26/09/2015
El Congreso se realiza en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación | Universidad Nacional de La Plata | Calle 51 e/ 124 y 125 | (1925) Ensenada | Buenos Aires | Argentina.
LA FACULTAD EN EL NUEVO PREDIO
En los primeros meses de 2014, la facultad se mudó a sus nuevos edificios y comenzó a funcionar en el barrio de El Dique del partido de Ensenada. Se trata de un complejo de tres edificios, en un predio de 9 hectáreas compartidas con la Facultad de Psicología, y que nos ofrece condiciones de infraestructura mucho mejores que las del viejo edificio que dejamos en el Centro de la ciudad.
El predio que ahora habitamos albergó hasta el año 2000 al BIM 3 (Batallón de Infantería de Marina 3, perteneciente a la Armada). Durante la última dictadura cívico-militar funcionó allí un Centro Clandestino de Detención y Tortura, por el que pasaron cientos de personas, muchas de las cuales permanecen desaparecidas. También de este predio salieron soldados, conscriptos la mayoría de ellos, para participar en la Guerra de Malvinas en 1982. Intensas gestiones de la UNLP y el apoyo de los gobiernos nacional y provincial, así como del municipio de Ensenada, permitieron que lo que fue una dependencia militar y un ámbito de represión y muerte, sea hoy ocupado por una universidad pública.
Nos mudamos, entonces, a un predio que tiene una compleja y traumática historia, a un predio cargado de sentidos; a un sitio de memoria. Pero también la mudanza implicó salir del centro de la ciudad de La Plata y arribar a Ensenada, un municipio con una fuerte tradición de lucha obrera y parte del cordón industrial de la ciudad.
Habitar estos nuevos edificios, por lo tanto, marca para la Facultad una nueva etapa cargada de desafíos para sus estudiantes, sus docentes y sus trabajadores no docentes. Desafíos que tienen que ver con seguir contribuyendo, desde este espacio, a los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia con los que nos identificamos desde hace muchos años pero que ahora nos interpelan desde el mismo espacio que ocupamos. Desafíos vinculados a la mayor posibilidad que tenemos de interactuar con el barrio que nos alberga, de contribuir a la inclusión de los sectores populares en la vida universitaria y, a partir de ello, aportar a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.