03/01/2023
EL NIÑO, EL SECRETO DE LA INFANCIA
Libro escrito por María Montessori
En su obra “El niño, el secreto de la infancia”, Montessori insiste en la necesidad de un conocimiento científico del alma del niño, pero rechaza la idea de que el conocimiento haya de ser rígido y mecánico para ser científico.
El maestro debe ser científico y místico, si quiere ser descubridor del secreto de la infancia y sabio guía de su desarrollo.
Así se expresa M. Montessori: “Tratemos de infundir en una misma alma, el espíritu de áspero sacrificio del científico y el del éxtasis inefable del místico, y tendremos perfectamente preparado el espíritu del maestro”.
IDEAS PRINCIPALES QUE SE DERIVAN DEL TEXTO:
- El niño es un ser particular, cualitativamente distinto del adulto.
- El niño posee unas energías que tienden al auto desarrollo.
- El niño posee un puro y profundo amor que carece de dureza y de cálculos (ésta es su diferencia fundamental con el adulto).
- El adulto no debe intervenir abusivamente en el desarrollo del niño ya que puede anular sus fines innatos.
- Con el material finamente seleccionado y dispuesto para cada sentido se buscaba directamente la educación de los sentidos y la inteligencia, y de modo indirecto, el preparar para el aprendizaje de los elementos básicos de la cultura, como son las técnicas de la lectura, escritura y cálculo.
- El adulto debe renunciar a sus propias necesidades y adaptarse a las condiciones del niño, para ayudarle a sus finalidades.
- El adulto no comprende y no tiene noción de la actividad motriz del niño y se limita a impedir esta actividad.
- Los padres se tienen que organizar para restituir los derechos del niño en la escuela y a su vez la sociedad debe velar porque la familia esté preparada para recibir y cuidar a sus hijos.
- La razón de las desviaciones es que el niño no ha podido realizar el plan primitivo de su desarrollo.
- El niño sabe que a través del adulto puede actuar para conseguir algo, ejemplo de esto tenemos los caprichos...
- Hay dos trabajos imprescindibles en la humanidad: el que le corresponde al adulto y el que le corresponde al niño.
- El niño no sigue la ley del esfuerzo mínimo como el adulto.
* En definitiva: EL HOMBRE DEBE APRENDER DEL NIÑO PORQUE ESTE POSEE EL SECRETO DE LA FINALIDAD ÚLTIMA DE LA HUMANIDAD.
* LA FINALIDAD EDUCATIVA:
El hombre nuevo que busca Montessori tiene que surgir en la medida que se supera el conflicto entre el niño y el adulto. El niño posee una potencialidad psíquica que debe tenerse en cuenta a fin de no estorbar la autoactividad creadora que le impulse su propio desarrollo.
La educación tiende, a través del autodesarrollo personal, al desarrollo de un mundo civilizado; se trata de un cultivo de la ética de la actividad, del trabajo ordenado, de la autodisciplina.
* CONCEPTO DE EDUCACIÓN:
El maestro no impone nada, no enseña, se limita a guiar, proveer y vigilar; por eso debe llamarse director, mejor que maestro/a. Su intervención en clase se reduce al mínimo, ayuda a los niños a darse cuenta del material y de su utilización.
El niño elige espontáneamente la tarea que le interesa más y se aplica a realizarla. El director vigila y sólo interviene si se le pide ayuda o si algún alumno reclama un material que ya fue elegido por otro, o cuando alguien quiere hacer supercherías o impedir el trabajo ajeno.
La maestra no es el centro de atención de la clase, es el anillo de conjunción entre el niño y el ambiente. Este será adaptado al desarrollo psíquico-físico del niño, pero el verdadero desarrollo tiene lugar en virtud de la actividad personal del niño, a través de las ocupaciones y el uso del material.
TEXTO: rincondelvago.com