03/05/2020
Las semillas que se compran peladas, sin las cáscaras duras, leñosas, suelen desarrollar durante su almacenamiento hongos y micotoxinas; estas últimas producidas por los mohos (aflatoxinas), están catalogadas como potentes cancerígenos, sobre todo a nivel hepático.
Por suerte, esto se soluciona fácilmente sumergiendo las semillas en agua, a la que se le agrega vinagre al 10% durante 20 minutos. Pasado ese tiempo se enjuagan las semillas con abundante agua limpia. De este modo están listas para ser activadas.
Las semillas proveen proteínas y grasas esenciales. Para poder aprovecharlas completas, para que la digestión y el metabolismo de estos nutrientes fundamentales sea óptimo, debemos activarlas. Activar es sinónimo de despertar, de sacar a las semillas del estado de latencia. Las semillas están preparadas por la naturaleza, para ser conservadas durante mucho tiempo, siempre y cuando se las haya guardado en perfectas condiciones de temperatura (bien fresca), sin humedad, sin aireación y sin luminosidad. Las cáscaras leñosas son quienes les dan las condiciones óptimas de conservación.
Acá en este video te mostramos el proceso de la activación de almendras y girasol 🌻🧡 vos activas tus semillas??