30/09/2026
En Lo raro y lo espeluznante (2016), Mark Fisher desplaza el análisis cultural más allá del terror tradicional o lo siniestro freudiano para cartografiar dos estados afectivos que definen nuestra relación con el capitalismo tardío. Lejos de buscar asustar, estas categorías estéticas provocan una fascinación filosófica al desestabilizar nuestras certezas ontológicas.
Fisher define lo "raro" (the weird) como la presencia de aquello que no pertenece. Es la intrusión de un afuera radical en nuestro mundo familiar, una fisura en las reglas de la realidad. A través de la ciencia ficción o la literatura extraña, lo raro nos enfrenta a entidades o lógicas que nuestra concepción del mundo no puede procesar. No produce repulsión, sino un vértigo magnético ante la evidencia de que nuestros marcos de referencia son insuficientes para comprender lo no-humano o lo anómalo.
Por otro lado, lo "espeluznante" (the eerie) se articula en torno a los problemas de agencia y a las fallas de presencia y ausencia. Emerge cuando hay algo presente donde no debería haber nada (el automatismo ciego del capital, la ruina que parece tener voluntad) o cuando hay una ausencia donde debería haber una presencia (paisajes vaciados de humanidad, arquitecturas abandonadas). Esta categoría resulta vital para pensar los fantasmas de la historia, las huellas de las desapariciones y las marcas de la violencia institucional. Es el eco persistente de lo borrado y la sospecha constante de que fuerzas invisibles actúan sin un sujeto claro detrás.
El mayor acierto de Fisher es convertir estos conceptos en potentes herramientas de diagnóstico antropológico y social. El libro demuestra que la cultura popular, el sonido y las narrativas de lo extraño son los espacios donde hoy logramos procesar las ausencias traumáticas. Es una obra indispensable para entender cómo lo invisible, lo espectral y lo ausente operan material y políticamente en nuestro presente.