
La colina de Marye’s Heights era una muralla de fuego. Frente al muro de piedra, la infantería confederada disparaba desde posición elevada mientras las brigadas de la Unión avanzaban una y otra vez por terreno abierto. Cada carga terminaba igual: humo, gritos… y hombres cayendo sobre la escarcha.
🌫️ Cuando el sol se ocultó, el campo quedó cubierto de cuerpos. No había vencedor glorioso allí, solo cientos de heridos federales atrapados entre líneas, incapaces de retroceder. Pedían agua. Pedían ayuda. El frío de Virginia mordía como un segundo enemigo.
🔥 Desde el lado confederado, los disparos aislados castigaban cualquier intento de movimiento. Nadie debía asomarse. Nadie debía exponerse. El campo era una zona de muerte.
🕊️ Entonces, un joven soldado de Carolina del Sur, Richard Rowland Kirkland, de apenas 19 años, escuchó los lamentos. Se acercó a su comandante y pidió permiso para cruzar las líneas. No llevaba bandera blanca. No llevaba arma levantada. Solo quería llevar agua.
⚔️ El permiso fue concedido con incredulidad. Kirkland tomó cantimploras… y saltó el muro.
Cada paso podía ser el último.
Pero no dispararon.
Se inclinó sobre un enemigo herido. Le dio agua. Ajustó su abrigo. Pasó al siguiente. Y al siguiente.
💧 Durante horas caminó entre los heridos azules, ofreciendo alivio donde solo había odio. Los hombres que esa mañana se habían intentado matar lo miraban ahora en silencio. El campo de batalla, por un momento imposible, se convirtió en un lugar de tregua no declarada.
🌧️ La noche cayó sobre una escena irreal: un soldado confederado caminando sin escolta entre enemigos, sin que ninguno disparara. No fue una orden. No fue un tratado. Fue humanidad desnuda en medio de la guerra industrial.
🕯️ Desde entonces, lo llamaron “El Ángel de Marye’s Heights”.
No ganó la batalla.
No cambió el resultado estratégico.
Pero demostró algo que las cifras de bajas nunca registran:
Incluso en la guerra más brutal, aún puede sobrevivir un acto de compasión.
⚔️ Y en una colina cubierta de pólvora y sangre, un joven soldado recordó a ambos bandos que todavía eran hombres.

14/02/2026

⚔️ El momento culminante de Shiloh (6–7 de abril de 1862)
La batalla de Shiloh fue el primer gran shock psicológico de la Guerra Civil.
Hasta entonces, muchos aún creían que la guerra sería breve.
No lo fue.
Y su clímax llegó el 6 de abril, en un lugar que los soldados llamarían:
🐝 El “Hornet’s Nest” (El Nido de Avispas)
Allí, a lo largo de un camino hundido —la famosa Sunken Road—, una línea de soldados de la Unión resistió durante horas ataques repetidos del ejército confederado.
Las balas silbaban tan densamente que parecían un enjambre.
De ahí el nombre.
🔥 El punto de quiebre
El comandante confederado Albert Sidney Johnston, considerado el mejor general del Sur en ese momento, intentaba romper el centro enemigo.
Pero fue herido en la pierna por una bala perdida.
No se dio cuenta de la gravedad.
Murió desangrado.
Fue la muerte más alta en rango de toda la guerra.
Su caída fue un golpe brutal para la Confederación.
💣 La concentración masiva de artillería
Mientras tanto, el general confederado Pierre G. T. Beauregard decidió algo inusual:
Reunió más de 50 cañones en una sola batería masiva.
Una de las mayores concentraciones de artillería vistas hasta entonces en América.
Bombardearon la posición del Hornet’s Nest sin pausa.
Finalmente, tras horas de resistencia, la línea de la Unión colapsó.
Miles fueron capturados.
Parecía que el Sur había ganado.
🌊 Pero llegó la noche… y llegó Grant
El general Ulysses S. Grant, empapado por la lluvia, se negó a retirarse.
Dijo algo que define el momento culminante real de Shiloh:
“Los atacaremos al amanecer.”
Durante la noche llegaron refuerzos del general Don Carlos Buell.
Al día siguiente, 7 de abril, la Unión contraatacó.
Los confederados, agotados y desorganizados tras la muerte de Johnston, no resistieron.
Y se retiraron.
🧠 Por qué este fue el verdadero clímax
No fue solo el Hornet’s Nest.
No fue solo la muerte de Johnston.
Fue el momento en que ambos bandos entendieron que la guerra sería larga, industrial y brutal.
Shiloh dejó casi 24.000 bajas en dos días.
Más que todas las guerras anteriores de EE.UU. combinadas hasta ese momento.
El país despertó.

13/02/2026

🩸 Gettysburg había terminado… pero la muerte no se había marchado.
El 3 de julio de 1863, tras el fracaso de la carga de Pickett en la gran Battle of Gettysburg, el ejército de Robert E. Lee comenzó su retirada hacia el sur. Llovía. Los caminos eran barro y sangre. Carros llenos de heridos avanzaban lentamente hacia el Potomac mientras la derrota pesaba como plomo sobre los hombres grises.
Pero en el terreno abandonado quedó algo más que cadáveres y cañones rotos.
Quedaron trampas.
💣 Cuando las tropas de la Unión al mando de George G. Meade avanzaron con cautela para ocupar el campo, comenzaron a recoger municiones dispersas. Era habitual recuperar proyectiles sin detonar para reutilizarlos o desactivarlos. El campo estaba sembrado de restos.
Entonces ocurrió.
Un soldado levantó un proyectil.
Y explotó.
El estallido no fue el estruendo de una batería en combate. Fue un golpe seco, traicionero, salido de la tierra misma. Pronto se descubrió la verdad: algunos proyectiles habían sido enterrados como “torpedos terrestres” — artefactos explosivos ocultos diseñados para detonar al ser manipulados o pisados.
⚔️ En el siglo XIX, “torpedo” no significaba submarino ni arma naval futurista. Era cualquier explosivo escondido. Y en este caso, eran proyectiles de artillería convertidos en trampas, enterrados en el barro del campo más sangriento de la guerra.
La indignación en el campamento federal fue inmediata.
Para muchos oficiales de la Unión, aquello no era guerra abierta: era una emboscada diferida. Una muerte que esperaba bajo tierra, incluso después de que el enemigo se hubiera retirado.
🔥 Cuando la noticia llegó a Meade, el comandante reaccionó con furia contenida. Consideró el uso de esos artefactos como una violación de las normas militares aceptadas. Envió una protesta formal a Lee, denunciando el uso de explosivos ocultos en un campo ya evacuado.
La guerra tenía reglas. Y aunque la Guerra Civil era brutal, aún existía la idea de honor militar.
📜 Lee respondió negando que hubiera dado una orden oficial para sembrar el terreno de minas. Sostuvo que, de haber ocurrido, habría sido decisión aislada de artilleros individuales durante la retirada, no una política estratégica deliberada.
Y ahí quedó el episodio: entre la niebla de la retirada y la ambigüedad de la responsabilidad.
⚙️ Sin embargo, el hecho revelaba algo más profundo. La guerra estaba cambiando. La industrialización traía nuevas formas de matar. La idea de explosivos ocultos — minas, trampas, detonadores — anticipaba el tipo de guerra que décadas después devastaría Europa en 1914.
Gettysburg no solo fue el punto de inflexión estratégico de la Confederación.
Fue también un anticipo del futuro:
una guerra donde el peligro ya no venía solo del frente,
sino también del suelo bajo tus pies.
Y así, mientras los hombres de Meade caminaban entre los restos del combate más famoso de la guerra, aprendieron una lección amarga:
Incluso después de la retirada del enemigo, el campo seguía siendo territorio hostil.

13/02/2026

💥 EL PRIMER SUBMARINO
⚓ En 1863, mientras la Confederación se ahogaba bajo el bloqueo naval de la Unión, surgió una idea que parecía salida de la locura o del genio: atacar desde debajo del mar. Así nació el CSS Hunley, un cilindro de hierro de apenas 12 metros, movido por ocho hombres que giraban una manivela en el aire viciado de una tumba flotante.
💀 Antes de disparar un solo tiro, el Hunley ya había cobrado vidas propias. Dos veces se hundió en pruebas. Dos veces murieron tripulantes. Pero la guerra no espera prudencia. Se ofrecieron voluntarios. Sabían que podían no volver.
💣 Su arma no era elegante. No lanzaba proyectiles. Llevaba una bomba fijada a una lanza metálica. El plan exigía acercarse al enemigo como una sombra, clavar la carga explosiva en su casco y retirarse antes de la detonación. El blanco era el USS Housatonic, anclado frente a Charleston.
🌑 La noche del 17 de febrero de 1864, el mar estaba oscuro y frío. Los vigías del Housatonic divisaron una silueta extraña. Dispararon. Pero el Hunley ya estaba allí. La bomba fue fijada. Instantes después, una explosión desgarró el agua.
💥 El Housatonic se hundió en apenas cinco minutos. Era la primera vez en la historia que un submarino destruía un buque enemigo. El mundo naval acababa de cambiar para siempre.
🌊 Pero el Hunley no regresó. No hubo celebración. No hubo relato heroico inmediato. Solo silencio.
🔎 Más de 130 años después, el submarino fue recuperado del fondo marino. Los hombres seguían sentados en sus puestos, como si el tiempo se hubiera congelado. Estudios recientes indican que la onda expansiva de su propia explosión atravesó el agua y el casco metálico, matándolos al instante.
⚔️ Fue una victoria táctica y una tragedia absoluta. Un ataúd de hierro que inauguró la era de la guerra submarina. El Hunley ganó su batalla… y se convirtió en leyenda en el mismo segundo en que se hundió.

11/02/2026

💣 La Explosión del Cráter – Petersburg, 1864
🌑 Verano de 1864.
La guerra ya no es una danza de maniobras elegantes. Es barro, trincheras y desgaste. En las afueras de Petersburg, Virginia, el ejército de la Unión, bajo el mando general de Ulysses S. Grant, intenta romper el cerco que protege a Richmond. Frente a ellos, las líneas confederadas parecen inexpugnables.
Pero alguien tiene una idea que suena a locura.
⛏️ Un regimiento de mineros de Pensilvania propone cavar un túnel bajo las posiciones enemigas. No para infiltrarse… sino para volarlas por los aires. Durante semanas excavan en secreto, en silencio, en un calor sofocante. La tierra se retira en sacos improvisados. El túnel se alarga más de 150 metros bajo tierra confederada.
Arriba, nadie imagina lo que crece bajo sus pies.
💣 El 30 de julio de 1864, antes del amanecer, se colocan casi 3.600 kilos de pólvora en la galería final. La mecha se enciende. Los minutos pasan. La tensión se vuelve insoportable. La mecha parece fallar… hasta que de pronto—
🔥 La tierra explota.
Un estruendo ensordece el campo de batalla. El suelo se abre como la boca de un volcán. Cañones, hombres, sacos de arena y vigas de madera salen despedidos hacia el cielo. Más de 250 soldados confederados mueren en el acto. Donde antes había trincheras… ahora hay un abismo de casi 9 metros de profundidad y más de 50 metros de ancho.
El Cráter ha nacido.
⚔️ Es el momento que la Unión esperaba. Un boquete perfecto en la línea enemiga. La oportunidad de romper el asedio.
Pero el plan se desmorona.
En lugar de rodear el cráter y avanzar por los flancos, las tropas de la Unión corren directamente hacia el agujero. Caen dentro. Se amontonan. El cráter, concebido como puerta hacia la victoria, se convierte en trampa mortal.
🎯 Desde los bordes elevados, los confederados reorganizados disparan hacia abajo. Es tiro al blanco. El humo, los gritos y el caos llenan el aire. Intentos desesperados por escalar las paredes resbaladizas terminan en matanza.
Un ataque que debía ser brillante se convierte en desastre.
🩸 En pocas horas, la oportunidad se pierde. Más de 3.000 soldados de la Unión quedan mu**tos, heridos o capturados. Entre ellos, muchos soldados afroamericanos que habían sido entrenados para liderar el asalto pero fueron relegados a último momento por decisiones políticas temerosas. Algunos, tras rendirse, fueron ejecutados sumariamente.
El cráter permanece como cicatriz abierta en el campo.
🌫️ Petersburg resistirá meses más. La guerra continuará hasta 1865. Pero aquel día demostró algo brutal: la innovación sin liderazgo claro puede transformarse en tragedia.
💀 Lo que comenzó como un golpe de ingenio minero terminó como una lección sangrienta de caos y mala ejecución.
La tierra tembló.
El cielo ardió.
Y el cráter quedó como monumento de cómo una explosión puede cambiar el campo de batalla… pero no siempre el resultado de la guerra.

10/02/2026

🚂 La Gran Persecución de la Locomotora (1862)
🔥 12 de abril de 1862.
La madrugada cae sobre Georgia mientras la guerra consume al país. En la estación de Big Shanty —hoy Kennesaw— una locomotora llamada The General descansa humeante sobre los rieles del Western & Atlantic Railroad. Nada parece fuera de lugar. Soldados confederados desayunan. El maquinista conversa. El tren se detiene unos minutos.
Es suficiente.
🕵️‍♂️ Entre la niebla matinal se mueven 22 hombres vestidos de civil. Son voluntarios de la Unión, liderados por el audaz explorador James J. Andrews. Su misión es simple en teoría y suicida en la práctica: robar la locomotora, avanzar hacia el norte destruyendo puentes y vías, y cortar la línea ferroviaria que conecta Atlanta con Chattanooga. Sin rieles, el Sur quedaría aislado.
Con un silbido breve… el tren arranca.
⚡ Durante unos segundos nadie entiende lo que ocurre. Pero cuando el maquinista William A. Fuller ve su locomotora alejarse sin él, la incredulidad se transforma en furia. Y entonces comienza una de las persecuciones más extraordinarias del siglo XIX.
🏃‍♂️ Fuller corre tras el tren a pie. Luego toma una vagoneta manual. Después consigue otra locomotora. Cada tramo es una carrera desesperada. Cada minuto es una apuesta contra el tiempo.
Mientras tanto, los hombres de Andrews trabajan bajo presión. Arrancan rieles. Cortan cables telegráficos. Intentan incendiar puentes de madera para bloquear la vía. Pero la lluvia reciente dificulta que el fuego prenda. Y el Sur, alerta, empieza a movilizar trenes de persecución.
🚂 Las locomotoras se suceden: Yonah, William R. Smith, y finalmente Texas, que persigue a toda máquina… ¡marcha atrás durante kilómetros! El estruendo del metal sobre metal resuena como un duelo mecánico en plena guerra.
El paisaje de Georgia se convierte en escenario de una carrera frenética. V***r, humo y astillas vuelan por los aires. Los saboteadores avanzan cada vez más lento; el combustible escasea. La presión aumenta. El sonido de la locomotora perseguidora se acerca.
⛽ Sin leña ni carbón suficientes, The General pierde velocidad. Cerca de Ringgold, el tren finalmente se detiene. Los hombres saltan y huyen hacia los bosques, dispersándose en pequeños grupos.
Pero el Sur ya los está cazando.
⚖️ En los días siguientes, la mayoría son capturados. Ocho serán ejecutados como espías —no como soldados— por operar sin uniforme. Entre ellos, James J. Andrews. Otros lograrán escapar meses después.
🏅 Los sobrevivientes se convertirán en los primeros receptores de la Medalla de Honor del Congreso, creada durante la guerra. Su misión fracasó estratégicamente —no lograron destruir la línea ferroviaria—, pero su audacia quedó grabada en la historia.
🔥 Fue una carrera de acero y v***r en medio de una guerra brutal.
No fue una gran batalla con miles de hombres.
Fue una persecución implacable, donde el destino del ferrocarril y la audacia humana chocaron sobre rieles ardientes.
Y durante varias horas, la Guerra Civil se decidió no con cañones… sino con locomotoras lanzadas a toda velocidad.

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