16/04/2026
EL CLIMA EMOCIONAL EN EL QUE VIVÍS TE CONDICIONA
Si te la pasas todo el día en una pescadería, vas a salir oliendo a pescado, aunque nunca hayas tocado uno, y si te la pasas todo el día en una perfumería te vas a llevar el aroma, aunque no hayas comprado ningún perfume.
Del mismo modo pasa con nuestros pensamientos y emociones.
Hay algo que muchas personas subestiman y creen que el entorno no es tan determinante. Pero si te detienes a observar con más detalle te darás cuenta de algo... el entorno no solo se observa… también se absorbe.
No hace falta participar activamente. No hace falta estar de acuerdo. No hace falta ni siquiera quererlo. El entorno actúa igual. Es como un clima invisible que te rodea todo el tiempo.
Podés rodearte de gente donde la queja es moneda corriente, donde todo es problema, donde siempre falta algo… y, sin darte cuenta, empezarás a mirar la vida desde ese mismo filtro. No porque lo hayas elegido conscientemente, sino porque lo respirás.
Lo mismo ocurre en sentido contrario. Cuando te acercas a personas que tienen claridad, dirección, ganas de crecer, que se hacen cargo de lo que les pasa… hay algo que se empieza a ordenar internamente. No es magia. A esto se lo conoce en psicología social como: INFLUENCIA SOCIAL.
Porque las conversaciones que escuchás, los temas que circulan a tu alrededor, las creencias que se repiten, terminan moldeando tu manera de interpretar la realidad. Y eso tiene consecuencias.
👉 No es lo mismo vivir en un entorno donde se buscan culpables, que en uno donde se buscan soluciones.
👉 No es lo mismo rodearte de personas que justifican su estancamiento, que en uno con personas que se incomodan para crecer y evolucionar.
👉 No es lo mismo convivir con personas que se quejan constantemente, que en uno lleno de gratitud.
Con el tiempo, todo eso deja marca. Y acá aparece una idea incómoda, pero necesaria...
No siempre elegimos lo que pensamos… muchas veces lo heredamos del entorno en el que vivimos. Por eso, más que preguntarnos qué queremos lograr, tal vez valga la pena preguntarse:
👉 ¿En qué tipo de ambiente estoy pasando la mayor parte de mis días?
👉 ¿Qué tipo de conversaciones estoy escuchando constantemente?
👉 ¿Este entorno me expande… o me contrae y limita?
Porque el crecimiento personal no es solo un trabajo interno. También es una decisión ambiental. Y aunque no siempre podamos cambiar todo nuestro entorno, sí podemos empezar a elegirlo con más conciencia y/o cuánto tiempo permanezco ahí.
Dicho de otro modo... ¿Con quién me estoy juntanto?
Al final, no se trata solo de lo que hacemos… sino del “clima emocional” en el que habitamos. Porque ese clima, tarde o temprano, nos termina moldeando.
Dicho esto, la pregunta es...
¡¿La gente que te rodea huele a pezcado o huela a perfume?!
-------------------------------
Si este texto resuena contigo, quizás sea el momento de dar el siguiente paso.
Estamos lanzando en nuestra fundación un ciclo de inteligencia emocional aplicada a la vida cotidiana. Con un encuentro mensual de 3 hs. Este sábado 18 de abril de 10 a 13 hs. nos estaremos reuniéndo. Si te interesa recibir información escribime por privado y te comparto toda la información.
- Juan Carlos Lorenzo -
08/04/2026
21/03/2026