10/05/2022
Mientras lo viejo se cae de la mano de , colaborando con la causa, inicia su ciclo hasta octubre y nos lleva de paseo a su mundo subterráneo.
Regente de , es el planeta más alejado que se conoce de nuestro sistema solar y si bien es el más pequeño de todos, su tamaño no guarda relación con sus efectos en la vida de las personas, ya que su influencia es sumamente intensa y poderosa.
Corresponde al último escalón evolutivo del alma y bajo sus tránsitos no tenemos más opción que cambiar o morir. Su estilo no es precisamente compasivo, no da opciones mediocres, no permite que perdamos el tiempo en negaciones, postergaciones, resistencias ni miedos.
Al transitar por nuestra Carta Natal, nos exige hasta las últimas consecuencias y muchas veces a través del dolor, de las muertes internas o externas. Nos lleva hasta donde no nos creíamos capaces, hasta donde pensábamos que podíamos mantener el control de las cosas. Nos enfrenta con la verdad más profunda, nuestros viejos temores y las emociones más oscuras para que las llevemos a la luz de la conciencia. Y aunque nos esforcemos por mantener a raya nuestros demonios escondidos, Plutón se encargará de sacarlos y nos pondrá frente a frente con lo inevitable y destruirá todo aquello que no nos sirva para crecer.
Si somos conscientes del cambio que necesitamos hacer, con suerte podremos colaborar y participar activamente de buena gana; pero si no es así y nos hacemos los distraídos, lo viviremos forzosamente a través de situaciones aparentemente ajenas o, por medio de ciertos personajes que se acercarán a nuestras vidas y serán el agente de poderosos cambios.
De cualquier manera, donde sea necesario Plutón nos quitará la alfombra debajo de los pies y de nada nos servirá la voluntad, la concentración y los pensamientos positivos, ya que su energía volcánica va mucho más allá y eliminará sin piedad de nuestras vidas toda clase de apegos, relaciones, trabajos, creencias, y todo lo que considere necesario para que podamos re-novarnos, re-nacer y re-encontrarnos con nosotros mismos, con nuestro tesoro interior.